SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE JESUCRISTO

SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI

 

1.Lct.:Gn.14,18-20: Melquisedec ofreció pan y vino.

Sal.109,1.2.3.4.:Tú eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec.

2ªLct.:1ª Co.11,23-26:Cada ve que coméis y bebéis, proclamáis la muerte del Señor

Evangel.:Lc.9,11b-17:Comieron todos y se saciaron.

 

Todos de una u otra manera nos hemos sentido contagiados con el esplendor de las procesiones con el Corpus Christi en nuestros pueblos y ciudades. El tiempo primaveral, las flores, los cantos, el fervor de los creyentes, el entusiasmo de los niños de primera comunión. Todos nos hemos emocionado  cantando “al amor de  los amores”, donde el compositor Ignacio Busca Sagastizábal y el poeta y literato P.Restituto del Valle, agustino, lograron un himno tan inspirado para el XXII Congreso Eucarístico Internacional de Madrid(1911)

El Espíritu Santo de Pentecostés reciente, el impulso de Jesús resucitado nos mueve a adorarlo en su Cuerpo y sangre eucarístícos.”Dios está aquí, venid adoradores, adoremos a Cristo Redentor…

Con actitud adoradora de honor y alabanza nos sentimos orientados al momento de la institución del sacramento de la Eucaristía en el día de Jueves Santo en que Jesús grave, solemne y al mismo tiempo humilde tomando el pan y la copa les dijo a sus discípulos: ”TOMAD Y COMED ESTO ES MI CUERPO; TOMAD Y BEBED ESE EL  CÁLIZ DE MI SANGRE”.

Jesús con emoción contenida, adelanta en este gesto su posterior entrega de la vida en la cruz por nosotros. De modo que nos invita a “hacer esto en memoria mía”. Actualizar la consagración y comunión de su cuerpo y sangre y la entrega de la vida propia como El. Pues” cada vez que coméis este pan y bebéis de este cáliz a proclamáis la muerte del Señor hasta que vuelva”. Hasta que vuelva y someta todo al Padre, Jesús en sus discípulos, en su Iglesia actualiza su presencia eucarística como alimento y fortaleza para los creyentes impulsados a ser ellos mismos alimento de vida para los demás.

No en vano, Jesús realizó también en la última cena el gesto de lavar los pies a sus discípulos como señal de entrega y servicio.

El fragmento del  Evangelio de San Juan  que nos narra la multiplicación de los panes y peces  solapa dos intenciones del evangelista: preocupado Jesús por la necesidad natural de alimentarse insta a sus discípulos una acción grande e inconmensurable: ”dadle vosotros de comer”. Reconocen que esa acción los desborda. Jesús parece disponer para el milagro: multiplicar la comida y alentar el compartir con los demás. Y al fondo la Institución de la Eucaristía: ”tomo los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos , los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente”. Dios ofrece los bienes de este mundo para que todos puedan comer e insta a una actitud profunda en el hombre para compartir con justicia y caridad. Cuando los hombres actúan con los criterios de Dios y del evangelio es posible realizar la utopía: ”comieron todos y se saciaron y cogieron las sobras: doce cestos”. Hay muchos hombres y mujeres que con cariño y entrega alimentan a sus familias y les falta tiempo para compartir con los necesitados .En este día de la  Caridad con una colecta especial ,anhelamos realizar la palabra de Jesús” dadles vosotros de comer” porque participando en la Eucaristía, memorial de la entrega de su Hijo” notamos la generosidad y abundancia de Dios que multiplica su palabra llena de vida para que todos nos alimentemos y  su cuerpo eucarístico, recordando “que no sólo de pan vive el hombre sin de toda palabra que sale de la boca de Dios”

¿Cómo puede suceder esto?¿Cómo puede el Hijo del Hombre darnos a comer su carne?

Dice Jesús:”Yo vivo por mi Padre, del mismo modo quien me come vivirá por mí”.

Sacramento, sacrificio, banquete, comunión y fuerza para amar compartiendo. “Y yo haré derivar hacia Jerusalén como un río la paz.” Concede a tu iglesia el don de la paz y la unidad, significado en las ofrendas  sacramentales que te presentamos”.

La participación en el banquete de la Eucaristía es anticipo del Banquete eterno, del cielo, de la unidad  consumada. ”La comunión de tu cuerpo y tu de tu sangre, signo del banquete del reino que hemos gustado en nuestras vida mortal nos llene del gozo eterno de la divinidad.  

 

 

 

 

SOLEMNIDAD DE LA SMA.TRINIDAD

  SOLEMNIDAD DE LA SMA. TRINIDAD

 

1ªLct.:Prov.8,22-31:Antes de comenzar la tierra, la Sabiduría ya había sido engendrada

Sal.9,4-5.6-7.8-9:Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra.

2ªLct.:Rom.5,1-5-El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

Evangelio: Jn.16,12-15:Todo lo que tiene el Padre es mío; el Espíritu recibirá de lo mío y os lo anunciará

 

El fragmento del libro de los Proverbios nos refiere algunos aspectos del atributo de Dios llamado Sabiduría. Insinúa que  el Señor la estableció al comienzo de sus obras, como una compañía al crear los abismos, los manantiales, las montañas: ”cuando trazaba la bóveda sobre la faz del abismo ,cuando ponía límite al mar…yo esta allí como aprendiz”; ”yo era su encanto cotidiano”, ”jugaba con la bola de la tierra, gozaba con los hijos de los hombres”

Como si la Sabiduría fuese una compañía entrañable de Dios que nos previniese de pensar en un Dios solitario y distante, aséptico y sin sentimientos. De ahí que también el corazón del salmista ante la belleza de la obra de Dios no pueda por menos de prorrumpir en una feliz exclamación :¡Señor, Dios nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra ¡Se felicita por la creación entera y  el poder dado al hombre, coronado de gloria y dignidad”

La fe del pueblo de Israel en un solo Dios, el eterno ,nos revela no sólo su poder y salvación, sino también su misericordia y su amor. Ha elegido a un pueblo humilde como interlocutor y vive con él en alianza y amistad.

Con Jesús, el Verbo de Dios, la Palabra hecha carne, Dios revela su intimidad a los hombres manifestándoles que es una familia, una comunidad de amor. Así, hoy en el evangelio advertimos la familiaridad con la que Jesús nos habla del Padre y del Espíritu de la Verdad que “nos guiará a la verdad plena”

La gran revelación en Jesucristo: Dios es uno pero no solitario, es solidario, como en el S.VII declaró el VI Concilio de Toledo. Tres personas en unidad de naturaleza divina. Dios es una comunidad de personas que se relacionan entre sí: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un diálogo de amor eterno desbordado en el tiempo y en el que el hombre “creado a imagen y semejanza de Dios” se desborda siendo “alabanza de la gloria de Dios “ pues en el hombre “el amor de Dios ha sido derramado en su corazón con el Espíritu Santo que le ha sido dado” Por eso se siente inhabitado por la divina Trinidad

Los Santos Padres, aquellos obispos santos y sabios de los primeros siglos del cristianismo ;y tantos teólogos a lo largo de la historia,  han derrochado talento, arte ,inteligencia y amor para acercar ese misterio a nuestra comprensión: ”para profesar la fe verdadera, conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar su unidad todopoderosa” como hemos suplicado en la oración colecta.

Se cuenta que hallándose S. Agustín reflexionando para su gran libro”De Trinitate”,a la orilla del mar, observaba como un niño echaba agua en un hoyo construido en la arena. Al preguntarle qué intentaba hacer y responderle el niño que deseaba meter todo el agua del mar en aquel recipiente, S.Agustín le contestó que eso sería muy difícil. El niño replicó:”más difícil es el que tu comprendas el misterio de la Trinidad sobre el que estás meditando”.

Se en cuenta que el Hno. Reinaldo, secretario de Sto.Tomás de Aquino le apremiaba para que escribiese más y más a lo que él contestó:”desde que he experimentado, desde que he gustado, me parece nada lo que he escrito”.Y ¡cuántas y geniales obras no nos legó este santo ilustre filósofo y teólogo¡

El misterio de la Sma. Trinidad no es un ámbito para elucubraciones y lucimientos intelectuales sino para la meditación serena y nutricia de nuestra vida interior ,para el agradecimiento pues “dichosa es la nación cuyo Dios es el Señor”.

Frente al ateísmo que amenaza al hombre a su soledad y frustración, el cristiano da testimonio en su debilidad, confiesa con fe que Dios uno y trino es eterno, todopoderoso, misericordioso y es una comunidad relacional de tres personas. Es una familia bien avenida reflejada en la familia humana integrada y feliz: padre, madre e hijo. Es decir ,el hombre encuentra su felicidad dando y recibiendo amando y siendo amado y abierto al Dios de la vida que le llevará a la plenitud.

La Santísima Trinidad, la comunidad eterna de amor es nuestro cielo y participamos ya de este cielo cuando intentamos vivir la comunidad el altruismo y la confianza en Aquel que ha derramado el Espíritu Santo y su amor en nuestros corazones.

“Concédenos, Señor, al confesar nuestra fe en la Trinidad santa y eterna en su unidad indivisible encontrar la salud del alma y cuerpo en el sacramento que hemos recibido”.

Hoy es  la jornada “Pro orantibus”,”La Vida contemplativa”, la vida consagrada de monjes y monjas que oran, trabajan, alaban e interceden en el corazón de la iglesia . Nos unimos a su intercesión el mundo y la iglesia.  

 

 

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS

                                 PENTECOSTÉS

 

1ª Lc.:Hch.2,1-11: Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar.

Sal.103,1ab.24ac.29bc-30.31 y 34: Envía tu Espíritu Señor y repuebla la faz de la tierra.

2ªLct.:1Co.12,3b-7.12-13: Bautizados en un mismo –espíritu y hemos venido de un solo espíritu.

Evangelio: Juan 20,19-23: Como el Padre me ha enviado, así también o envío yo .Reci bid el Espíritu Santo.

 

                             RECIBID EL ESPÍRITU SANTO

 

  A Jerusalén, ciudad de la paz, ciudad de Dios, han acudido creyentes judíos de la diáspora, de distintas partes del mundo conocido. Han acudido para visitar y expresar su fe en el templo de Jerusalén, una de las grandes instituciones de la religión judía. Aun siendo todos judíos hablaban diferentes idiomas.

De pronto irrumpe, como uno viento recio, el Espíritu Santo de Jesús resucitado en un humilde cenáculo, sobre una comunidad de discípulos, asombrados ante lo que ven y oyen.” Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras cada uno en la lengua que el espíritu le sugería”

La primera efusión del Espíritu Santo , como nos refiere hoy el evangelio, tiene lugar en la visita a los discípulos de Jesús resucitado en un clima de desconcierto ,recelo, tristeza: ”con las puertas cerradas por miedo a los judíos”. Allí  los va elevando de la postración y tristeza al perdón , la paz y la alegría:” los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor” .Ahora esta efusión del Espíritu Santo irrumpe de tal forma que los apóstoles reunidos en oración con María” prorrumpen con expresiones inefables:” empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería” .Colmados de Espíritu Santo, ebrios de amor de Dios, como el balbuceo de un niño que se entrena en el primerizo hablar con su madre, dicen lo indecible con sonidos extraños que el Espíritu de Dios entiende. Y aquel intenso rumor también desborda al cenáculo y a sus moradores y cuantos están orientados al templo de Jerusalén, sentido de su alegría, se vuelven al espectáculo radiante de los apóstoles que antes temerosos y reservados, ahora dicen y profieren las maravillas de Dios y todo el mundo los entiende. Aquellos judíos extranjeros milagrosamente pudieron entender las expresiones de los apóstoles o los apóstoles milagrosamente hablaron la lengua de sus oyentes. El testimonio unánime: ”cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua”

La Jerusalén que se congrega en torno a los apóstoles, es el reverso de Babel, ciudad de la confusión de lenguas, intereses y voluntades como castigo a sus pretensiones de ser más que Dios y vivir el margen de Dios y del amor.

El Espíritu Santo derramado sobre los apóstoles , la iglesia, inaugura un nuevo tiempo. Mueve a confesar que Jesús es el Señor, que Dios lo ha resucitado, le ha dado la razón, le ha hecho justicia. En su nombre se va a anunciar la salvación en el mundo para que todo el que crea se salve. Derramará dones en su iglesia, el cuerpo místico de Cristo, derramará su amor para la unidad como signo testimonial.

Este acontecimiento vuelve a actualizarse sacramentalmente. ”Todos hemos sido bautizados en un mismo Espíritu” ”Todos hemos bebido de un solo Espíritu”. Cuantos  hemos acudido a la celebración litúrgica, aunque débiles , frágiles y pecadores hemos sido impulsados por el Espíritu de amor a venir a este lugar de Dios pues “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado”. Aunque interesados y perezosos hemos venido a Jesucristo movidos por su Espíritu pues “nadie puede decir que Jesús es el Señor” si no es por el poder del Espíritu Santo.

Al celebrar la Eucaristía vuelve a actualizarse la efusión del Espíritu sobre los dones que serán consagrados en el cuerpo y sangre de Jesús y después de la consagración sobre la comunidad. “Bebamos todos de un solo Espíritu”.

Hemos venido de nuestras casas. Pertenecemos a una determinada familia, tenemos una profesión. Estamos inmersos en el mundo con sus luces y contradicciones y sufrimientos y venimos a la Eucaristía para ser “inhabitados por el Espíritu Santo” que nos da fuerza y amor para volver a nuestra vida de cada día y ser “sal de la tierra y luz del mundo” y en la confusión de lenguas e intereses hablar y expresarnos en el maravilloso lenguaje del amor y de la unidad. Y esto por el poder del Espíritu Santo que se nos ha dado.  

Señor, no dejes de realizar hoy en el corazón de tus iglesia aquellas mismas maravillas que obraste en los comienzos de la predicación evangélica” ”Que el Espíritu nos haga comprender la realización misteriosa de este sacrificio y nos lleve al conocimiento pleno de toda verdad revelada” ”Que el Espíritu Santo sea siempre nuestra fuerza y la eucaristía acreciente en nosotros  la salvación”     

 

 

 

 

SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

ASCENSIÓN DEL SEÑOR A LOS CIELOS

 

1ªLct.:Hch.1,1-11:Se elevó a la vista de ellos.

Sal.46,2-3.6.7.8-9:Dios asciende entre aclamaciones, el Señor al son de trompetas.

2ªLct.: Ef.1,17-23:Lo sentó a su derecha en el cielo.

Evangelio: Lc.24,46-53:Mientras los bendecía iba subiendo al cielo.

 

DIOS ASCIENDE ENTRE ACLAMACIONES

“El Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén”.

En la persona de Jesús de Nazareth confluyen dos tonalidades significativas de su vida que constituyen la gran noticia salvífica propagada por sus apóstoles: A Jesús, el crucificado Dios lo ha resucitado. Los relatos evangélicos nos ofrecen el testimonio de sus apóstoles y discípulos ,hundidos en el desconcierto y la tristeza por la muerte de Jesús, y poco a poco rescatados y fortalecidos por su resurrección. Una explosión de paz y alegría contenida se difunde entre los discípulos que confiesan haber “visto al Señor”, ”no todos sino muchos de los que vivieron con él”. Confiesan haber visto al Señor entre la sorpresa y el estupor pues “aparece estando las puertas cerradas” ,”come con ellos” “no lo reconocen hasta que Juan dice: Es el Señor” o lo reconocen después de haber partido el pan como les sucedió  a los de Emaús .Se pone en relieve en estos encuentros que la iniciativa la lleva Jesús que vive  gloriosamente.” Él se deja ver”, aparece y desaparece. No es fruto ni de la fantasía, ni de la ilusión de unos hombres y mujeres a quienes les ha cambiado la vida y balbucean este acontecimiento que les supera y les llena de admiración y estupor.

Hoy el relato de los Hechos y del Evangelio presenta a los apóstoles dando testimonio del  momento solemne y especial en que Jesús resucitado: deja de manifestarse visiblemente, ascendiendo al cielo. Decir  resurrección, glorificación,   exaltación de Jesús,  Ascensión al cielo  para estar sentado a la derecha del Padre, es confesar que vive gloriosamente .El prólogo del evangelio de S. Juan así lo expresa   ”El Verbos e hizo carne, habitó entre nosotros y hemos contemplado su gloria”

Nos relatan los apóstoles la Ascensión del Señor con un sobriedad y alegría exquisitas:” Lo vieron levantarse hasta que una nube se lo quito de la vista…Mientras miraban fijos  al cielo, viéndole irse…”

Recordáis la transfiguración en el monte Tabor. Pedro , Juan y Santiago quedaron admirados al contemplar transfigurado a Jesús en su diálogo con Moisés y Elías y exclamaron:¡Qué bien se está aquí¡¡hagamos tres tiendas¡ .Sin embargo Jesús les impuso silencio hasta que resucitara.

Jesús durante estos cuarenta días continuó  realizando una excelente pedagogía, prolongación de la que había realizado durante los tres años de vida pública. Les ha dado “espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo” para unir estos dos extremos de su persona: Siervo doliente y Señor glorificado. Ha iluminado los ojos del corazón para comprender “cual es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria y la eficacia poderosa que desplegó Cristo resucitado y sentado a la derecha el Padre en el cielo”

Más todavía, ahora los apóstoles y discípulos , la iglesia, la comunidad cristiana han recibido de Jesús un poder: ”todo lo puso bajo sus pies y lo dio a la Iglesia como cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que lo acaba todo en todos”. Ahora  la Iglesia sobre el fundamento de los apóstoles va a prolongar la acción evangelizadora de Jesús por todo el mundo.Jesús sigue presente en su Iglesia desplegando su salvación. A ella le ha conferido anunciar, celebrar administrar los misterios de Dios. Se van a poner en acción las palabras de Jesús: ”Dentro de uno poco me veréis ,dentro de toro poco no me veréis”, ”no se entristezca vuestro corazón” ,”Me voy pero volveré de nuevo a vuestro lado” ,”Ahora volveos a la ciudad hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto” y “ellos se volvieron con gran alegría”  

Así que ,Señor,” concédenos exultar de gozo y darte gracias en esta liturgia de alabanza porque la Ascensión del Señor de Jesucristo, tu Hijo, es ya nuestra victoria. Nos ha precedido la cabeza y esperamos llegar como miembros de su Cuerpo” ”Que la participación de este misterio eleve  nuestro espíritu a los bienes del cielo” ”Haz que deseemos vivamente estar junto a Cristo en quien nuestra naturaleza humana ha sido tan extraordinariamente enaltecida que participa de tu misma gloria”.

 

SEXTO DOMINGO DE PASCUA

DOMINGO SEXTO DE PASCUA

1ªLct.:Hch.15,1-2.22-29:Hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables.

Sal.66,2-3.5.6. y 8:¡Oh Dios¡,que te alaben los pueblos

2ª Lct.:Apc.21,10-14.22-23:Me enseñó la ciudad santa que bajaba del cielo

Evang.:Jn.14,23-29:El Espíritu Santo os irá  recordando todo lo que os he dicho.

                  

                          ILUMINADOS POR EL ESPIRITU SANTO

 

El fragmento del libro de los Hechos de los Apóstoles nos refiere que Iglesia, la comunidad cristiana, el cuerpo místico de Cristo prolongado en el tiempo por la acción  del Espíritu Santo, lleva en sí  la santidad y la gracia y rezuma también la debilidad de los deseos, preferencias, controversias…de las personas que forman este cuerpo. El asunto de “la circuncisión”, una operación quirúrgica convertida en rito de pertenencia al pueblo judío, desata “un altercado” y “violenta discusión”.Se acude a la autoridad de los apóstoles de Jerusalén que conscientes de ser guiados por el Espíritu Santo determinan no imponer más cargas que las indispensables: no comer sangre de animales estrangulados y abstenerse de la fornicación. He aquí una manifestación de la autoridad que les confirió Jesús: “ Id por todo el mundo y anunciad el evangelio…; “quien a vosotros escuche a mi me escucha…”,”cuando os lleven a los tribunales el Espíritu Santo os inspirará lo que tengáis que decir”. Pero sobre todo una profunda convicción de fe: “No es el cumplimiento de la ley lo que nos salva sino la gracia de Dios, Jesucristo”

La vivencia gozosa del resucitado que ha inaugurado una nueva vida en sus discípulos les orienta en la interpretación de su nuevo discurrir en la vida .Vienen  a su memoria palabras, acciones, imágenes y recuerdos del  Señor ahora sazonados por el Espíritu Santo que los ilumina

Así, el evangelista Juan nos sitúa hoy a Jesús dirigiendo una palabra al corazón de la vida: ”Quien me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y  haremos morada en él”. Nos ha dicho Jesús:” no sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para  que deis fruto y vuestro fruto dure”. San Juan también nos ha recordado que así se ha manifestado el amor de Dios: no somos nosotros los que hemos amado a Dios sino en que él nos amó primero”(1ª Jn.4,9-11).Y entonces sí :”quien me ama guardará mi palabra”

“Guardar la palabra de Jesús”¿Qué significa guardar la palabra de Jesús? Seguramente que en nuestra vida alguien en algún momento especial nos ha hablado o animado tocándonos el corazón y no lo hemos olvidado nunca por el impacto tan positivo que nos causó. Hemos guardado aquel momento como algo extraordinario y recordaremos siempre a la persona que tanto bien nos hizo con su palabra edificante o estimuladora de nuestro crecimiento. Hoy diríamos que hizo crecer nuestra “autoestima”.

Me contaron mis padres que Dn.José, el sacerdote que me dio la primera comunión, iba a ser asesinado y que en el último momento un miliciano intervino diciendo: A éste no lo matéis que fue quien me casó”. Un gesto, una palabra guardada y recordada que revela una tragedia y al mismo tiempo asoma un rincón para el bien en el corazón de las personas.

Jesús realizó signos maravillosos y les dirigió a sus discípulos palabras dignas de ser  guardadas: “Esta es la vida eterna: conocer al Padre y a su Hijo Jesucristo”. ”Quien me ve a mi ha visto al Padre porque yo y el Padre somos una misma cosa”. “Nadie puede ir al Padre sino es por mi”, ”Tanto amó Dios al mundo que envió a su propio Hijo para que todo el que cree en tenga vida eterna” “En el mundo tendréis tribulaciones pero yo he vencido al mundo”, ”El Hijo del Hombre tiene que subir a Jerusalén, ser condenado pero al tercer día resucitará”.”Un mandamiento nuevo os doy que os amésis como yo os he amado”…y otras…Pues bien ahora Jesús nos dice: ”Os he hablado ahora que estoy a vuestro lado; pero el Paráclito ,el Espíritu Santo que enviará el Padre en mi nombre será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho”

Jesús resucitado  va a dejar  de ser visto,  se va  hacer invisible: ”me voy y vuelvo a vosotros”, ”si me amarais os alegraríais de que vaya al Padre”. Jesús les va haciendo una revelación preciosa de la comunidad y comunión divina: Padre, Hijo y Espíritu Santo” que de momento no entienden ni comprenden.  Por eso a los apóstoles también les hace esta promesa: “estaré a vuestro lado” ,como ayuda, compañía, defensor, Abogado, Paráclito “el Espíritu Santo que enviará el Padre en mi nombre” .Jesús, el Señor se hará  presente en los signos sacramentales, en la reunión de sus discípulos ,en los pastores y en los signos de la caridad. Continuará siendo audible  en Palabra de Dios ungida  por el Espíritu Santo presente en la Iglesia. Vamos preparándonos para celebrar otro acontecimiento pascual excepcional a los 50 días de la resurrección, la venida del Espíritu Santo.

Nuestro gran negocio está en  contemplar, rumiar, meditar y acariciar la Palabra  permitiendo que todas nuestras potencias se sientan empapadas y redimidas y actuar con frutos de amor y caridad  .Hemos de escucharlas  de nuevo con la unción del Espíritu Santo de Jesús.

Mientras y caminamos y bregamos por un mundo más humano, mientras cumplimos el mandamiento de Jesús :”amando incluso al enemigo y dando la vida”, consintamos que el mismo Espíritu nos permita soñar y contemplar “la ciudad santa, Jerusalén, que baja del cielo enviada por Dios, trayendo la gloria de Dios., brillando como una piedra preciosa como jaspe traslúcido”. La Jerusalén, ciudad de la paz, ciudad de Dios, reconciliada ,festiva con los 12 Apóstoles y el Cordero. Esta es nuestra esperanza vivificada por el Espíritu Santo que nos acompaña.

Señor, en la resurrección de Jesucristo nos ha hecho renacer a la vida eterna, que los sacramento pascuales den en  nosotros frutos abundantes y fortalezcan nuestras vidas.