SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS

SOLEMNIDAD DE LA MATERNIDAD DIVINA DE MARÍA

 

1ªLct.:Números 6,22-27:Invocarán mi nombre y los bendeciré.

Sal.66,2-3.5.6 y 8:El Señor tenga piedad y nos bendiga.

2ªLct:Ga.4,4-:Dios envió a su Hijo nacido de mujer.

Evangelio: Lc.2,16-21:Encontraron a María, a José y al niño.

 

 

Al anochecer del año 431, enterada la comunidad cristiana de Éfeso, con antorchas acuden al lugar donde los Padres conciliares habían declarado solemnemente que al ser María, Madre de la persona del Verbo, Dios y hombre, María es la madre de Dios, es la Teotokos.

Al confesar la maternidad divina de María confesamos la humanidad y divinidad de Jesús ,”nuestro Salvador”.

¡Qué importante y trascendental fue tal acontecimiento y lo sigue siendo pues ya en los primeros tiempos del cristianismo aparecieron diferentes ideas sobre la identidad de Jesús¡.

Todos recordamos cómo en un momento apresan a Pablo por causa de la predicación sobre Jesús y éste acude al César porque ser siente ciudadano  romano y pide juicio justo.

Los procuradores romanos Félix y Festo resumen la acusación hasta con cierta ironía y la causa les parece sin importancia: se trata de un hombre Jesús que ha muerto y Pablo dice que vive.

Si ,si, por un nombre, por Jesús-«le pusieron por nomfre Jesús» como ha dicho el evangelista-  , Pablo está decidido a dar la vida: ”todo lo estimo pérdida con tal de llegar al conocimiento de Él que me amó y se entregó por mi”. Llegar al conocimiento de Él.

Este “Él”, no es cualquier nombre, profeta, hombre famoso, filósofo, un genio religioso. ”Él es el Hijo de Dios hecho hombre, nacido de María Virgen que es la Madre de Dios.

Vamos a comenzar uno año nuevo 2022.Seguro que todos queremos comenzar el año con espíritu nuevo, realista pero esperanzador.

Muchos han sido los intentos, también entre los cristianos en cambiar el mundo, hacerlo más justo y contemplamos los extremos a que se ha llegado con sistemas económicos, políticos, sociales que muchos de ellos han aplastado a la humanidad.

¿Por qué no nos disponemos a volver a conocer y a amar a Jesús, a sentirnos amados por él, a acercarnos al evangelio con sencillez y honestidad,a emprender o reemprender el camino con Él?

Recordáis a Naamán el general sirio a quien el profeta Eliseo le ordenó bañarse en el Jordán 7 veces y el soberbio respondió que ¡ mejor agua que la del Abana y Farfar…y sus servidores le convencieron que era una cosa fácil lo que le mandaba para su curación…

No se trata de hacer grandes cosas. Diariamente durante unos minutos leo el evangelio-el evangelio de cada día-luego medito con María que rumiaba en su interior lo que iba viendo de su Hijo y crecía en su conocimiento y comprensión…María antes de dar a luz a su Hijo fue en su mente discípula. Formémosle en nuestro corazón   (S.Agustín)

Que experimentemos la intercesión de aquella de quien hemos recibido a tu Hijo el autor de la salvación, Príncipe de la paz.

Que así como nos llega de gozo el comienzo de las salvación, nos alegremos un día de alcanzar su plenitud

 

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