DUODECIMO DOMINGO ORDINARIO

DUODÉCIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

1ªLct.:Jb.38,1.8-11:Aquí se romperá la arrogancia de tus olas

Sal.106,23-24.25-26.28-29.30-31:Dad gracias al Señor ,porque es eterna su misericordia

2ªLct.:2ªCo.5,14-17:Ha llegado lo nuevo

Evangelio: Marcos 4,35-40:¿Quién es éste? Hasta el viento y la aguas le obedecen¡

 

Este breve fragmento del libro de Job, inicia la respuesta de Dios a la pregunta que late en todo el libro:¿por qué sufre el justo?. Job, hombre agraciado por las riquezas y por la estupenda y adorable familia de pronto lo pierde todo dejándolo en grave quebranto y con la dolorosa pregunta ¿Qué habré hecho para que me haya sucedido esto?

Su mujer, sus amigos, el mismo dan respuestas, en el fondo necias, desacertadas. Déjale a Dios que te trata así¡ Algo malo habrás hecho y otras respuestas humanas y limitadas.

Cuando el Señor habla a Job, lo hace con las palabras visibles de la creación: el mar, su potencia, su inmensidad, su riqueza, su amenaza ,su arrogancia pero sometido al poder de Dios

Dios muestra su transcendencia, su omnipotencia, su señorío y el hombre no puede ni debe pedirle cuentas, exigirle  pues siempre se sentirá limitado y carente de una visión total de la realidad. Al final Job espera ver al Señor que le hará justicia y le dará la razón, ”Gritaron al Señor en su angustia y los arrancó de la tribulación. Apaciguó la tormenta en suave brisa y enmudecieron las olas del mar” rezamos con el salmo 106,28-29)

S.Pablo a quien hemos escuchado en la segunda Carta a los Corintios en la Lectio continua de la misa de cada día, con fuerza y coraje nos ha dado un elogio de sí mismo, con la carrera de obstáculos que ha tendido que sufrir y superar. Perseguido, apaleado, flagelado, medio muerto, náufrago, siendo hebreo por los cuatro costados pero ahora “apremiado por el amor de Cristo centra el argumento de su vida: Jesús murió por todos porque todos murieron. Pero  Él murió y resucitó por todos(eco del Kérigma o anuncio potente de la salvación) y entonces somos nuevas criaturas y nuestro juicio sobre lo humano y lo divino  es según Jesucristo crucificado y glorioso a ”quien él en algún momento juzgó al modo humano”(una desviación del judaísmo a que hay que perseguir hasta quedar liberado por el Señor en el camino de Damasco .El que vive con Cristo es una criatura. Lo viejo ha pasado, ha llegado lo nuevo .

Ahora en el evangelio asistimos al relato de una escena en la que Jesús dormido en la barca y con el mar encrespado  hace peligrar y que atemoriza a los discípulos que angustiados le piden intervenir. Jesús interviene con poder también sobre la naturaleza y realiza un gesto: ¡Silencio, cállate¡

Pero a continuación viene la reprimen da: Tan cobardes sois¡ hombres de poca fe¡

Jesús que al realizar milagros y curaciones manifiesta la misericordia de Dios con el que sufre ,siempre nos envía a un plano superior de la vida, a una nueva visión, a un nuevo sentido y por eso, al suscitar la fe y admiración en los creyentes .les impulsa a crecer en el poder y la fortaleza de la visión creyente.

Unos bomberos recorriendo el bosque calcinado después de un incendio- ¡oh sorpresa en la naturaleza invadida por el fuego¡- encontraron un nido con el pájaro calcinado y debajo cuatro pajarillos. Dar la vida y defender la vida hasta el extremo…

El poder del virus, la muerte y el poder de la inteligencia, la fe en conseguir una vacuna, la solidaridad de médicos, enfermeras, personal sanitario, el consuelo de los sacerdotes  y familiares. La fe  precisa de ardor  para romper esta atmósfera de tristeza y pesimismo. Es bueno recibir el reproche pedagógico de Jesús. Hombres de poca fe…¡cree, elévate, fíate, déjate llevar y ayudar…  

Amor y respeto a tu santo nombre que no dejas de dirigir  a quien estableces en el sólido fundamento de tu amor. ”Purificados por el poder del sacrificio, te agrademos con la ofrenda de nuestro amor. ”Que cuanto celebramos en la Eucaristía sea prenda de salvación

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