SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

 

  •                     Smo.Nombre de Jesús de Filipinas.

 

1ªLct.:Isaías 49,3.5-6:Te hago luz de las naciones para que seas mi salvación.

Sal.39,2.4ab.7-8ª.8b-9.10:Aquí estoy ,Señor, para hacer tu voluntad.

2ªLct.:1ªCo.1,1-3:Gracia y paz os dé Dios ,nuestro Padre y Jesucristo, nuestro Señor.

Evangelio: Juan 1,29-34: Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

 

La Palabra de Dios en este segundo domingo del tiempo ordinario prolonga el acontecimiento del Bautismo de Jesús que celebramos el domingo pasado.

La predilección de Dios por su Siervo  a quien encarga restablecer y convertir a las tribus de Jacob y de Israel se ensancha al  hacerlo  luz de las naciones hasta el confín de la tierra”. Y el diálogo amoroso entre Dios y su Siervo es espléndido como nos indica el salmo responsorial pues frente a los sacrificios y ofrendas siempre exteriores de los creyentes Él se muestra dispuesto a ofrecerse a sí mismo :”Aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad”. Y el camino y el destino del Siervo que encarnará Jesús será el de la cruz, la muerte por amor: ”no hay amor más grande que dar la vida por los amigos”. San Bernardo se expresará así sobre el destino de Jesús y su muerte en la cruz ante la mirada del Padre : “Dios no podía alegrarse por el sufrimiento de su Hijo pero sí se alegró en la disposición interior a cumplir su voluntad…a continuar confían do en Él.”.

Sí ,como Juan atestigua en el Evangelio, Jesús es “el cordero de Dios que quita el Pecado del mundo” , es el Ungido, el Consagrado, el Hijo de Dios  sobre quien desciende el Espíritu Santo, que bautizará con Espíritu Santo, esto es como fuego abrasador y cauterizador, con poder.

Por ello puede exclamar S.Pablo, convencido de su pertenencia a Jesucristo pues es su Apóstol ,su enviado, que quienes acogen a Jesucristo e invocan su Nombre , son un pueblo consagrado, ungido, inundado por el Espíritu Santo: la gracia y la paz de parte de Dios sean con vosotros”.

Hoy somos también convocados para realizar un gran acto de fe en Jesucristo en esta celebración Eucarística. Desde un libro encantador del P. Hans Urs von Balthasar podemos acoger, meditar y personalizar: “¿Conozco yo a Jesús? ¿Me conoce a mi

Jesús …¿Estoy listo para el asombro, el estupor, la admiración, el amor de Jesús y la efusión del Espíritu Santo que se derrama en cada Eucaristía?(Recordamos dos efusiones: sobre el pan y el vino en la consagración y sobre la iglesia después de la consagración).

En ese marco de la celebración litúrgica, La Provincia del Smo. Nombre de Jesús de Filipinas a la que nuestra comunidad de agustinos pertenece, hoy en proceso de unión con otras tres provincias agustinas españolas,  celebra a su patrono ,el Sto, Niño de Jesús de Cebú.

En el siglo 16 un ilustre marino, luego sacerdote agustino, Andrés de Urdaneta, nacido en Villafranca de Ordicia(Guipúzcoa)  acompañó a Legazpi en la colonización y evangelización de Filipinas donde nació la Provincia agustiniana del mismo nombre. La evangelización de Filipinas es una de las grandes obras misioneras en la que participaron todas las grandes órdenes de España, entre ellas la de S.Agustín.

Reconociendo debilidades y pecados de aquellos hombres, la gran gesta  no fue sólo que Colón descubriese América o Legazpi y Urdaneta llegasen a las Islas Filipinas sino que América y Filipinas descubriesen a Jesucristo. Y eso sí que es un gran acontecimiento: El Hijo muy amado es el  Cordero de Dios que quita el pecado del mundo hasta poder exclamar en un exceso con S.Agustín, recogido en el pregón Pascual: ¡Oh feliz culpa que mereció tal Redentor¡

Pertenecemos, dentro de la Orden Agustiniana, a la provincia de Filipinas presente en 10 naciones. Vivimos con vosotros la experiencia de Iglesia local de la Diócesis de Bilbao unida a la iglesia universal con los hermanos agustinos de Filipinas, China, India, Tanzania, Perú, Amazonía Peruana, Colombia, Honduras, El Salvador, Venezuela, y España. Esta es una gran riqueza. Vosotros con vuestra generosidad habéis apoyado nuestros  proyectos pastorales .

Señor, escuchas paternalmente , haz que los días de nuestra vida se fundamenten en tu paz. ”Cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de Cristo se realiza la obra de la redención” ”Derrama tu Espíritu de caridad para que el alimentados  con el mismo pan del cielo permanezcamos unidos en el mismo amor”   

 

 

FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

BAUTISMO DEL SEÑOR

 

1ªLct.:Isa.42,1-4.6-7:Mirad a mi siervo  a quien prefiero

Sal.28,1ª.2.3ac-4.3b y 9b-10:El Señor bendice a su pueblo con la paz.

2ªLct.:Hechos10,34-38:Dios ungió a Jesús con la fuerza del Espíritu Santo

Evangelio: Mt.3,13-17:Apenas se bautizó Jesús, vio que el Espíritu de Dios bajaba sobre él..

 

Siempre que proclamamos la Palabra de Dios, narramos y recordamos los MIRABILIA DEI, las maravillas de Dios, las acciones admirables que Dios hace en nuestro favor. Celebramos hoy la fiesta del Bautismo de Jesús  en el Jordán.

Hoy movidos por la Palabra de Dios proclamada podemos hacer un camino espiritual con nuestra mente, nuestra imaginación y nuestros sentimientos.

Acompañemos a Jesús hasta la orilla del Jordán donde Juan predica y realiza un bautismo de conversión al que acuden muchos judíos sinceros.

Se acerca Jesús a Juan y se despliega una acción magnífica según S.Mateo: se abre el cielo y desciende el Espíritu, al tiempo que se oye una voz: ESTE ES MI HIJO AMADO…

Jesús, el Hijo Unigénito del Padre que vive en la eternidad en comunión con el Espíritu Santo y el Padre ahora en el tiempo, en su humanidad ha recibido una unción, una efusión o derramamiento del Espíritu Santo. ”CONCEBIDO POR OBRA DEL ESPÍRITU SANTO” en el seno de la Virgen María. Ella se alegra y exulta y proclama la grandeza del Señor. Isabel en la visita de la de la Madre de mi Señor” es testigo del salto de gozo de Juan el Bautista en su seno”   

Ahora ,hoy, mientras ora y es bautizado por Juan recibe una segunda unción ,efusión derramamiento del Espíritu Santo.. Es explicada por la voz del Padre : Éste es mi Hijo, mi Predilecto.Jesús es presentado al pueblo de Israel como el Ungido, el Consagrado, el Mesías de Dios, Salvador. Con una misión: PASAR HACIENDO EL BIEN, CURANDO TODA DOLENCIA porque Dios estaba con Él, como nos dice S.Pedro en los Hechos.

El Bautismo de Jesús y la unción nos indica el inicio de su acción evangelizadora. Su persona: Éste es mi Hijo, el amado, escuchadlo; éste es el Cordero de Dios, éste es el Siervo, el ungido, el Cristo;su palabra(Convertíos, el reino de Dios está cerca…) y sus acciones(obras de poder y de misericordia curando y perdonando…)  con una compañía íntima y especial, un confidente: el Espíritu Santo ponen de manifiesto el tiempo culminante del Salvador en medio de su pueblo. Se nos dirá :“impulsado por el Espíritu Santo…se fue al desierto…;»exclamó lleno de gozo en el Espíritu Santo…Desde entonces nos dice algún santo Padre “las aguas del Jordán quedaron perfumadas por la presencia de Jesús ungido por el Espíritu Santo

Nuestra memoria cristiana nos recuerda  que somos cristianos, cristos, ungidos, bautizados en el Espíritu Santo por el sacramento del bautismo y de la confirmación.

Por eso podemos apropiarnos de las Palabras de Jesús en la sinagoga: El Espíritu de Dios está sobre mí , me ha ungido y me ha enviado a dar una buena noticia a los pobres, a hacer el bien, a perdonar y a dar la vida como Jesús.

Hoy también, en esta acción eucarística , dejándome llevar por la acción del Espíritu Santo puedo suplicar que se cumpla la Palabra de Dios en mí: ”Reaviva la gracia que recibiste por la imposición de manos..”(2 Tim.1,6)

Que el Señor nos renueve en el Bautismo de agua y de Espíritu Santo. Amén .“En el bautismo de Cristo revelaste solemnemente que era tu Hijo amado enviándole tu Espíritu Santo, concédenos a tus hijos de adopción renacidos del agua y del Espíritu Santo permanecer en tu benevolencia” que las ofrendas de tu pueblo se conviertan en aquel sacrificio con el que Cristo purificó el pecado del mundo” ”que escuchemos con fe la palabra de tu hijo para que podamos llamarnos y ser en verdad hijos tuyos”.

 

 

SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR

EPIFANÍA DEL SEÑOR

 

1ªLct.:Isaías 60,1-6:La gloria del Señor amanece sobre ti

Sal.71,2.7-8.10-11-13:Se postrarán ante ti todos los reyes de la tierra.

2ªL ct.:Ef.3,2-3ª.5-6:Ahora ha sido revelado que también los gentiles son coherederos.

Evang.:Mt.2,1-12:Venimos de Oriente para adorar al rey.

 

Dios manifestado en la carne, revelado al pueblo elegido en la plenitud de los tiempos, quiebra los límites de un pueblo, raza o nación para llegar también a los gentiles, los no judíos, a los extranjeros.

El amor de Dios se difunde de tal manera que El no siente acepción de personas sino que se deja querer por quien cree en Él y practica la justicia.

Y lo que es más maravilloso. La manifestación de Dios se realiza con esplendor , fuerza alegría y asombro: ”Lo verás radiante de alegría, tu corazón se asombrará, se ensanchará” ”Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría”.

Aunque sea en el silencio o en la pobreza de quien lo acoge, Dios que tiene sentimientos se siente afectado por cualquier corazón mendigo de plenitud.

Por eso, hermanos, prestad atención al profeta Isaías: Levántate, brilla, Jerusalén que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti ¡Sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti y caminarán los pueblos a tu luz; los reyes al resplandor de tu aurora.

Un canto nacido en las asambleas de oración de la renovación carismática interpretado armoniosamente y por una vibrante multitud desata una feliz emoción cuando todos claman.:  JERUSALEN, JERUSALÉN, QUITATE EL VELO DE TRISTEZA ,JERUSALÉN, JERUSALÉN, CANTA Y DANZA PARA DIOS.

Hoy el Señor en la manifestación de Jesús a los gentiles en los Magos de Oriente quiere recordarnos que nuestra relación con Él es una gozosa aventura donde caben todos los situaciones más imaginables: dudas, tentaciones, desiertos, pecados. Pero nos guía la luz de la fe y el deseo de hallarlo.

Érase una vez un hombre muy austero que no ingería alimentos ni bebida mientras el sol no se hiera ocultado. Un buen día ocurrió algo que le pareció ser un signo de que el cielo aprobaba sus austeridades: en lo alto de una montaña cercana, una estrella singularmente brillante se dejaba ver a plena luz del día aunque nadie sabía quién la había puesto allí.

El hombre decidió subir a la montaña y una niña de la aldea insistió en acompañarle .El día  era caluroso y no tardaron ambos en sentir sed. El animó a la niña a que bebiera pero ella le dijo que no lo haría si no bebía también él. El pobre hombre se vio en un dilema: aborrecía la idea de romper su ayuno, pero también detestaba ver a la niña padeciendo sed. Al fin se decidió a beber y la niña hizo lo mismo. Durante un buen rato no se atrevió a levantar la vista la cielo porque temía que la estrella hubiera desaparecido.-Imagínense su sorpresa cuando al decidirse por fin a mirar hacia arriba vio que había dos estrellas resplandecientes en lo alto de la montaña.

Por eso, interiorizamos la oración colecta:”…concede a los que te conocemos por la fe poder contemplar un día cara a cara la hermosura infinita de tu gloria” .”Los dones de tu Iglesia no son oro, incienso y mirra sino Jesucristo que se inmola y se nos da en comida”, ”Que tu fe nos disponga y guíe para que contemplemos con fe pura y vivamos con amor sincero el misterio del que hemos participado”

Y lo que gratis hemos recibido, es preciso darlo gratuitamente.

Porque es bueno soñar que “Te inundará  una multitud de camellos, dromedarios de Madián y de Efa…caminarán los pueblos a tu luz..que se postren ante Él todos los reyes y que todos los pueblos le sirvan”

 

SEGUNDO DOMINGO DE NAVIDAD

SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE NAVIDAD

 

1ª Lct.:Eclesiástico 24,1-4.12-16:La sabiduría habita en medio del pueblo elegido

Sal.147,12-13.14-15.19-20:La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros.

2ªLct.:Efesios 1,3-6-.15-18:Nos predestinó a ser hijos suyos por Jesucristo.

Evangelio. Juan 1,1-18:La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros.

 

A todos nos agrada el escuchar a personas ya mayores, cargadas de méritos y sabiduría a los que se les nota con una visión realista de la vida pero con un tono de optimismo esperanzador. Con trabajo y esfuerzo han alcanzado metas llenas de sentido, han disfrutado y han sacado partido de lo sencillo. Han hecho el bien, se alegran por sus hijos y sus familias.Se les iluminan los ojos cuando se les escucha. Digamos que son sabios, hablan con sabor que contagia optimismo.

El fragmento del Eclesiástico que hemos escuchado hace un elogio de la Sabiduría de Dios que es como uno de los atributos o propiedades del ser y hacer de Dios.

Y el autor sagrado reconoce esta propiedad al Dios de Israel, de Sion,  al Creador del Universo: ”me estableció en la ciudad escogida y me hizo descansar en Jerusalén; echó raíces en un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad”

El mismo salmista se admira del don de la Sabiduría que Dios ha regalado a su pueblo: Anuncia su palabra a Jacob…con ninguna nación obró así ni les dio a conocer sus mandatos”.

En la plenitud del tiempo, la Sabiduría de Dios se visibilizó en su Palabra hecha carne,  su Hijo Jesús: ”A Dios nadie lo ha visto jamás; el Hijo único que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer”. ”Nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien se lo quiera revelar”.

Y en la Palabra había vida y la vida era la luz de los hombres. Por medio de la Palabra se hizo todo y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho.

La Palabra vino a los suyos y no la recibieron. He aquí el drama de la Humanidad pecadora que quiso aprisionar a la palabra y a la luz. Así pareció ser el dramático final de Jesús, Palabra eterna del Padre, llena de gracia y verdad. Jesús resucitado por el Padre continúa siendo la Palabra salvadora. Cada vez que nos reunimos para celebrar la Eucaristía participamos en el banquete de la Palabra y del Cuerpo y Sangre de Jesús. Cada domingo al escuchar la Palabra de Dios por el fuerza del Espíritu Santo Dios nos habla al corazón, nos llena de sabiduría y nos ayuda en el conocimiento y comprensión del misterio que nos da vida.

Celebrado el Sínodo mundial de los Obispos sobre la Palabra de Dios en la vida de la iglesia, el Papa ha promulgado una Exhortación ”Verbum Domini”,Palabra del Señor en la que se nos estimula a la lectura ,meditación y contemplación de la Palabra de Dios para nuestro alimento espiritual.En muchas parroquias de las diócesis españolas se distribuyen los evangelios de cada día con una repercusión notable.

San Agustín, con su maestría habitual nos habla de la riqueza de la palabra de Dios.»Mi verbo estaba dentro de mí y se encarnó en la voz : el Verbo de Dios  estaba en el Padre y se hizo carne”(Serm.119,6,6).Mi verbo quiere salir a vosotros y no halla un vehículo digno .El vehículo del Verbo es el sonido de la voz. Lo que pienso dentro de mi, os lo quiero comunicar y me fallan las palabras. Pues pretendo hablar del Verbo de Dios. He aquí que estoy distribuyendo mi palabra que a todos llega .Mas ¿se divide acaso para esto? Si, en vez de refocilar vuestro espíritu con mi palabra os repartiese panes, tendríais que dividirlos para que pudiesen llegar a todos.

Y he aquí que reparto mi palabra y nadie queda privado de ellas; toda entera llega a todos .Cada uno la recibe entera y todos juntos reciben lo mismo ¡ Oh maravillas de mi palabra ¡¿Qué será pues la palabra de Dios? Oíd otra cosa : He hablado y todo lo que os he comunicado a vosotros lo conservo dentro de mi .Ha llegado todo íntegro a nosotros, sin perder yo ni una migaja .Antes de hablar , todo lo tenía yo y vosotros carecíais de ello; he comenzado a hablaros y vosotros a participar de mi palabra sin yo perderla

¿Oh milagro de mi palabra ¡¿Qué es pues la palabra de Dios? De todas las cosas pequeñas conjeturad las grandes(Serm.120,3) Esta es nuestra confianza: la última palabra la tendrá el amor y la alegría a pesar de los difíciles vericuetos que atraviese la historia humana.Lo que nos queda es que el Señor nos dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, ilumine los ojos de nuestro corazón para comprender  cuál es la esperanza a la que os llama y cuál la esperanza de gloria que da a los santos

“Dios, luz de los que en ti creen, que la tierra se  llene de tu gloria y que te reconozcan los pueblos por el esplendor de tu luz”, ”por el nacimiento de tu Hijo nos has señalado el camino de la verdad y nos has prometido la vida de la gloria”, ”que la eficacia de este sacramento nos purifique de nuestros pecados y de cumplimiento a nuestros mejores deseos”,  

 

 

 

SOLEMNIDAD DE STA.MARÍA,MADRE DE DIOS

SOLEMNIDAD DE SANTA MARIA MADRE DE DIOS

 

1ªLct.:Num.6,22-27:Invocarán mi nombre sobre los israelitas y  yo los bendeciré.

Sal.66,2-3-5.6 y 8:El Señor tenga piedad y nos bendiga.

2ª Lct.:Gal.4,4-7:Dios envió a su Hijo nacido de una mujer.

Evangelio: Lc.2,16-21:Encontraron a María José y al niño.

 

Se nos dice en la historia de la Iglesia que al anochecer, enterada la comunidad cristiana de Efeso(431),con antorchas acudió  al lugar donde los padres conciliares habían declarado solemnemente que al ser María, madre de la persona del Verbo, Dios y hombre, María era Madre de Dios, Teotokos.

Al confesar la maternidad divina de María confesamos la humanidad y divinidad de Jesús, el sublime consorcio de Dios que acampó entre nosotros que se hizo hombre,”que por nuestra salvación bajó del cielo.

Nacido de una mujer , nacido bajo la ley para rescatarnos a los que estaban bajo la ley para que pudieran ser hijos”. Dios entrando en la corriente de la vida humana, impregnada por la ley del pecado, en su Hijo Jesús, hijo de mujer, quiebra el embrollo y confusión de la humanidad herida para elevarla a la “plenitud de los hijos de Dios si creen en El”.

Una vez más en la Maternidad divina de María celebramos el don, lo que Dios hace por nosotros sin nuestra intervención. Dios viene a nosotros, nos desconcierta su amor, su grandeza ,su entrega. S.Agustín, se expresa en estos términos ante el misterio de la maternidad divina de María :”antes de dar a luz a su Hijo, ya ha sido discípula de Jesús” Formémosle en nuestro corazón.

María conservaba todas estas cosas meditándolas en su corazón. No pura pasividad sino asentimiento y reconocimiento de Dios en sus obras grandes.

María, José, los pastores dando gloria y alabanzas a Dios por lo que habían visto y oído son expresión del estupor la admiración ,el impacto, el fulgor, la gloria que desprende el misterio.

Si no nos  sentimos impactados, admirados ante el misterio quizá tengamos obturados nuestra sensibilidad espiritual para el encanto, lo gratuito, la gracia y  el don.

Si nuestra mirada humana se ilumina más ante una  riqueza humana : dinero, poder, posesión, bienes prestigio, que ante un gesto de solidaridad, de perdón, de compasión o caridad, algo falla en nuestra urdimbre humana llamada a ser divinizada por el encanto de Dios hecho hombre.

Ayer, en la oración después de la comunión le pedíamos al Señor que sostenidos por el consuelo de las cosas temporales, nos ayude a aspirar con confianza a los bienes eternos.

La maternidad divina de María, madre de Jesús Dios y hombre, nos recuerda nuestra condición de Hijos de Dios que con confianza claman: Abbá, Padre, papaíto. El misterio de la  Encarnación del Verbo de Dios para salvar a todos los hombres nos indica la dignidad de todos y cada uno los seres humanos. ”Dios se hizo hombre para divinizar al hombre.” Rasgo singular de la religión cristiana. Cuando la Madre Teresa de Calcuta fundó la Congregación d e las Misioneras de la Caridad tuvo dificultades con algunos padres de familia, cuyas hijas, antiguas discípulas en el colegio, quisieron seguirla .No entendían aquellos padres que sus hijas fuesen a recoger pobres de entre los parias, castas inferiores en aquella mentalidad hinduista. Todos somos semejantes a Dios. 

Para ello hoy también le pedimos al Señor nos conceda “experimentar la intercesión de aquella  de quien hemos recibido a su hijo Jesucristo, el autor de la vida”. ”Que así como nos llena de gozo celebrar el comienzo de la salvación, nos alegremos un día de alcanzar su plenitud. Que a cuantos proclamamos a María, Madre de tu Hijo y Madre nuestra, los sacramentos nos ayuden para la vida eterna