TRIGÉSIMO PRIMER DOMINGO ORDINARIO

TRIGÉSIMO PRIMER DOMINGO ORDINARIO.

1ªLct.:Malaquías 1,14b-2,2b.8-10:Os Apartasteis del camino y habéis hecho tropezar a muchos en la ley.

Sal.130,1.2.3.:Guarda mi alma en la paz junto a ti,Señor.

2ªLct.:ITes.2,7b-9.13:Deseábamos no solo entregaros el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas.

Evangelio: Mt.23,1-12: No hacen lo que dicen.

No cesa S. Pablo de dar gracias a Dios porque “al recibir la Palabra que os predicamos la acogisteis no como palabra de hombre sino como Palabra de Dios que permanece operante entre vosotros los creyentes”.

San Pablo se asombra de la transformación experimentada en aquellos hombres que “cambiaron sus costumbres, sus ídolos” “por un Dios vivo”(1ªTs.1,7).Se sintieron llenos del Espíritu de Dios y eso les llevó a una nueva vida.

Se pone de manifiesto que Dios, la Palabra Dios, la persona de Dios ,no es un asunto irrelevante o intrascendente, cuya afirmación o negación queda relegada a un debate de pensadores o charlatanes que no tienen otra cosa que hacer. La fe en Dios de aquellos tesalonicenses se hizo “operante en su vida de creyentes”.La Palabra de Dios contenida en la frágil palabra humana es como el nardo en un frasco de cristal que se destapa y libera un  perfume embriagador en el ambiente.

Seguramente que alguna ocasión algún fragmento de la Sagrada Escritura que quizá hayamos escuchado muchas veces de pronto nos sugiere y comunica un raudal de sabiduría y hasta exclamamos “Dios está aquí””Dios me ha iluminado”.Este ha de ser un ejercicio de fe al leer o al escuchar la Palabra de Dios:”acojo esta palabra no como palabra de hombre sino Palabra de Dios”.

Escuchando a Pablo, apóstol de Cristo, mediación humana, percibieron en su palabra, en su entrega personal, el evangelio de Dios…Es aquí Pablo un paradigma o ejemplo de Apóstol. Transformado por Jesucristo anuncia el evangelio de la gracia “en medio de luchas y la alegría del Espíritu Santo”.Es la Palabra de Dios palpitante y eficaz.

Lo contrario es lo que denuncia  el profeta Malaquías sobre los sacerdotes(encargados del culto).Pesa una tremenda denuncia.”no guardan los mandatos del Señor y realizan acepción de personas en la aplicación de la ley”.El Señor asocia a su persona el despojo del prójimo:”¿por qué el hombre despoja a su prójimo profanando la alianza de nuestros padres?”.Recordad que el domingo pasado en la lectura del Ex.22,21-27: “si los explotas y ellos gritan a mi los escucharé porque soy compasivo”.El daño hecho al prójimo es como si se lo hiciésemos al mismo Señor.

Jesús, paciente y misericordioso muestra aquí en el evangelio una actitud enérgica y de denuncia contundente frente a algunas autoridades religiosas de Israel como los escribas y fariseos. Siendo encargados de transmitir la doctrina de la vida se hacen mediadores insoportables y altaneros. Por eso Jesús dice.”Haced lo que os digan pero no hagáis lo que ellos hacen”.

Constituidos en autoridad o en ministerio, todos estamos tentados por la acepción de personas. En tantas ocasiones nos sentimos tentados de aparentar y simular .Pero la palabra de Dios es siempre palpitante y actual:”La verdad os hará libres”.

Sabemos que la gracia de los sacramentos no supone la santidad de los ministros pues cuando alguien bautiza, confiesa…es Cristo quien bautiza; pero es grave que nuestro ministerio o autoridad no se realice con la actitud que pide Jesús:”el que quiera ser el primero sea vuestro servidor”

Sí, hoy la Palabra de Dios se no dirige de algún modo especial a cuantos ejercemos el ministerio o servicio presbiteral dentro de la Iglesia y tenemos una oportunidad de discernir nuestras actitudes pues también hemos de arrepentirnos de nuestras negligencias, omisiones, acepciones de personas. Nuestras pobrezas y pecados también son objeto de la misericordia y del perdón por eso le pedimos ”que este sacrificio, Señor, se para ti una ofrenda y para nosotros una generosa efusión de tu misericordia”.

Seguramente que la falta de vocaciones al ministerio sacerdotal  y a la vida consagrada ha de ser motivo de un sereno y sincero examen de conciencia de nuestros testimonios

como sacerdotes y religiosos así como  también para que las comunidades cristianas se interesen por sus ministros.

Personalmente doy gracias a Dios por cuantos sacerdotes y seglares- unos más directamente que otros- acompañan la actividad pastoral. Todos hemos de tener muy claro que lo importante en nuestra actividad pastoral y en nuestra vida cristiana es que sea proclamada y celebrada la Palabra de Dios, que se extienda el Reino de Dios. El es el único Señor y MAESTRO.

Se cuenta que un sacerote americano de New York en su visita a Roma, al entrar en una parroquia  se la sorprendió al ver a la puerta de la iglesia un mendigo que le recordaba a un sacerdote compañero de estudios en Roma y ordenado el mismo día. Había perdido la fe y la vocación y vivía de las limosnas. Aquel sacerdote americano iba a asistir a una misa privada con el papa y al saludarlo le pidió rezara por un sacerdote amigo. Al día siguiente recibió una invitación del Vaticano para que junto con su amigo acudiera a cenar con el papa que quería ver al mendigo. El papa se confesó con él y el mendigo con el papa .Lo nombró encargado de la atención a los mendigos en aquella parroquia.

Señor de poder y de misericordia concédenos caminar sin tropiezos hacia los bienes que nos prometes, que alimentados con esos sacramentos tu gracia nos disponga a recibir las promesas con que los enriqueces”.

TRIGÉSIMO DOMINGO ORDINARIO

TRIGÉSIMO DOMINGO ORDINARIO

1ªLct.:Ex.22,21-27: Si explotáis a viudas y huérfanos ,se encenderá mi ira contra vosotros.

Sal.17,2-3ª.3bc-4.47 y 51ab: Yo te amor, Señor, tú eres mi fortaleza.

2ªLct.:1ªTs.1,5c-10:Abandonasteis los ídolos para servir a Dios y esperar la vuelta de su Hijo.

Evangelio. Mt.22,34.40:Amarás al Señor tu Dios y al prójimo como a ti mismo.

Suponemos que aquel fariseo que pregunta a Jesús: ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?,habría leído u oído muchas veces el Credo Israelita: “Escucha ,Israel, el Señor es nuestro Dios, uno es el Señor” y del mismo modo el mandamiento principal: Amarás al señor tu Dios con toda la mente y con todo el corazón y al prójimo como a ti mismo”.

Pero sorprendido por la autoridad con que había hecho callar a los saduceos(aristocracia sacerdotal que negaba la resurrección) para ponerlo aprueba le pregunta a Jesús:¿cuál es el mandamiento principal de la ley?¿Cuál es lo más importante de la fe israelita? Cuál es lo más sustancial y definitivo de nuestra vida?.

Este fariseo necesitaba oír de nuevo una palabra autorizada, divina que le confirmase en lo que tantas veces habría escuchado. Y Jesús paciente, sabio, lleno de convicción le responde: “Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda tu alma, con todo tu ser” y “amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Hoy el Señor vuelve a analizar esta palabra para nosotros. Vivimos en una sociedad compleja con tantas leyes, órdenes prohibiciones, códigos. Dice un eminente psiquiatra de nuestro tiempo, Dr.Viktor Frankl,:” hemos ignorado los diez mandamientos pero la solidad nos inunda con diez mil y andamos muy desorientados”.

El Señor nos orienta a lo esencial a lo verdaderamente importante a lo definitivo: Amar a Dios y al prójimo como a nosotros mismos.

Algunas situaciones difíciles y dolorosas en nuestra vida: enfermedad, accidentes, muerte de algún ser querido atraen nuestra atención distraída en mil cosas y aunque se con sufrimiento nos hacen caer en la cuenta. Esto es lo importante: amar y ser amado. Pues ya podría tener todos dones, hablar todas la lenguas, conocer todos los secretos,” si no tengo amor de nada me sirve”.

Así resumía S.Agustín la peripecia humana en busca de la felicidad:”amar y ser amado,”dar y recibir”. Y el que ama no hace dado a su prójimo. Por eso en libro del Ëxodo” oprimir al forastero, explotar a viudas y a huérfanos, explotar al prójimo, robar al pobre… enciende la ira de Dios” pues “aunque Dios no sufra es compasivo”.

El que ama da la vida, dilata su capacidad de amor y aunque se duela exclama con S.Pablo: “Nada me separará del amor de Cristo, ni la espada, ni la muerte ni la vida…”

El que ama no solo lo hace movido por el sentimiento, que es importante, sino que decide amar, entregar la vida, romper su cerca. Amar no sólo es dar sino también recibir, acoger, compartir.

Dice S.Agustín que en el orden de la precedencia el primer mandamiento es amar  a Dios pero en el orden de realización el amor al prójimo que va limpiando los ojos a nuestro corazón para ver a Dios en el prójimo no confundido con Él sino diferente a Él  aunque presente en Él.

Hoy el la Jornada Mundial de la Misiones  con el lema”…así ambién os envío yo”, recordamos que todo cristiano en un enviado a dar testimonio de Jesús, a propagar el amor que hemos recibido de Dios transmitiéndolo a los hermanos. La carta de S.Pablo a los tesalonicenses nos la vitalidad de la acción misionera:”acogieron la palabra en tanta lucha con alegría del Espíritu Santo”;”llegasteis a ser modelo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya”;”desde vuestra comunidad la Palabra del Señor ha resonado en todas las partes, vuestra fe corrió de boca en boca”, “volvisteis a Dios para servir al Dios vivo y verdadero aguardando a su Hijo Jesús resucitado de entre los muertos”.

Hoy en tantas zonas difíciles del mundo , misiones vivas, hay cristianos. Sacerdotes, religiosos, seglares, familias que enamorados de Jesucristo, viviendo un amor intenso han ido a anunciar el evangelio a las naciones.

Un joven universitario español que realizaba una tarea asistencial, durante el verano, en una escuela de la India de pronto siente cómo el Señor le llama para una dedicación total al ministerio sacerdotal. Recibe incomprensión de su entorno hasta de los más próximos y él manifiesta “que sabe de quien se ha fiado”.”Como el Padre me ha enviado así también os envío yo”.

Señor, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad, que nuestra celebración sea para tu gloria y tu alabanza, que un día poseamos plenamente cuanto ahora celebramos en   estos ritos sagrados.

VIGÉSIMO NOVENO DOMINGO ORDINARIO

VIGÉSIMO NOVENO DOMINGO  ORDINARIO

1ªLct.:Isaías 45,1.4-6:Llevó de la mano a Ciro para doblegar ante él las naciones

Sal.95,1.3.4-5.7-8.9-10ª y c: Aclamad la gloria y el poder del Señor.

2ªLct.:1ªTesal.1,1-5b:Recordamos vuestra fe, esperanza y caridad.

Evangelio: Mt.22,15-21:Pagadle al César lo que es el del César y a Dios lo que es de Dios.

Confesamos en el Credo que Jesús padeció en tiempos de Poncio  Pilato, es decir, Jesús vivió en un lugar y en un tiempo concreto de la historia y que una autoridad romana consintió que las autoridades judías condenasen a Jesús.

Pues en esta clave político-religiosa es donde situamos el diálogo de los partidarios  de Herodes y Jesús.

En un territorio ocupado o dominado por Roma distintas sensibilidades se mostrarían respecto a esta situación política. Por eso a Jesús un personaje singular y relevante se le somete a una prueba.¿Es lícito pagar al César? Jesús les muestra lo aceptado, lo que se está viviendo, lo que indica la moneda de cambio es la de una autoridad.:El César.

Ya la primera lectura del profeta Isaías se nos muestra que el Señor unge y lleva de la mano a un dirigente persa, no judío, Ciro para devolver a Israel la libertad y poder regresar a su patria. El Dios de Israel es Dios de todos los pueblos y también un pagano puede ser instrumento de liberación, como el samaritano lo fue de la misericordia y de la solidaridad bajando de Jerusalén a Gericó.

Las intenciones e Jesús están lejos de cambiar la situación política y su organización social. Sin embargo, Jesús añade: “A Dios lo que es de Dios, lo que quiere decir que el Reino de Dios que no es de este mundo tiene sin embargo un impacto sobre la ciudad terrena.En la encíclica “Caritas in veritate” de Benedicto XVI, al referise a la “Populorum proogressio y al desarrollo integral humano afirma que”la Iglesia no tiene soluciones técnicas que ofrecer y no pretende mezclarse en la política de los Estados..No obstante tiene una misión de verdad que cumplir a favor de una sociedad a media del hombre de su dignidad y de su vocación”.(Caritas in veritate,p.18).

Que sean consideradas todas las persona en su dignidad, que sean respetadas por ser hijos Dios tiene una repercusión social y política relevantes. Jesús no dijo cómo había que organizar la sociedad, el régimen de gobierno, la sanidad, la economía, la educación pero sí que es grave el tratar  o no tratar a la persona en dignidad  de hija de Dios.

Se ha de orar por las autoridades civiles como enseña S. Pablo y al mismo tiempo se ha de  salvaguardar la propia conciencia frente a los ataques a su dignidad.

Sabemos cómo en el impero romano la llegada del cristianismo con sus valores morales marcó una impronta e influencia positiva en la sociedad.

Dad al César lo que es del Censar quiere decir para un cristiano reconocer el juego en las distintas opciones políticas de las sociedad y a Dios lo que es de Dios implica que la fe cristiana ha de ejercer un discernimiento crítico para que en la sociedad no se maltrate a los indefensos, los pobres, los que no tienen poder.

Recientemente el Papa Benedicto XVI dirigiéndose al Parlamento alemán en un lúcido y espléndido discurso hacía la siguiente reflexión: ¿Cómo podemos reconocer lo que es justo?¿Cómo podemos distinguir entre el bien y el mal, entre el derecho verdadero y el aparente? Para gran parte de la materia que se ha de regular jurídicamente ,el criterio de la mayoría puede ser suficiente. Pero en las cuestiones fundamentales del derecho  en que entra en juego la dignidad del hombre y la humanidad el principio de la mayoría no basta. Basados en esta convicción los combatientes de la resistencia actuaron contra el régimen nazi y contra otros regímenes totalitarios prestando así un servicio al derecho y a toda la humanidad.

Reconoce el Papa que en las decisiones de un político democrático no es tan evidente lo la cuestión sobre lo que ahora corresponde a la ley de la verdad, lo que es verdaderamente justo y puede transformarse en ley.

¿Cómo se reconoce lo que es justo?.Sobre la base de una referencia a la voluntad divina. El cristianismo nunca ha impuesto al Estado y a la sociedad un derecho revelado. Ha remitido a la naturaleza y a la razón como verdaderas fuentes del derecho que presupone están fundadas en la Razón creadora de Dios.

Sobre la base de la convicción de un Dios creador, se ha desarrollado el concepto de los derechos humanos, la idea de la igualdad de todos los hombres ante la ley, la conciencia de la inviolabilidad de la dignidad de cada persona y el reconocimiento de la responsabilidad de los hombres por su conducta.

Pedimos que a los políticos y a la ciudadanos y a los cristianos el Espíritu Creador nos llene de discernimiento y que nos apropiemos de “la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo” como nos advierte S.Pablo.

Que el Señor nos de recuperar aquel impacto del Evangelio en Tesalónica pues “cuando se proclamó el evangelio entre vosotros no hubo sólo palabras sino además fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda”

Señor, nos entregamos con fidelidad, te serviremos con sincero corazón”,te presentamos un corazón libre, que tu gracia   nos purifique”,”que disfrutemos de tus beneficios en la tierra y crezca nuestro conocimiento de los bienes del cielo”

VIGÉSIMO OCTAVO DOMINGO ORDINARIO

VIGÉSIMO OCTAVO DOMINGO ORDINARIO

1ªLct.:Isaías 25,6-10ª.El Señor preparará un festín y enjugará las lágrimas de todos los santos.

Sal.22.1-3ª.3b-4.5.6:Habitaré en la casa del Señor por años sin término

2ªLct.:Filip.4,12-114.19-20:Todo lo puedo en aquél que me conforta.

Evangelio: Mt.22,1-14:A todos los que encontréis convidadlos a la boda.

De nuevo Jesús recurre a una parábola para explicarnos lo que es el Reino de Dios o Reino de los Cielos, contenido central de su predicación.

El Reino de los cielos es como el banquete de bodas del Hijo del rey, donde abunda la comida, la bebida, la alegría y la fiesta para celebrar el amor. También el profeta Isaías se sirve de la imagen del banquete:-”manjares enjundiosos y vinos generosos”- para describir el encuentro del hombre con Dios:” que enjugado las lágrimas ,alejado el oprobio del pueblo y aniquilado la muerte”

La imagen del banquete que alude al hambre y a la comida,  la necesidad biológica fundamental, nos sugiere también un ingrediente: es una comida en familia, en fraternidad en la que la compañía amable de otros invitados acrecienta la fiesta, la comunión, el gozo compartido. Si la compasión, el consuelo y la misericordia nos ayudan a superar las pruebas , la fiesta compartida acrecienta el gozo pues no podemos vivir sin los demás.

Un hombre preguntó a un maestro:

-¿Cuál es diferencia entre cielo e infierno?

-Veo una montaña de arroz humeante y sabrosa y alrededor una muchedumbre de hambrientos .Sus palillos son más largos que sus brazos así que cuando toman la comida no pueden llevársela a la aboca y son víctimas de la frustración y del sufrimiento. Este es el infierno.

-¿ el cielo?-volvió preguntar al maestro.

-Veo una montaña d arroz humeante y sabroso y alrededor una muchedumbre alegre .Sus palillos son más largos que sus brazos pero han decidido, al tomar la comida, dársela los unos a los otros .Ese es el cielo.

La imagen del banquete nos acerca a otro plano o dimensión de la vida que es la Eucaristía, banquete del Señor que ha entregado su vida para que tuviéramos vida, comunión fraterna. Y  cada Eucaristía es un ensayo o adelanto de la ciudad celeste reconciliada que alaba y  celebra y se alegra en la comunión del Padre, del Hijo y del Espíritu .

Pero también Jesús se convierte en signo de contradicción especialmente para algunas autoridades  judías que interpretan que la parábola se dirige a ellos. Esta es la tragedia  del hombre: decir no a la gracia ,resistirse a reconocer a Aquel que lo ha creado y obcecarse en adorar: tierras, dinero, poder, negocio, autonomía personal como bienes más palpables e interesantes. No es posible así celebrar el banquete de amor en comunidad gozosa y reconciliada. Es la posibilidad de un ser libre creado por Dios

No obstante persiste la voluntad de Dios de que salgamos a los caminos ”vestidos de fiesta” para invitar a los otros al banquete de Dios “porque tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida y habitaré en la casa del Señor por años sin término”. Y eso apoyados en el testimonio de un apóstol como Pablo que dice ”sé vivir en pobreza y abundancia”,”compartistéis mi tribulación”, pero “todo lo puedo en Aquel que me conforta” .

Pidamos al Señor que su gracia “nos preceda y acompañe para obrar el bien,”que esta Eucaristía celebrada con amor nos lleve a la gloria del cielo”,”el alimento con su cuerpo y sangre nos haga participar de su naturaleza divina”.

VIGÉSIMO SÉPTIMO DOMINGO ORDINARIO

VIGÉSIMO SÉPTIMO DOMINGO ORDINARIO

1ªLct.:Is.5,1-7:La viña del señor de los ejércitos es la casa de Israel.

Sal.79,9.12.13-4.15-16.19-20:La viña del Señor es la casa de Israel.

2ªLct.:Flp.4,6-9:El Dios de la paz estará con vosotros.

Evangelio. Mt.21,33-43:Arrendará la viña a otros labradores.

Por medio de una alegoría, la viña es la casa de Israel, el profeta Isaías muestra la ternura de Dios con su pueblo elegido y el corazón airado ante la ingratitud e infecundidad maligna:” esperó derecho y ahí tenéis :asesinatos”.

La alianza de Dios con su pueblo se ve quebrada una y  otra vez. El cariño, el amor, la ternura de Dios hacia Israel se ve amenazada por  el celo y la ira ante la maldad.

Pero allá en el fondo del pueblo tantas veces idólatra resuena el lamento y súplica de los justos:”Ven a visitar tu viña, no nos alejaremos de ti, danos vida para que invoquemos tu nombre. Restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.

Si la palabra del profeta Ezequiel en el domingo anterior resaltaba la libertad y responsabilidad de la persona en su comportamiento moral sin poder escabullirse y perderse en la colectividad, hoy la palabra señala que el afecto de Dios se dirige a un pueblo a una comunidad como ámbito de salvación.

En estas jornadas de la Juventud hemos oído al papa decir: “A Cristo lo encontramos en la Iglesia””necesitamos de la comunidad”.Algunos testimonios de jóvenes que viven su profesión en la frontera, en medio de la indiferencia, a veces, de la  oposición y el ridículo encuentran su apoyo en el “musitar un avemaría” y en la “adoración la Presencia de Jesús” o en “una comunidad cristiana de referencia”.

Jesús en el evangelio, vuelve a tomar la hermosa alegoría de la vid para trazar el camino que le trae y le devuelve al Padre:”vino a los suyos y los suyos no lo recibieron, pero a los que le reciñeron les dio el poder de ser Hijos de Dios.”.Y el destino final de Jesús: la condena a morir en una cruz.

También en el fondo de la parábola como en Isaías, la infidelidad del pueblo amado y elegido, Israel, que rechaza a Dios y a Jesucristo o de ti o de mi o de cualquier pueblo grupo o persona que se cierra al amor de Dios.

Tanto el profeta Isaías como Jesús en el evangelio auguran un destino fatal para la viña:”la dejaré arrasada”,”hará morir de mala muerte a esos malvados””se os quitará a vosotros el Reino de los cielos y se dará a un pueblo que produzca sus frutos”.¿Ese será el destino final del hombre injusto?.Una cosa es cierta: la injusticia, la mentira, el crimen, el hacer sufrir a los demás…es de una gravedad subida como para no tomar en serio  la Palabra de Dios. Ya decía S.Agustín que el mismo pecador lleva el castigo en su propio pecado. Que el encuentro final con el Dios amado será un encuentro dolorosísimo pues el hombre al encontrarse finalmente con la luz el amor y la verdad de Dios se sentirá avergonzado, abochornado, deslumbrado con el sol y volverá a ser invitado a optar por el amor de Dios o a rechazarlo.

En días pasados al leer el fragmento de S.Lucas 9,51-56 observamos que a Jesús camino de Jerusalén no lo recibieron en una aldea de Samaria no lo recibieron lo que enfadó a sus discípulos que preguntaron al maestro”¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo y acabe con ellos? El les contesta :no sabéis de qué espíritu sois. Porque el Hijo del hombre no ha venido a perder a los hombres sino a salvarlos”

También al fondo de la parábola late una presencia poderosa:”la piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular”,”quien siendo de condición  divina se anonadó…”(Flp.2,6-11).Los profetas auguraron un Siervo doliente, un resto de fieles ”anawin”, como portadores de salvación..Jesús prolonga su presencia con el poder del Espíritu Santo con una pequeña comunidad de discípulos ,”pusillus rex”, que va por el mundo anunciando y haciendo presente el Reino de Dios en medio de alegrías y persecuciones-“230 millones de cristianos en estado de persecución”-

La Iglesia de Jesucristo es hostigada en medio del mundo. En nuestro mundo occidental.

Una joven, Ana,” a la que por cada embarazo que ha tenido le han despedido de la empresa pero ella dice:”esta es misión en la vida, el trabajo solo es un medio y yo confío en Dios”. O Isabel que reconoce la dificultad de defender la fe en ambiente contrario a los valores del cristianismo. Tiene cuatro hijos y está embarazada del quinto:”Yo sé que Dios me va cuidando y es Él quien me ha quien me ha mantenido el puesto de trabajo. Humanamente me habrían despedido y no lo han hecho”

El profesor Rocco Botiglione, intelectual y político italianos por decir que su pensamiento sobre el matrimonio y la familia estaba condensado en el catecismo de la iglesia católica no pudo acceder a ser presidente el Parlamento Europeo.

Y eso que las Comunidades Económica Europeas fueron animadas   o instituidas por cristianos católicos como Schumann, De Gasperi, Adenauer quienes hoy no podrían ser Presidentes del Parlamento europeo ¡que desgracia y desagradecimiento¡

Mas Jesús vuelve a recordar a su Iglesia que la fuerza se manifiesta en la debilidad, que somos servidores del Reino. Mientras caminamos en este mundo somos sarmientos que son podados para dar más fruto” Y somos intercesores como lo fue Pablo del pueblo judío a a fin de que todos “ se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”.

“Señor, tú que desbordas los méritos y deseos de los que te suplican .Derrama tu misericordia  y concédenos aquello que no nos atrevemos a pedir.”Sacia nuestra hambre y nuestra sed y transfórmanos en lo que hemos recibido”.