DECIMONOVENO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

DECIMONOVENO DOMINGO ORDINARIO.

 

1ªLct.:1º Re.19,9ª.11-13ª:Aguarda al Señor en el monte.

Sal.84,9ab-10.11-12.13-14:Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.

2ªLct.:Rm.9,1-5:Quisiera ser un proscrito por el bien de mis hermanos.

Evangelio: Mt.14,22-33:Mándame ir hacia ti andando sobre el agua

Todos los que ahora estamos aquí reunidos hemos decidido que en nuestra vida Dios sea nuestro Señor, el sentido, la fuerza y la orientación de nuestro vivir.

Pero nuestra vida nos es un recorrido rectilíneo, trazado y vivido con rectitud de ahí que en determinadas ocasiones nos podamos sentir desconcertados, indecisos, ásperos, secos, tentados, desilusionados. En alguna ocasión hasta podemos exclamar pero…¿dónde está Dios?

Al profeta Elías ,conforme nos ha referido el fragmento del 1er libro de los reyes, lo sorprendemos en una situación lastimosa. Ha denunciado, ridiculizando, a los falsos profetas que adoran a Baal, ha recriminado a la reina Jezabel y ahora se siente perseguido. Ha tenido que huir y refugiarse en el monte de Dios, Horeb. Cansado, recibe la visita de Dios por medio de un susurro: ”al oírlo, se cubrió el rostro con el manto y salió a la entrada de la gruta”.  

El relato evangélico de S.Mateo nos narra también la zozobra y angustia que vivieron los discípulos en el mar con la barca a la deriva ”sacudida por las olas”. Y Jesús que “después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar “, se acercó a sus discípulos asustados y le dijo: ”Ánimo, soy yo ,no tengáis miedo”

Tan apegados estamos a la tierra, a los asuntos de cada día, tan dominados por ellos, que cualquier acontecimiento desdichado o no previsto, nos asusta  y desorienta. Hemos perdido la capacidad de escuchar  e interpretar los acontecimientos desde la mirada lúcida de la fe.

Desde luego que Pedro el apóstol, el líder de los discípulos de Jesús que habría de morir por el Maestro es el prototipo de aquello que a veces nos sucede ante la adversidad. ”Comenzó a hundirse y gritó: ”Señor, sálvame”.

“¡Qué poca fe¡¿Por qué has dudado?” es el reproche de Jesús a Pedro. En cuanto Jesús estuvo con ellos, amainó el viento, se sintieron seguros y lo reconocieron: ”Realmente eres Hijo de Dios”

Circula un hermoso canto de un cantautor cristiano uruguayo ,Luis Alfredo Díaz.: ”Una tarde en la playa” que hace alusión a una hermosa leyenda en la que S.Agustín paseando por la playa sorprende a un niño llenando con agua un hoyo en la arena y S.Agustín le dice que es imposible llenar aquel hoyito con el agua de todo el mar. A lo que contesta el niño que más imposible es para Agustín comprender el misterio de la Sma Trinidad sobre el que está meditando. Imagina Luis Alfredo que un hombre está buscando a Dios y no lo encuentra y pregunta a mucha gente que le contesta: “está aquí, esta allá”  , pero él no  lo ve”. Se va a pasear y  a pensar a la playa, junto al mar

entonces tristemente

a la playa regresé

vi a un niño jugar

en la arena y me acerqué

“Oh¡ oh¡ ¿dónde dónde esta Dios?

sé que todo lo ha hecho Él

pero ¿dónde dónde esta Dios?,

 no lo se(bis)

El niño sonriendo

me dijo: yo lo encontré,

vive dentro de mi

desde que en el creí.

y allí mismo en la arena

un largo rato lloré

destruyendo  mi yo

hasta que nació él

Oh,Oh Dios vive dentro de mi

Sé que ´El vive dentro de mi

desde que como el niño aquel

   en el creí

:”Oh,Oh, Dios vive dentro de mi, sé que Él vive dentro de mi desde que como el niño aquel en Él creí”.

El creyente a veces puede sentirse tentado por la “incredulidad”: “Me importunan las ideas de los materialistas peores” .así se expresaba Sta.Teresa de Lisieux o del  Niño Jesús. Pero el no creyente también se siente con la incertidumbre de poder afirmar siempre su incredulidad ,de que “quizá sea verdad” la posición del creyente

Somos peregrinos en la fe. El Señor nos acompaña y está dispuesto a dilatar nuestra visión , a ayudarnos a crecer en ella. Por eso con tanto amor nos reprocha:¡Qué poca fe¡¿Por qué has dudado? De ahí que Él nos inste a estar a solas con Dios, a orar, a retirarnos a nuestro interior, a escuchar y a aprender a estar en silencio. La actitud del creyente es Mirar a Jesús pues “el justo vivirá por la fe”(Habacuc 1,12-2,4) El jueves pasado , 6 de agosto, fiesta de la Transfiguración de Jesús es una indicación preciosa para dejarnos invadir por la luz de la Resurrección del Señor, un recuerdo sublime de nuestro ser contemplativos en la acción o descubrir la presencia de Dios en nuestro vivir cotidiano.

Hay muchos cristianos: sacerdotes o seglares que han redescubierto el gusto por la oración silenciosa, por la contemplación. Ella es como un impulso maduro para la acción fecunda, jugo sabroso para la vida que ensancha y dilata el corazón para amar al prójimo.

“Señor, aumenta en nuestros corazones el espíritu filial” y “los dones que le has dado a tu iglesia par a que pueda ofrecértelos, transfórmalos en sacramento de salvación” y “la comunión en los sacramentos afiance la luz de tu verdad”    

 

 

DECIMOCTAVO DOMINGO ORDINARIO

  DECIMOCTAVO DOMINGO

 

1ªLct.:Isaías 55,1-3:Daos prisa y comed

Sal.144,8-9.15-16.17-18:Abres tú la mano y nos sacias de favores.

2ªLct.:Rm.8,35.37-39:Ninguna criatura podrá apartarnos del amor de Dios.

Evangelio. Mt.14,13-21:Comieron todos hasta quedar satisfechos.

 

Es tan frágil y necesitada nuestra naturaleza que todos los días, por lo menos, en tres ocasiones acudimos a la mesa para comer. Una vez al año, de manera solemne, por medio de “Manos Unidas, campaña contra el hambre” nos solidarizamos con el mundo del hambre y la miseria. En la vida ordinaria vuestros donativos para los pobres dirigidos a la institución eclesial Caritas ,hace que la comunidad eclesial se haga presente en medio de los pobres.

Este rito del comer se ha cultivado tanto que el ingenio del hombre ha creado una cultura rica y sofisticada para que dicha acción tenga su sentido más placentero. En su extremo le lleva al hombre a la gula y a la glotonería.

Un acento que enriquece el acto de comer es el banquete, la comida en común, signo de familia, fiesta y alegría.

Y esta experiencia del hambre y la comida, la sed y la bebida, del banquete ,le lleva al profeta a alertar a los fieles creyentes de su relación con Dios semejante a la participación en un banquete abundante y generoso: ”oí sedientos, comprad trigo, comed sin pagar”, ”¿por qué gastáis dinero en lo que no alimenta?”¿y el salario en lo que no da hartura”. Por elevación de lo visible a lo invisible el profeta pide una nueva relación con Dios: ”escuchadme y viviréis”, ”sellaré con vosotros alianza perpetua”. Pues el Señor “da la comida su tiempo y sacia fe favores a todo viviente”.

Y así  esta palabra de Dios nos introduce en el ámbito de Jesús que anuncia el Reino  de Dios curando enfermedades, dando de comer a una multitud y despertando el sentimiento de solidaridad: ”dadles vosotros e comer”, ”comieron todos y quedaron satisfechos.

Un grupo de personas rodearon una fuente inmensa de rica y humeante arroz. A todos se les entregó un largo cubierto para comer pero era imposible tomar el arroz y llevarlo a la boca. Así hasta que a uno de los comensales se le ocurrió tomar con su cubierto arroz y le dio de comer al que estaba en frente. Y así fueron haciendo los demás y así se creo un cielo de solidaridad.

Jesús desde la realización de estos signos: curar y dar de comer nos lleva con una mirada profunda al banquete de la Eucaristía y del reino de Dios soñado por Isaías. 

Con los ojos nuevos de la fe transcendiendo “nuestro pan de cada día” descubrimos que “no sólo de pan vive el hombre” sino del sentido que el Señor nos regala en  el banquete de la  Palabra y de la Eucaristía. ”Tomad, comed, esto es mi cuerpo…tomad, bebed…””Haced esto en memoria mía”…Tomad, comed este rollo de palabra…y fue en mi boca,dulce como la miel…(Ez.3,1…)Ante nuestra distracción, superficialidad  o pobreza el Señor nos inspira una palabra: “No soy digno pero una palabra tuya bastará para sanarme.

A una mujer no creyente, un sacerdote le regaló un libro sobre la eucaristía, escrito por él mismo y después de leerlo como confusa, extrañada y admirada exclamó:¡Si esto es verdad es para estar toda la vida adorando arrodillada¡. Un  neoconverso  católico que había pertenecido a una iglesia separada y  había oído cosas horribles sobre las reuniones de los católicos, acudiendo poco a poco a la Eucaristía fue constatando cómo se iban realizando todos los ritos  conforme a la Escritura que él conocía: Este es el Cordero de Dios…Una palabra tuya…El cordero degollado… Lamentaba los comentarios que ignorantemente había oído en su iglesia. 

S.Pablo después de todos sus viajes anunciando a Jesucristo con luchas y persecuciones,con palizas y naufragios y lamentando la oposición del pueblo judío, después de todo puede exclamar convencido :¿Quién me separará del amor de Dios…Nada me separará del amor de Dios manifestado en Cristo.» El me amó y se entregó por mí»…él, Pablo, que había recibido la tradición de la institución de la Eucaristía por Jesús ,nos insta a acoger y celebrar con amor el Sacrificio y banquete de la Misa. Por eso “cada vez que celebramos la Eucaristía anunciamos la muerte del Señor hasta que vuelva” Y por eso venimos a la Eucaristía. No por el cumplimiento de una norma de la iglesia; no porque Dios necesite de nosotros, sino porque así damos gracias a Dios y nos nutrimos de su gracia porque lo más grande que nos ha ocurrido es que Jesús nos ha elegido, nos ha justificado y nos ha glorificado

El conocimiento y el amor de Jesucristo de quien nadie nos podrá separar es la fuerza que nos impulsa a anunciarlo compartiendo con los demás nuestros dones.

«Renueva y protege, Señor, la obra de tus manos en favor  de los que te alaban como creador y guía.» «trasfórmanos en oblación perenne». «A los que has renovado con el pan del cielo, protégelos siempre»

DECIMOSÉPTIMO DOMINGO ORDINARIO

DECIMOSÉPTIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

1ªLct.:1º Re 3,5.7-12: Pediste discernimiento.

Sal.118,57.72.76-77.127-128.129-130:¡Cuánto amo tu voluntad, Señor¡

2ª Lct.:Rm.8,28-30:Nos predestinó a ser imagen de su Hijo.

Evangelio: Mt.13,44-52:Vende todo lo que tiene y compra el campo

 

 

Los niños quieren ser como Raúl, Messi, Nadal,Márquez,o  una de esas importantes figuras del cine  o de la canción que nos muestran los medios de comunicación. Los padres desean que sus hijos estudien una carrera universitaria porque les parece poco que acudan a una escuela profesional para aprender un oficio. Si un hijo comunica  a su familia su deseo de ser sacerdote o religioso o una joven desea consagrarse como monja contemplativa  encuentran resistencia, oposición y hasta la sorpresa de hallarse ante un verdadero drama.

Pues la súplica y la oración más pura de un rey como Salomón que agrada a Dios no es otra que :”Da a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo, para discernir el mal del bien”.

En la película La tienda negra, un soldado inglés combatiendo en el Norte de África, Libia, se casa con la hija de un jeque beduino y después de la guerra un hermano de aquél que lo busca,  encuentra al abuelo, a la mujer y al hijo a quien le espera una grandiosa fortuna con la condición de regresar con él a Inglaterra. El joven adolescente pensando en sus seres queridos y su propia tierra renuncia a su fortuna, quema el legado y se queda con su familia y su tierra. Tuvo que realizar un discernimiento ante aquella oferta de riqueza y de lujo y se quedó con los suyos.

Nuestro anhelo, nuestro deseo, nuestra súplica bien pudiera ser: Vivir con sentido, saber vivir, que cada persona sea feliz. A la persona humana le resulta difícil ir a lo profundo de la vida, al valor profundo de la existencia y fácilmente se entretiene con “alimentos terrestres”  y  distrayéndose,se desvía  de lo único y necesario. A veces ocurre que después de los avatares y sin sabores de la existencia, después de la grandes zozobras y alguna luz que se le acerca,  elige el sentido y la sensatez .Bien pudieran apropiarse de las palabras del Apocalipsis para tantos creyentes que han sido fieles a su fe y a su sentido:  ”Estos son los que vienen de la gran tribulación y han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del cordero”(Ap.7,14) Por eso con el salmista decimos. ”He resuelto guardar tus palabras. Más estimo los preceptos de tu boca que miles de monedas de oro y plata”.La voluntad de Dios expresada en los mandatos que iluminan y dan inteligencia ”son mis delicias.”

La dicha del hombre y la gloria de Dios es que el hombre viva con la conciencia de la gracia de Dios “que le predestinó a ser imagen de su Hijo” y a “los que aman a Dios todo le sirve para el bien.“

Esta dicha, este sentido, esta gracia de Dios en labios de Jesús tiene un nombre: Reino de  Dios. Y de nuevo volvemos a ver a Jesús explicando qué es el reino de Dios, sirviéndose de parábolas o relatos de la vida ordinaria que nos trasladan a un plano más profundo de la vida porque nuestros ojos, habituados a toparse con lo ordinario e inmediato, son perezosos para ver más allá de lo que nos entra por los sentidos. Necesitamos luz.

Así el reino de Dios es como un tesoro escondido , una perla preciosa a una pesca selecta .Son como la gracia de Dios, el don que ofrece al hombre para que sea feliz acogiéndolo, interiorizándolo, amando y saboreando.

Naturalmente que ha de sufrir un despojo, una liberación. Ha de vender pequeños tesoros de ambiciones, deseos, ideas estériles que se han adherido a lo largo de su historia. Despojado para llenar el corazón del amor de Dios. ”Ha de servirse de los bienes de la tierra amando intensamente los del cielo” reza una preciosa oración de la iglesia

En una entrevista el gran cómico español Paco Martínez Soria respondía al periodista que uno de los grandes disgustos que recibió en su vida fue cuando su hijo universitario le confió que había decidido hacerse sacerdote, pero el gran regalo de felicidad lo recibió en la ordenación de su hijo que se convirtió para él en confidente espiritual.

Un joven músico con una hermosa melodía expresó el hallazgo del tesoro

He encontrado uno tesoro, el que siempre he buscado y lo tengo tan dentro que  nunca lo perderé. Lo que había en mi vida como nada ha pasado. He dejado aquello que no me hablaba de ti.Tú eres mi gran tesoro, tú que me has dado el amor. Vivo y cada día encuentro en el gozo de amar mi libertad .

El año pasado acompañé a la Comunidad de religiosas capuchinas misioneras del trabajo en Fontanil de los Oteros(León).Y les dije:Hoy el Reino de los cielos se parece a la fiesta que con motivo de S.Joaquín  y Santa Ana habéis preparado para los ancianos .La Eucaristía…alegría, música, cantos, poemas, danzas… en que todos han participado. ¡Estupendo¡  Christian y Marta y sus abuelos han colaborado con vosotras a en esta fiesta tan espléndida en la que a los ancianos les brillaban los ojos por la paz y el cariño derramados ,signos del amor de Dios.

Señor, que de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros que podamos adherirnos a los eternos. Que estos santos misterios donde tu Espíritu actúa eficazmente santifiquen los días de nuestra vida y nos conduzcan a las alegrías eternas.”. 

 

 

DECIMOSEXTO DOMINGO ORDINARIO

  DÉCIMOSEXTO DOMINGO ORDINARIO

 

1ª Lct.:Sabiduría 12,13.16-19:En el pecado das lugar al arrepentimiento

Sal.85,5-6.9-10.15-16ª:Tú, Señor, eres bueno y clemente.

2ªLct.:Rm.8,26-27:El Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables.

Evangelio: Mt.13,324-43: Dejadlos crecer juntos hasta la siega.

El centro de la predicación de Jesús es :Convertíos porque el Reino de Dios está en medio de vosotros”. Jesús continúa recurriendo a las parábolas o relatos de acontecimientos fingidos o reales  de la vida que nos remiten a una nueva dimensión de la misma .

Así Jesús nos señala que el Reino de Dios es una realidad misteriosa que crece como la buena semilla pero se encuentra rodeada de cizaña. Los frutos del bien rodeado de tantos males. Nos lamentamos de la muerte, la enfermedad, de la pandemia del coronavirus, de las muertes injustas, de la violencia Ante la presencia de la cizaña, el celo de los labradores será eliminarla, arrancarla. Pero la sabiduría de Dios, el sembrador de la semilla, sugiere otra estrategia, otra táctica pedagógica.

Está claro que una actitud correcta es llamar a las cosas por su nombre: al bien lo llamamos bien y al mal lo llamamos mal. Vemos hoy que en nuestra cultura actual domina un relativismo “a ultranza”, que presenta conductas desordenadas como algo “progresista y bueno”(Uniones homosexuales, descontextualización amorosa de la fecundación, eutanasia, enriquecimiento tramposo, picaresca,falsas noticias…)

Jesús suscita en sus apóstoles una actitud. Frente a la radical conducta de eliminar el mal que podría llevar por delante la buena semilla, despierta a sus discípulos a una nueva percepción de Dios que el libro de la Sabiduría nos describe como ”Providente, justo, soberano, poderoso ,“que reprimes la audacia de los que no lo conocen” y “diste a tus hijos la dulce esperanza de que en el pecado das lugar al arrepentimiento”. El poder de Dios, de la naturaleza(situación de gravísima actualidad ¡ojalá se encuentre la vacuna ¡pues Dios está a favor de la salud del hombre¡) y la paciencia y misericordia de Dios para que los hombres entremos en razón.

En este contexto vital somos llamados a anunciar la verdad, a denunciar el error ,a resistir al pecado y al mal,nos sentimos también requeridos por la paciencia de Dios” que hace llover sobre justos e injustos, sobre buenos y males” y espera la conversión: ”todos los pueblos vendrán a postrarse en tu presencia, Señor; bendecirán tu nombre: Grande eres tú y haces maravillas, tú eres el único Dios”.

 «Dios —escribe san Agustín—, siendo supremamente bueno, no permitiría jamás que cualquier mal existiera en sus obras, si no fuera lo suficientemente poderoso y bueno, para sacar del mal el mismo el bien» .(S.Agustín.Manual de fe, esperanza y caridad,2.11.)
Las madres y los padres, los tutores, los educadores, los sacerdotes son testigos de cómo al potenciar lo positivo de sus hijos y corrigiendo con pedagogía y paciencia observan sus logros.

En la película “Como Dios” ,un joven periodista que no logra triunfar en su profesión se desespera ante Dios quien por otra parte le concede todo su poder divino pero a condición de que en el ejercicio de tanto poder “no fuerce la libertad de los demás”. Y entonces, a través de escenas cómicas y graciosas ,inclina sus poderes divinos a su favor desencadenando caos y desórdenes a su alrededor. Llega un momento en que no puede más y de nuevo se rinde a Dios deseando que todas las persona sean felices. Termina como animador de “los donantes de sangre” y descubriendo a Dios en un pobre mendigo .

Somos discípulos de Jesús que anuncian y hacen presente el Reino de Dios, sembradores del bien, de la paz de la alegría la paciencia y encontramos nuestra fuerza “en el Espíritu que viene en ayuda de nuestra debilidad e intercede con gemidos inefables”. He aquí otro caudal potente ante nuestra debilidad :“orar en el Espíritu y con el espíritu que habita en nuestros corazones”; dejar que el Espíritu ore en nosotros, asociarnos a los gemidos inenarrables que bullen en nuestro corazón suplicando, dando gracias, clamando, alabando o lamentando. Y dejando que el Espíritu ore en nuestro nombre. La seriedad de la vida, la presencia del mal y del desorden que genera tanto  sufrimiento también nos lleva a suplicar que al final de los tiempos, cuando venga el Hijo del hombre ”los justos brillen como el sol en el reino del Padre” y se cumpla el deseo de Dios que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”

Multiplica sobre tus fieles los dones de tu gracia para que encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren fielmente en el cumplimiento de tu ley». «concédeles abandonar el pecado y pasar a una vida nueva». “Que la oblación que ofrece cada uno de nosotros en honor de tu nombre sirva para la salvación de todos”

 

DECIMOQUINTO DOMINGO ORDINARIO

 DECIMOQUINTO DOMINGO ORDINARIO

 

1ª Lct.:Isaías 55,10-11:La lluvia hace germinar la tierra

Sal.64,10abcd.103-11.12-13.14:La semilla cayó en tierra buena y dio fruto.

2ªLct:Rm.8,18-23:La creación expectante aguarda la plena manifestación de los hijos de Dios.

Evangelio: Mt.13,1-23: Salió el sembrador a sembrar.

 

En el fragmento del  profeta Isaías que acabamos de escuchar se manifiesta la fecundidad de la Palabra de Dios que encuentra un terreno abonado y preparado para acogerla. Mas aún, se pone de relieve la decisión del Señor: ”la palabra que sale de mi boca no volverá vacía sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo”.

Es la Palabra abundante y creadora de Dios, la Palabra graciosa y gratuita que se expande en la creación. «Dijo Dios: Haya luz, haya firmamento,…hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza…» e hizo  brotar una realidad preciosa que hace exclamar al salmista : “Tú cuidas de la tierra, la riegas y la enriqueces sin medida”, ”rezuman los pastos del páramo y las colinas se orlan de alegría”, ”los valles se visten de nieve que aclama y cantan”.

Pero esta obra de la creación de Dios “ sometida a la frustración no por su voluntad sino por una que le sometió” nos señala la presencia del mal, del pecado, del desorden. Y así “la creación entera gime aguardando la redención”

Este es el mundo en que vivimos con tantas luces y sombras. Y esta es la gran noticia: Ha venido Jesucristo, la Palabra de Dios que ilumina todo hombre. Jesús predica, habla. Él es la Palabra de Dios hecha carne y entonces sus mismas palabras humanas nos elevan a las palabras de Dios. En su predicación Jesús se sirve de parábolas, relatos o narraciones de la vida ordinaria que nos remiten a otro plano de la vida desde donde observar la realidad con su sentido más profundo.

Hemos escuchado la parábola de la siembra: algo cae en el camino, algo entre zarzas y otra parte de semilla en tierra buena. La cosecha es desigual. Así sucede con la Palabra de Dios que se proclama: se acoge con entusiasmo, se acoge con madurez o se rechaza y también  produce frutos: cambian las personas y éstas transmiten palabras de vida y gestos de amor.

Una mirada inmediata y espontánea nos hará ver que la vida consiste en nacer, crecer, morir. Una mirada más honda nos dirá que la vida no se reduce a comer y a consumir “pues no sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. El hombre vive de la palabra, del amor, del sentido. En la película Jesús de Nazareth de Zeffirelli  hay una escena en la que Juan le dice a Jesús:” antes pensábamos que la vida se reducía a nacer ,vivir ,morir…pero desde que te hemos encontrado nuestro corazón   se ha llenado de esperanza”.

La palabra de Dios nos ha dicho por S.Pablo: ”los trabajos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá…gemimos en nuestro interior aguardando la plena manifestación de los hijos de Dios”.

Estar atentos a la Palabra de Dios. La palabra y los acontecimientos humanos son tomados por Jesús y reciben una luz, una iluminación y nos hace ver que todo tiene sentido desde Él.! Qué estupendo que la primera parte de la Eucaristía, la Liturgia de la Palabra sea proclamar, recibir, comer, rumiar la Palabra de Dios.

Hoy se ha extendido por todas las parroquias de España las ediciones del “evangelio de cada día”. ¡Un gesto bellísimo, ¡El Concilio Vaticano II dedicó una importante Constitución” Dei Verbum” sobre la Palabra de Dios e igualmente un Sínodo de los Obispos se ha ocupado del mismo tema.

Si desapareciese todas la Biblias del mundo pero quedase la primera carta de San Juan, en concreto I Jn.4,8:Dios es amor tendríamos la esencia de la Palabra de Dios.

Tetsugen, un alumno de Zen, asumió un tremendo compromiso : imprimir siete mil ejemplares de los sutras, discursos budistas, que hasta entonces sólo podían conseguirse en chino.

Viajó a lo largo y ancho del Japón recaudando fondos para su proyecto. Algunas personas adineradas le dieron hasta cien  monedas de oro, pero el grueso de la recaudación lo constituían las pequeñas aportaciones de los campesinos. Y Tetsugen expresaba a todos el mismo agradecimiento, prescindiendo de la  suma que le dieran. Al cabo de diez largos año viajando de aquí para allá, consiguió recaudar lo necesario para su proyecto.Justamente entonces se desbordó el río Uji, dejando en la miseria a miles de personas .Entonces Tetsugen empleó todo el dinero que había recaudado en ayudar a aquellas pobres gentes.

Luego comenzó de nuevo a recolectar fondos. Y otra vez pasaron varios años hasta que consiguió la suma necesaria. Entonces se desató una epidemia en el país y Tetsugen volvió a guardar todo el dinero en ayudar a loa damnificados.

Una vez más ,volvió a empezar de cero y por fin al cabo de veinte años, su sueño se vio hecho realidad.

Las planchas con que se imprimió aquella primera edición de los sutras se exhiben actualmente en el monasterio Obaku de Kyoto .Los japoneses cuentan a sus hijos que Tetsugen sacó, en total, tres ediciones de los sutras, pero que las dos primeras son invisibles y muy superiores a la tercera.

La Palabra de Dios se hizo Carne y habitó entre nosotros y continúa encarnándose y prolongándose en las palabras de verdad y de vida de sus discípulos que realizan gestos de entrega y amor

Somos llamados a la vida, a la plenitud, ”a la libertad gloriosa de Hijos de Dios”. Somos llamados a la  gracia y Él espera apertura y acogida , respuesta y  madurez. La tragedia del hombre es el rechazo.

Por eso, Señor que nos llamas a la luz y a la verdad” concede a todos los cristianos rechazar lo que es indigno de este nombre y cumplir cuanto en él se significa”. “Que los dones de tu iglesia en oración y concede a quienes van a recibirlos crecer continuamente en santidad”. ”Que cuantas veces celebramos este sacramento se acreciente en nosotros el fruto de la salvación”

Religiosas capuchinas misioneras que cada día realizáis la tarea de atender a los ancianos y la condimentáis con el amor de Dios y la misericordia; ancianos que habéis sembrado con generosidad, dolor y  alegría y habéis llegado hasta este momento de vuestra vida; sois signo de la Palabra de Dios que no vuelve “al Señor vacía sino que ha realizado su encargo”.