UNDÉCIMO DOMINGO ORDINARIO

DOMINGO UNDÉCIMO DEL TIEMPO ORDINARIO.

1ªLct: Ez.¨17,22-24:Ensalza los árboles humildes

Sal.91,2-3.13-14.15-16:Es bueno dar gracias al Señor

2ªLct:2ªCo.5,6-10:En destierro o en patria nos esforzamos en agradar al Señor

Evang.:Mc.4,26-34:Es la semilla pequeña que se hace más alta que las demás hortalizas.

           LO PEQUEÑO ES HERMOSO

Por el profeta Ezequiel, el Señor promete realizar una acción sencilla y a la vez espléndida en contraste con otras acciones espectaculares de su poder pues , Él,es ”Señor Dios de los ejércitos”, ”creador de todo cuanto existe por medio de su Palabra”. Este ejercicio sencillo y simbólico consiste en “arrancar una rama tierna del alto cedro y plantarla en la cima de un monte elevado y se haga un cedro noble” ofreciéndonos  un mensaje vivo y cabal: ”Yo el Señor humillo a los árboles altos y ensalzo a los árboles humildes” .Aquí resuena la voz de María en el Magníficat : “derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes”, ”porque ha mirado la humildad de su esclava» y “ha hecho obras grandes por mi” .Así es el modo de actuar de nuestro Dios, paciente, rico en misericordia que no avasalla y oprime. El profeta Ezequiel que recoge las tribulaciones de un pueblo en el exilio y las esperanzas de una intervención de Dios mediante la fuerza y el poder insinúa un camino de Dios desde la sencillez de una planta que se hará vigorosa.

Un economista alemán Schumacher ha escrito un libro “Lo pequeño es hermoso” para convencernos de la necesidad de una economía sostenible pues los bienes naturales (los combustibles, la energía) son limitados. Ha de ser humanizada y controlada la economía. Justicia, armonía, belleza y salud para una economía justa. He leído en un dominical del 7 de junio actual que en un pueblo en la frontera entre Centroáfrica y el Congo , una monja católica, enfermera en un hospital, y un imán musulmán trabajan por la reconciliación de cristianos y musulmanes. Pequeñas y al mismo sabrosas noticias en una humanidad que sufre por tanto desamor .Sor María Concetta y Moussa Bawa suscitan esperanza; son pacientes y misericordiosos con la gente que acude a ellos.

Por eso podemos decir con el salmista  ”el justo crecerá como una palmera, se alzará como un cedro del Líbano, plantado en la casa del Señor”. «En la vejez seguirá dando fruto y estará lozano y frondoso.»

Esto es lo que insinúa Jesús anunciando el Reino de Dios…»como una semilla que germina y va creciendo sin que se sepa cómo»   o «como un grano de mostaza la semilla más pequeña que se hace grande»

Esta es la perla preciosa, el tesoro escondido del evangelio, de la buena noticia, el centro de su predicación: ”El reino de Dios está entre vosotros”. Cuando Jesús predica el Reino de Dios se está refiriendo a un acontecimiento presente y futuro(los ciegos ven, los cojos andan) y futuro(“un cielo nuevo y una tierra nueva”,”un festín de manjares suculentos y vinos generosos) cuyo Rey y soberano es Dios(Poderoso Creador y Padre).Este acontecimiento del Reino de Dios implica la liberación de todos los males(liberación integral del cuerpo y del espíritu).Se configura como una nación santa y un pueblo escogido, una comunidad universal, cuya expresión visible es la Iglesia la cual no agota todo lo que es el Reino de Dios. El reino de Dios es como la utopía (Un  lugar sin lugar), lo que todo hombre sueña como máxima realización de sus deseos, un deseo de felicidad infinita

Frente a nuestros cansancios, nuestras prisas e impaciencias es preciso recordar las palabra de Jesús expuesta a través de parábolas o relatos de la vida que nos sitúan en un plano más elevado e iluminado de significado. Jesús nos explica como va desarrollándose esta semilla, planta, geranio delicado al que hemos de cuidado pero que crece mientras dormimos ,mientas vivmos.  Por eso Jesús a sus discípulos les ayudaba explicándoles su significado. De nuevo como creyentes que hemos recibido el baño de la gracia necesitamos también el baño de la palabra, hacernos discípulos a los que el Espíritu enseña, ilumina y explica.

Hoy el Señor que nos ha regalado esta palabra viva nos envía a dar palabras de esperanza y consuelo, nos envía a sembrar y hacer crecer el Reino de Dios que es amor, paz ,compañía, esperanza. Hoy tu palabra, mi palabra puede ser creadora del Reino de Dios. Cercanos, vecinos, amigos, niños, jóvenes, ancianos una palabra nuestra ungida por el Señor puede curar sus vidas. Dice Jesús: «os envío para que deis fruto abundante». Por los gestos sencillos de cada día vamos haciendo crecer el Reino «sabiendo que no quedará sin premio el vaso de agua dado a un hermano por mi causa», como dice Jesús

San Pablo por medio de la fuerza y la violencia quiso cortar de raíz la fe en Jesucristo como una herejía dentro del judaísmo y después de su encuentro con Jesús y de su dedicación a predicarlo  se expresa con tanta humildad y sabiduría: «vivimos desterrados lejos del Señor, caminamos sin verlo» pero «es tal nuestra confianza» que deseamos morir para estar junto al Señor». Merece la pena esforzarse para agradarle y recibirle a Él que es nuestro `premio. Cuando se expresa así Pablo ha atravesado, como apóstol del Señor, muchas vicisitudes con alegrías y sufrimientos. Así es la densidad de vida en Cristo Jesús. Este es el ceñidor de todo creyente cristiano implicado en la construcción de un mundo más justo. » Deseamos morir para estar con el Señor»

Oh Dios, fuerza en nuestra debilidad, ayúdanos a guardar tus mandamientos y agradarte con nuestras acciones y deseos. «Por estos dones, alimento del cuerpo y sacramento que renueva nuestro espíritu», concede  gozar del auxilio de estos dones». Que la comunión en los misterios, expresión de  nuestra unión contigo realice la unidad de tu Iglesia. 

 

 

SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

SOLEMNIDAD DEL  CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

 

      TOMAD Y COMED ESTO ES MI CUERPO

 

1ªLct. Ex.24,3-8:Es la sangre de la alianza que hace el Señor con vosotros.

Sal.115,12-13.15. y 16bc.17-18:Alzaré la copa de la salvación

2ªLct.:Hb.9,11-15:Jesús  mediador de una nueva alianza.

Ev.Mc.14,12-16.22-26:TOMAD Y COMED, TOMAD Y BEBED.

 

Moisés comunica al pueblo lo que el Señor le ha dicho y los mandatos que ha de cumplir y ordena a algunos jóvenes israelitas ofrecer al Señor holocaustos y vacas como sacrificio de comunión.

La sangre derramada sobre el altar y la aspersión al pueblo con la misma es expresión de la alianza o pacto que Dios establece con su pueblo. «Después tomó el documento de la alianza y se lo leyó en voz alta». Y el pueblo respondió: Haremos todo lo que manda el Señor y le obedeceremos»..

Este rito repetido, repetido anualmente, es anticipo del sacrificio de Jesús, que es al mismo tiempo Sumo y Eterno Sacerdote y víctima que de una vez para siempre-epafax-entrega su vida al Padre por nosotros y por nuestra salvación. Jesús-así se expresaba de S.Agustín -por este sacrificio llegó a ser vencedor porque antes fue víctima,»victor quia victima».

La eucaristía es el sacramento del Cuerpo y sangre de Jesucristo que se ofrece por nosotros en la misa bajo las especies del pan y del vino y es banquete de comunión. Es la actualización de la entrega de Jesús al Padre para que ,salvados del pecado, tengamos vida  abundante.

El fragmento de la carta a los hebreos que ha sido proclamado señala una nota singular en el sacrificio de Jesús respecto al sacrificio de la antigua alianza: «si la sangre de los animales sacrificados devuelve a los profanos la pureza externa ¡cuánto más la sangre de Jesús podrá purificar nuestra conciencia de las obras muertas llevándonos al culto del Dios verdadero» Una lección preciosa para nuestra vida interior y evangélica. Nuestra vida mediocre, insulsa necesita un revulsivo, un poco de ácido mordiente que mortificándos nos dé vida. Un escritor y predicador de nuestros días compartía esta experiencia. «Se veía como una cueva de estalagmitas y estalactitas, columnas calcáreas formadas por gotas que se aposentan unas en otras a lo largo de mucho tiempo y nos dan este espectáculo magnífico. Veía a mi alma como con columnas calcáreas de defectos y costumbres pecaminosas imposibles de derribar y el Señor me hizo comprender que por medio de la comunión sincera del cuerpo y la sangre de Jesús podría derribar lo que a mi me era imposible» .Este es Jesús, el mediador de una nueva alianza. Jesús no ha entrado destruyendo y derribando con furor nuestros pecados y crímenes. Jesús ha disuelto el pecado del mundo, cargando con  el precio de su muerte como expresión del sumo amor. 

Jesús en la última cena adelanta su entrega en la cruz, consagrando el pan y el vino: “Tomad y comed esto es mi cuerpo; tomad y bebed esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos.

La Eucaristía que es sacrificio, ofrenda de la vida de Jesús es también banquete de comunión con Cristo y con los hermanos. Jesús entra en comunión con nosotros realizando y recreando la comunión entre los hermanos.

Esta comunión con Cristo y los hermanos, Jesús desea prolongarla sin “límites”. Quiere que hagamos lo mismo que El. Desea que tengamos el coraje, la audacia de la fe para poder decir también a los hermanos :Toma, come ,esta vida mía es para ti. Un sacerdote santo decía: Por la mañana cuando celebro la misa «Yo soy el sacerdote y Él la víctima…Cuando salgo a mis tareas Él es el sacerdote y yo la víctima

Al comer y beber al Señor ”el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la futura gloria” .Esta es la gracia, el impulso para poder compartir nuestro alimento, también material, con los hermanos más necesitados.

Haz, Señor, que al venerar el misterio de tu cuerpo y de tu sangre experimentemos constantemente el fruto de tu redención.