TRIGÉSIMO DOMINGO ORDINARIO

TRIGÉSIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

1ªLct.Jeremías 31,7-9:Congregaré a ciegos y cojos

Sal.125,1-2ab.2cd-3.4.-5.6:El Señor ha estado grande con nosotros ye estamos alegres.

2ªLct.:Hebreos 5,1-6:Tú eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec

Evangelio: Mc.10,46-52:Maestro que pueda ver.

 

El domingo pasado contemplábamos el rostro de Jesús, Siervo doliente que ha venido a servir y no para que le sirvan, inaugurando una corriente de discípulos y servidores de un mundo nuevo y reconciliado que transciende el mundo sometido por los grandes de la tierra.

Vuelve hoy la Palabra de Dios en la Carta a los Hebreos a prolongar la revelación del rostro de Jesús que como Sumo y eterno sacerdote, lleno de debilidades, excepto del pecado, y por ello compresivo y compasivo, que se ofrece a Dios por la humanidad doliente. Lo que los sacerdotes de la antigua alianza hacían muchas veces: ofrecer sacrificios por el pueblo, Jesús, siendo sacerdote y víctima al mismo tiempo, lo ofrece de una vez para siempre(«ephafax»). El sacramento del sacerdocio ministerial pone de relieve que este hombre ordenado actúa en la persona de Jesucristo para celebrar los misterios de Dios y es llamado a configurarse con el estilo y vida de Jesús. El sacerdocio común de todos los cristianos diferente del sacerdocio ministerial es también llamado a participar activamente en el culto al Dios vivo de Jesucristo en el Espíritu  Y es  justamente aquí en la entraña  del servicio y la donación ,del cumplimiento de la voluntad del Padre  donde se encuentra la contenida la energía salvífica que como una onda expansiva irradia, luz, vida liberación, salud y plenitud.

El cristiano no busca el sufrimiento por el sufrimiento sino que en Jesús crucificado por amor, lo transciende en la vida gloriosa del Resucitado. Y así se une al alborozo del profeta: ”Gritad de alegría, regocijaos con el resto que se siente salvado y curado”. El Señor conduce a su pueblo entre consuelos :”ciegos y cojos, preñadas y paridas…una gran multitud…se marcharon llorando, los guiaré entre consuelos”. Dios nos consuela, está con el solo, con  nosotros. Así que alguna vez hemos podido decir con el salmista:» Cuando el Señor cambió la suerte de Sión nos parecía soñar. La boca se nos llenaba de risas y la lengua de cantares .El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres». El profeta Jeremías como los demás profetas que han lamentado el desvarío, el pecado del pueblo, celebra y anima al pequeño resto de Israel y ahora a nosotros a gritar, alabar y regocijarse porque el deseo de Dios es la salvación de los hombres.

Esta historia de Dios con nosotros se hace como más visible en Jesús encontrándose con el ciego Bartimeo. Todos nos podemos imaginar la situación limitada y pobre de aquel hombre y  la esperanza que anida en su corazón cuando le dicen que está pasando Jesús. Seguramente ha oído  que Jesús de Nazareth ha curado a otros enfermos y se ha dicho así mismo:¿por qué no me va a poder curar a mi. Pensad en la fe que ponemos en la fama de algunos médicos y a lo que estamos dispuestos a hacer por la curación de un ser querido. Los Doctores Barraquer, Castroviejo,en el campo de la oftalmología y tantos otros¡cuanta admiración y agradecimento han despertado¡.  Pues él sacando fuerza y coraje de su corazón comienza a gritar:¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mi¡ Como si todo su ser se concentrase en un punto y emitiese un dardo, «jacula», una saeta disparado al corazón de Jesús. Algunos anacoretas del desierto cifran su oración en esta  jaculatoria o corta y penetrante frase. Un impacto ardiente, confiado.

¿Qué quieres que haga por ti? Jesús realizó y continúa realizando un signo poderoso que le devuelve la vista rompiendo aquella situación triste como la de tantos enfermos. Este mundo a veces tan doliente es quebrado y abierto a otro santo libre, amoroso ,reconciliado. Un mundo abierto al Dios de la vida y de la alegría. Este el sentido profundo de los milagros y curaciones: abrirnos a un mundo restaurado, reconciliado salvado. Naturalmente que la medicina es el camino para restaurar a la naturaleza enferma pero a veces el Señor actúa como gracia para reparar nuestro cuerpo enfermo.

Bartimeo ha recibido una curación física una apertura de sus ojos al mundo exterior rico y fascinante, lleno de luz; ha visto a Jesús de quien había oído cosas admirables, ha sido tocado en sus ojos interiores por la grandeza de Jesús que aparece compasivo, misericordioso, atento a los que sufren. A él y a cuántos presencian el signo les suscita una honda pregunta y les regala respuesta grandiosa:¿Quién es éste?¡Magnífico quien da vista a los ciegos¡ Y luego el evangelio nos dice que Bartimeo le seguía por el camino, por un camino nuevo de fe, visión y salvación. Los milagros, las curaciones de Jesús mueven a la fe, al seguimiento, a la salvación integral.

Brota no solo la admiración ante el signo sino la luz de la amistad y el seguimiento de aquel que se manifiesta con tanto poder y tanto amor: ¡Jesús de Nazareth¡.

Aquí, ahora, hoy, nos reconocemos creyentes cansados, indiferentes, resignados. Jesús que es el mismo hoy, ayer y siempre, presente ahora aquí está pasando entre nosotros Por gracia hemos recibido la fe, una nueva luz, una amplitud de visión que nos impulsa al coraje y la audacia para vivir con esperanza y optimismo .Y nos dice: Pablo, Ainoa, Carmen, Joseba, Carlos … ¿qué quieres que haga por ti? Respóndele libre y profundo. Manda al corazón de Jesús un  deseo ardiente y audaz: Jesús Hijo de David, ten compasión de mí, que vea, que crea, que ame, que espere, que me cures..

Recientemente se expresaba un no creyente diciendo que encontraba pocos creyentes hablando de Dios. Conviene hablar de Dios, conviene recordar el desafío del gran escritor ruso Dostotoieski: Si Dios no existe, todo está permitido que otro creyente vierte en: Si Dios existe, todo es diferente. Y no para convertirlo en retórica o discusión de inteligentes sino para afirmar el sentido y la profundidad de la vida, del amor, del sufrimiento y de la muerte. La fe no es una carencia de conocimiento que un día la ciencia pudiera conseguir. Ella se mueve en un ámbito trascendente diferente al ámbito del conocimiento científico que tiene sus leyes y estrategias.

El gran dramaturgo español Antonio Buero Vallejo se sirve de personajes ciegos para describir la realidad trágica de la existencia y en algún momento llega a decir que la imagen con que mejor  definiría a Dios sería la luz. La fe como “nuevo ojos para ver”  

Tanto creyentes como no creyentes necesitamos una luz, una esperanza :pase lo que pase Dios está en la cruz y en la luz ,en la muerte y en la resurrección.

Vamos todos a la obra de la fe en el Dios vivo Padre de Ntro Señor Jesucristo que ha derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo. Que nos dediquemos, como dice San Agustín ,a la obra mayor de nuestra vida: “curar los ojos del corazón para ver a Dios”.

Señor aumenta nuestra fe, esperanza y caridad y para conseguir tus promesas concédenos amar tus preceptos.¡Que nuestra celebración sea para tu gloria y tu alabanza. Que un día poseamos plenamente cuanto celebramos ahora en estos ritos sagrados.

Un recuerdo muy especial para tantos misioneros que anuncian el evangelio en  en el mundo. Esta Jornada preciosa del DOMUND  nos anima a agradecer el conocimiento de Jesucristo y el impulso que su espíritu nos da para anunciar al mundo la salvación gratuita y amorosa de Dios.

    

 

 

DOMINGO VIGESIMONONO DEL TIEMPO ORDINARIO

VIGÉSIMONONO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

1ªLct.: Is.53,10-11:Cuando entregue su vida como expiación

Sal 32:Que tu misericordia venga sobre nosotros

2ªLct.:Hb.4,14-16:Se compadeció de nuestras debilidades

Evangelio: Mc.10,35-45:El Hijo del Hombre ha venido para dar su vida en rescate por todos.

El profeta Isaías,en el capítulo 53,describiéndonos la figura de un personaje misterioso a quien designa como «Siervo de Yahvé», nos acerca y nos ayuda a atravesar la frontera escandalosa del dolor y del sufrimiento para encontrarle sentido, ya que “El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento pues con lo aprendido ,mi Siervo justificará a muchos, cargando con sus crímenes”

Tantos crímenes, violaciones, sufrimiento de inocentes, tantos holocaustos antiguos y modernos llevan a tantas preguntas:¿Qué hace Dios?¿Por qué guarda silencio?¿Por qué actúan así los hombres?

Podemos mirar hacia otro lado, cerrar las puertas, negar la realidad, desasosegarnos y desesperarnos o fijando nuestros ojos en Jesús, el Siervo doliente de Dios, ”mantengamos la confesión de la fe ya que tenemos un sumo sacerdote, un pontífice( puente) que se compadece   y ha sido probado en todo menos en el pecado”(Hb.4,15) pues como ha dicho Isaías: ”cuando entregue su vida como expiación(borrar las culpas con un sacrificio), verá su descendencia, prolongará sus años”

Cierto médico, algunos años después de la segunda guerra mundial ,examinaba a una mujer judía que llevaba una pulsera hecha de nueve dientes de oro.”Bonita pulsera ”observó el médico.”Sí-respondió la mujer”…Este dientecillo es de Miriam y este otro de Esther y este otro de Samuel…”Y así siguió mencionando el nombre de sus hijos e hijas ”Nueve hijos y todos fueron llevados a la cámara de gas”. A la pregunta de cómo podía vivir con semejante destino ella respondió que actualmente dirigía un orfelinato en Israel”). El sufrimiento ha encontrado su sentido, su orientación, es fecundo, prolonga el amor, la misericordia, la justicia.» Cuando se tiene un porqué,se puede soportar el cómo».

Jesús causaba admiración  por la autoridad de sus palabras y por resistirse a las modas y pareceres de su tiempo La lógica del mundo ,reflejado en el corazón  los hijos de Zebedeo, pide estar al lado de quien  puede tener influencia: ”concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda”

Jesús comprende el deseo primario y desordenado de quienes lo admiran pero a continuación les abre su corazón y les da a conocer otra faceta de su persona que desconocen:¿Acaso sois capaces de beber el cáliz que voy a beber?

«Beber el cáliz» es signo del sufrimiento .Un rasgo decididamente histórico de la vida de Jesús es la conciencia vivísima que tiene de su destino: su muerte, su entrega al Padre por nosotros y nuestra salvación:”el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan sino para servir y dar su vida en rescate por todos” Aquí radica la diferencia del cristianismo con otras religiones. Ellas pretenden ponerse en contaco con Dios a través de oraciones y sacrificios, buscan a Dios, presentan méritos para granjearse el beneplácito de Dios. Suben a Dios. En  el cristianismo, Dios gratuitamente viene al encuentro del hombre para salvarlo.

Y añade,”los grandes de la tierra los oprimen y tiranizan”.Entre vosotros, el que quiera ser el primero sea vuestro servidor. ¿Quién de nosotros, en nuestra propia profesión, no puede adoptar una actitud de servicio y misericordia? La profesión, el trabajo con dedicación e inteligencia es una forma de amor social.¡ Cuantas ocasiones de nuestra vida pueden tener motivos de amor y misericordia ¡Una de las palabras claves que aparecen en los textos del Concilio Vaticiano II es la DIAKONIA(servicio)aplicado tanto a la Jerarquía(los pastores) como a los fieles

El discípulo de Jesús, despojado de sus apegos, liberado de sus demasías, se acerca con seguridad al trono de la gracia que nos auxilia oportunamente.

Los misioneros viven este servicio anunciando el evangelio en situaciones a veces de auténtica persecución. Que Jesús Crucificado, el Justo los fortaleza y consuele:” Jesús, el Hijo de Dios es compasivo con nuestras debilidades ”porque ha sido probado en todo exactamente como nosotros menos en el pecado” Pensando en ellos y compartiendo nuestro bienes por medio de un donativo ayudamos a realizar el deseo de Jesús: Id por todo el mundo anunciando la buena noticia de la salvación.

“Señor, concédenos un corazón libre”, “que tu gracia nos purifique ”que participando frecuentemente en la Eucaristía disfrutemos de tus beneficios en la tierra y crezca nuestro conocimiento de los bienes del cielo”.     

 

 

 

DOMINGO VIGESIMOCTAVO

DOMINGO VIGESIMOCTAVO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

1ªLct.:Sb.7,7-11:En comparación de la sabiduría tuve en nada la riqueza.

Sal.89,12-13.14-15.16-17:Sácianos de tu misericordia y toda nuestra vida será alegría y júbilo.

2ªLct.:Hb.4,12-13:La Palabra de Dios juzga los deseos e intenciones del corazón

Evangelio: Mc.10,17-30:Vende lo que tienes y sígueme

  

Hemos escuchado al Señor por medio del autor sagrado, un sabio, un hombre prudente con un recorrido vital y experimentado que ha intuido el brillo y poderío embriagador y fascinante  de la riqueza pero también la defección e insatisfacción en su uso desorientado y engañoso.

El sabio, que saborea la vida con sentido, percibe la sabiduría superior a la riqueza y a la piedra más preciosa. ”La preferí a la salud y a la belleza y me propuse tenerla como luz porque su resplandor no tiene ocaso”. Seguramente que nos vienen a la memoria hombres y mujeres que hemos conocido, con una “vida lograda, colmada, plena, con unos ojos brillantes de sentido aunque su rostro parezca marchitado por la edad pero densos y animosos.

Por eso con el salmista bien podemos orar :”Sácianos de tu misericordia, danos un corazón sensato”

En el camino espiritual de creyentes nos acompaña la Palabra de Dios, “viva, eficaz, tajante como espada de doble filo” que divide alma y espíritu, coyunturas y tuétano y juzga lo deseos e intenciones. Es preciso dejar que nos traspase y eduque para ser íntegros y sabios

Y así nos acercamos a este brillante relato evangélico en el que un joven fascinado por la bondad y personalidad de Jesús se atreve a decirle. Maestro bueno, ¿qué he de hacer para conseguir la vida eterna?¿Qué he de hacer para ser feliz?… Cumple los mandamientos… le responde Jesús Y el joven “pero si eso ya lo realizo…

Entonces ve…vende cuando tienes dalo a los pobres y sígueme…¡Jesús le invita a entrar en la dinámica o movimiento de aquellos que se dedican a anunciar el Reino de Dios,  en una forma de vivir de un profeta y sus discípulos que no tienen donde reclinar la cabeza. El joven se fue triste porque era muy rico y Jesús pone el dedo en la llaga de la riqueza tan abrasadora y prometedora que fascina, seduce y abrasa al propio hombre. ¡Qué difícil para un rico entrar en el Reino de Dios¡¡Qué duro es el ídolo del dinero¡

Y entonces ¿quién puede salvarse? Y Jesús responde .. «Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios…»¡Forcejeo entre la fascinación del dinero y el vacío del corazón que no se puede llenar con cualquier cosa¡¡Asi que, Señor, danos la sabiduría, danos un corazón sensato¡

Y ¿ es mala la riqueza, son malos  los bienes de la tierra?…Pero el Señor nos ha dado unos talentos, y censura a aquel perezoso y holgazán que no lo ha puesto a negociar y alaba al administrador fiel y al mercader que vende todo para conseguir una piedra preciosa escondida en uno campo que compra.

¡Menuda preocupación tengo por tantos trabajadores bajo mi responsabilidad¡ le decía un ministro de Finanzas alemán a un amigo sacerdote agustino alemán después de la segunda guerra mundial…

La clave, lo sabemos, queridos hermanos es Compartir, negociar con sentido y justicia y así se da muerte al ídolo potente del dinero.

La Doctrina social de la iglesia desde la Rerum Novarum hasta las últimas encíclicas de contenido de justicia social, ha mantenido y mantiene dos principios: DESTINO UNNIVERSAL DE LOS BIENES Y LA PROPIEDAD PRIVADA. Así se va articulando una doctrina y una orientación para conjugar la riqueza y su función social.

Este es el sentido que nuestra madre la iglesia nos despierta con la Comunidad de bienes que se expresa en las colectas de cada domingo, del Domund, Caritas, Campaña contra el hambre …

Que tu gracia nos preceda y acompañe para obrar siempre el bien…Esta eucaristía celebrada con amor nos lleve a la gloria del cielo. El alimento con el Cuerpo y sangre  de Cristo nos haga participar de su naturaleza divina.   

VIGESIMOSÉPTIMO DOMINGO ORDINARIO

DOMINGO VIGESIMOSÉPTIMO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

1ª Lct.:Gn.2,18-24:Serán los dos una sola carne

Sal.127,1-2.3.4-5.6:Que el señor os bendiga todos los días de nuestra vida.

2ªLct.:Hb.2,9-11:El santificador y los santificados proceden todos del mismo.

Evangelio:Mc.10,2-16: Lo que Dios ha nido que no lo separe el hombre.

 

El fragmento del libro del Génesis que ´ha sido proclamado nos ofrece un rico relato de la acción creadora de Dios como un alfarero que creó al hombre a su imagen y semejanza, a quien encomendó poner nombre a los animales y al encontrarle sólo, lo sumergió en un sueño o sopor, sacó de él una costilla e hizo a la mujer.

El hombre al ver a la mujer, asombrado exclamó: ¡Esto sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne ¡y así el Señor diseño un proyecto precioso: “Abandonará el hombre a su padre y a su madre ,se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne”. Una comunidad de vida y amor responsablemente fecunda.

Los estudiosos serios de la antropología cultural, reconocen que las ideas judeocristianas acerca del matrimonio han influido para liberar a este consorcio entre hombre y mujer de las apetencias interesadas de las familias y clanes, o de las imposiciones para que esta institución sea fruto de la elección libre, del afecto y de la apertura al hijo como expresión del amor. Una gran riqueza para la civilización e integración del amor intersexual.

Hoy la Palabra de Dios es un elogio del amor conyugal logrado por tantos matrimonios, que han llegado al final de sus vidas cargados de sentido y amor madurado a veces en las dificultades y sufrimientos.

Celebramos, bendecimos e intercedemos por las historias felices y colmadas. Damos gracias por cuantos hijos hemos podido contar con una familia lograda que nos ha permitido crecer como personas. Intercedemos por tantas familias  dolientes ,necesitadas de ayuda consuelo y compañía. Necesitadas de las luz de la verdad que nuestra madre la iglesia propone, con misericordia y justicia y verdad.

Jesús en el evangelio, frente a las opiniones de algunos fariseos que recurren a Moisés ,y también de la inquietud de sus discípulos, es asertivo :Por vuestra terquedad Moisés permitió el divorcio pero al principio no fue así: ser una sola carne, lo que Dios ha unido no lo separe el hombre.

En esta coyuntura cultural de tantas opiniones, nuestra madre la Iglesia nos recuerda el proyecto del sacramento del matrimonio cristiano.

Algunos jóvenes se preguntan ¿Por qué al unirse el hombre y la mujer tiene que entrar por medio la ley, formalizar la unión con unos papeles?¿No basta la palabra dada entre ambos?

Un autor y filosofo cristiano luterano, Sören Kierkegaard se expresa así: el amor, esa experiencia tan hermosa y tan grave, puede crear también una inquietud y desasosiego de no poder subsistir siempre, puede crearnos desesperación. Entonces nos atamos a una ley ,a un mandamiento para no desesperar de algo tan hermoso dado que nuestros sentimientos van y vienen y nos juegan tan malas partidas. Entonces el amor guarda la ley y la ley guarda el amor.

Una mamá embarazada, que recibe órdenes, mandatos ,prohibiciones para que el niño que lleva en sus entrañas nazca bien, realiza cuanto se le sugiere y ordena porque lo que pretende es un bien grandioso: la vida de su hijo.El amor guarda la ley y la ley  expresa o guarda el amor.

Penélope, la mujer de Ulises, en su ausencia recibe la presión de sus pretendientes a quienes despista tejiendo por el día un manto y destejiéndolo de noche procura su amor es Ulises. Ulises, profundamente enamorado de Penélope después de su gran correría marítima al regreso ha de pasar por el ámbito de las sirenas que intentarán seducirle. Él se hace atar al más y taponar los oídos y aún así sentirá la fuerza del canto de las sirenas. Pero atraviesa tamaña adversidad para encontrarse con Penélope.

 Lo mismo sucede a los consagrados. Emiten sus votos como expresión del amor a Jesucristo.El amor guarda la ley y la ley guarda el amor.

Celebramos, damos gracias, intercedemos, nos entristecemos por las heridas en el matrimonio y en la familia. Damos gracias por quienes han apoyado nuestras vidas. Aplaudimos los movimientos familiaristas y a tantas personas dispuestas a ayudar en situaciones difíciles.

Señor, que desbordas los méritos y deseos de los que se suplican, derrama tu misericordia y concédenos aquello que no nos atrevemos a pedir” ”Santifica a los que tú mismo has redimido” ”Sacia nuestra hambre y nuestra sed en estos sacramentos” Que nos transformemos en lo que hemos recibido”

 

DOMINGO VIGESIMOSEXTO ORDINARIO

DOMINGO VIGÉSIMO SEXTO ORDINARIO

 

1ªLct.:Nm.11,25-29:¡Ojalá todo el pueblo del Señor sea profeta¡

Sal.18,8.10.12-13.14:Los mandatos del Señor alegran el corazón

2ªLct.:Santiago 5,1-6:Vuestra riqueza está corrompida

Evangelio: Mc.9,37-42.44.46-47:El que no está contra nosotros está a favor nuestro

 

El fragmento del libro de los Números que ha sido proclamado, nos presenta a Moisés, lleno del Espíritu de Dios, compartiéndolo con 70 ancianos que se pusieron a profetizar en el campamento y que también alcanzó a Eldad y Medad que estaban fuera de la tienda. Alguien se dio cuenta y asustado lo comunicó a Josué que a su vez lo traslada a Moisés que no pudo por menos de exclamar: ¿Ojalá todo el pueblo de Dios fuera profeta.

Y ¿quién es un profeta?¿Quién es un nabi?.Alguien que iluminado, conmovido por el Espíritu de Dios emite una palabra o un discurso inspirado que encuentra eco en los corazones de algunos oyentes. El profeta anuncia uno mensaje, denuncia pecados, pronostica futuros, aconseja, instruye, consuela.

En días pasados el profeta Ageo pensando en la reconstrucción del templo de Jerusalén emitía este discurso: Ánimo Zorobabel, ánimo pueblo de Dios, a la obra

Hoy también al escuchar a Santiago vemos el ejercicio profético del apóstol dirigido a quienes mueven su riqueza desde la corrupción y el desorden y lamenta el pecado “que clama al cielo” defraudando el salario o jornal del operario o trabajador.

Nos alegramos por los signos proféticos de verdad, honradez  que se dan en las distintas profesiones en la sociedad, hombres y mujeres creyentes y también de correcta conciencia que son testigos de la verdad frente a la corrección política o a la moda del momento.

A veces se tilda a esas personas de retrógradas, anticuadas. A veces se reprocha a la iglesia que no vaya de acuerdo con los tiempos y que debiera rebajar sus exigencias .Tendría que mundanizarse, modernizarse. La iglesia tendría que decir sí al mundo y entonces ¿qué pinta la iglesia rebajando sus ofertas? El mundo ya se rige por sí mismo¡

La verdadera renovación o reforma  cristiana ha de responder a la pregunta  ¿QUÉ ES LO PROPIAMENTE CRISTIANO? No a la pregunta ¿Cuáles SON LAS EXIGENCIAS DEL LOS TIEMPOS MODERNOS? ).

La fe cristiana es la medicina que no se ha de administrar según gustos de los clientes sino que  ha de exigirles apartarse de necesidades imaginarias que constituyen la verdadera enfermedad y confíen en la orientación de la fe  

En Salamanca, en el siglo XVI, el predicador y  notable monje agustino  de la ciudad S.Juan de Sahagún, en una ocasión desde el púlpito, con la presencia de nobles y el Duque de Alba, denunció el retraso de los salarios a los empleados y trabajadores. El Duque exclamó: Padre, no habéis frenado vuestra lengua…Y entonces, contesto Fr.Juan Subo al púlpito para anunciar el evangelio, la buena noticia de Jesucristo y no para adular y halagar. Algún disgusto le costó a S.Juan de Sahagún esta profecía denunciante .

Este es el riego de los profetas y nosotros bautizados y confirmados, u ordenados sacerdotes presbíteros, somos un pueblo de profetas que anuncian la buena noticia de Dios.

Jesús en el evangelio reconoce que algunos que no son de su grupo de discípulos actúan en su nombre expulsando demonios. Y los discípulos le avisan extrañados pero Jesús responde que quien no está contra El está a su favor. Y Jesús celebra el que alguien dé un vaso de agua a sus pequeños, a sus necesitados.

Mas también es contundente, enérgico, profético denunciando el escándalo causado a los pequeños.    

El viernes santo de 2005 el Papa Juan Pablo II no pudo asistir como todos los años al Via Crucis en el Coliseo. Se le pudo ver sólo de espaldas rezando en su capilla. Las meditaciones y oraciones las redactó el cardenal Ratzinger .Un ejercicio de profetismo, quemando como la sal, pues en la tercera caída hace alusión al sufrimiento  por su misma Iglesia: ¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar completamente entregados a él! … La traición de los discípulos, la recepción indigna de su Cuerpo y de su Sangre es ciertamente el mayor dolor del Redentor, el que le traspasa el corazón. No nos queda más que gritarle desde lo más profundo del alma: Kyrie, eleison – «Señor, sálvanos» (cf. Mt 8,25).

Por eso si tu mano, tu brazo, tu organismo, tu deseo incolmable quiere desatarse, dominarte y hacerte esclavo de cualquier vicio a pecado, reprímelo, dómalo, domínalo pues más te vale entrar tuerto en el cielo que con dos ojos en el infierno.

Como nunca terminamos de convertirnos  y estamos en camino siguiendo a Jesús junto a las denuncias que el Señor hace de  nuestras mediocridades y  pecados ponemos la súplica de nuestra madre la iglesia quien se dirige así: “Señor, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la  misericordia”, renueva nuestro cuerpo y nuestro espíritu para que participemos de la herencia gloriosa de tu Hijo”