SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA

1ªLct.:Hch.32-35:Todos pensaban y sentían lo mismo

Salm.117,2-4.16ab-18.22-24:Dad gracias al Señor porque es bueno

2ªLct.:1ªJn.5,1-6:Toodo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios

Evangelio:Jn.20,19-31:Hemos visto al Señor

A lo largo de la semana de Pascua hemos escuchado los distintos fragmentos del evangelio en que se nos refieren los encuentros del resucitado con María Magdalena, las mujeres, Pedro y Juan, los discípulos de Emaús y los apóstoles en el Tiberíades…De la tristeza y nostalgia por el amigo a la paz y la alegría del Señor que los sorprende apareciéndoles vivo, resucitado. El mismo Jesús en una nueva dimensión de gloria. Hemos visto al Señor. ¡Que gran noticia¡

San Juan Crisóstomo tiene, a este respecto, una página famosa . Dijo, por tanto, en una homilía al pueblo:

¿Cómo se les ocurrió a doce hombres pobres, y además ignorantes, que habían pasado su vida en lagos y ríos, emprender semejante trabajo? Ellos, que tal vez nunca habían puesto un pie en una ciudad o en una plaza, ¿cómo podrían pensar en enfrentarse a toda la tierra? […] Más bien, no deberían haber dicho: ¿Y ahora qué? El no pudo salvarse a sí mismo, ¿cómo podrá defendernos?  Es, pues, evidente que si no lo hubieran visto resucitado y no hubieran tenido pruebas irrefutables de su poder, nunca se habrían expuesto a tal riesgo(Homilías sobre la Primera Carta a los corintios, 4, 4 (PG 61, 35 s.).

Ahora,hoy,en este segundo domingo de Pascua,de la misericordia el evangelista San Juan nos refiere otro encuentro de los discípulos de Jesús con el resucitado. Señala que estaban “con las puertas cerradas por miedo a los judíos”. Y de nuevo Jesús toma la iniciativa trascendiendo los condicionamientos espaciales “se pone en medio de ellos” saludándolos:¡Paz a vosotros ¡Han venido de la huida, del llanto, de la tristeza, del miedo y ahora sienten la paz del resucitado.

Jesús se dejó ver y mostró las señales de sus manos y costado que le unían al crucificado ahora ya transfigurado. Y el fruto de este encuentro fue la alegría de ver al Señor que exhalando su aliento les dio su Espíritu Santo  enviándolos al mundo como el Padre le había enviado a El

Este encuentro con el resucitado ,después del realismo sangriento y doloroso del Viernes , fue tan singular que no parecía  creíble de inmediato. Por eso ante el testimonio alegre y espontáneo de todos los que” habían visto al Señor”, Tomás, apodado el Mellizo, que no había estado allí, se sentía hasta molesto y acudió al argumento del realismo craso y superficial: Si no lo veo no lo creo. Pidió pruebas, exigió tocar la realidad y desde ese momento él también quedó atrapado en sí mismo por “las puertas cerradas”.

De nuevo ,el encuentro con el resucitado” estando las puertas cerradas”. Y Jesús exagerando su presencia carnal, espacial y temporal despierta a Tomás de su sueño materialista e incrédulo. Lo eleva de su mirar y tocar  a la realidad inmediata(la religión en los estrechos límites de la razón) y lo sitúa en  la dimensión nueva de mirar y ver que es la fe.”¡Porque has visto has creído ¡Mejor: dichosos los creen sin haber visto¡ Esto es: Jesús resucitado con las señales de sus llagas es visto en la realidad de la visión creyente. Ni arrianos ni docetas que o bien niegan la divinidad de Jesús o  su humanidad.

Este encuentro con Jesús resucitado, visión en la fe del crucificado ahora glorioso desarma a los hombres ,rompe amorosamente sus defensas y máscaras para entregarse a  amar a Dios y al prójimo hasta compartir la vida toda, poniéndolo todo en común” porque  han descubierto lo único y necesario: vivir de y para  Jesucristo que nos amó y se entregó por nosotros.”

Esta es la melodía de la fe en Jesús: el que cree en Él y el que le ama,el que cree que Jesús es el Hijo de Dios, ha nacido de Dios y vence al mundo.Y Jesús vino con  agua (sacramento de la regeneración) y con sangre(S.de la Eucristía,del amor).

Jesús realizó muchos signos que no están escritos.Estos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías,el Hijo de Dios y para que creyendo tengáis vida en su nombre»

Este es  tiempo para  vibrar y orar con el salmista: No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. Pues la piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular ¡Sea nuestra alegría y nuestro gozo¡.

Pero si el Espíritu del Señor, don regalado a la Iglesia,”reanima la fe de su pueblo con el retorno anual de las fiestas pascuales” ,¡qué bueno es pedirle “acreciente los dones de su gracia para que comprendamos mejor la inestimable riqueza del bautismo que nos ha purificado, del Espíritu que nos ha hecho renacer y de las sangre que nos ha redimido¡”,como hemos suplicado con la oración Colecta de este domingo. ¡Otra oportunidad para renovar los sacramentos de nuestra iniciación cristiana .BAUTISMO,CONFIRMACION Y EUCARISTIA sentirnos enviados a dar testimonio de Jesús con el don de la alegría y de la esperanza.

Un detalle idílico, de altísimo valor de los creyentes, de la iglesia primera, de tantos creyentes verdaderamente afectados por Jesús resucitado:” pensaban, sentían y vivían en común incluso con los bienes”…Aun en medio de pobrezas y debilidades la iglesia camina en el mundo con este recado y recomendación del Señor: ”en esto reconocerán que sois mis discípulos…”

 

 

 

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