QUINTO DOMINGO DE PASCUA

DOMINGO V DE PASCUA

 

1ªLct.: Hch.14,21b-27:Contaron lo que Dios había hecho  por  medio de ellos

Sal.144,8-9.10-11.12-13ab:Bendeciré tu nombre por siempre jamás.

2ªLct.:Ap.21,1-5ª:Dios enjugará las lágrimas e sus ojos.

Evangelio: Jn.13,31-33ª.34-35:Os doy un mandamiento nuevo que os améis unos a otros.

Continuamos los diálogos de sobremesa con Jesús resucitado y su Espíritu Santo y de amor. El actualiza  su Palabra y entra en diálogo con nosotros, sus discípulos, dispuestos a aprender y a gustar cuán bueno es el Señor.

Un joven ucraniano un día entró en la buhardilla de su abuela donde había una pequeña biblioteca y entre los libros encontró uno que decía: La biblia. Nunca lo había leído y se lo dijo a su abuela que como un resorte exclamó: ¡No leas ese libro que te vas a poner loco como un hombre de este pueblo¡. Pero el joven leyó y leyó la biblia y le gustó y al final de su testimonio decía: sí, me volví loco pero de alegría. La palabra de Dios es viva y eficaz que llega hasta el tuétano de la vida, hasta las junturas íntimas del alma

Pues bien abrámonos a las sugerencias que el Espíritu nos haga desde estos fragmentos que hemos escuchado.

El relato del libro de los Hechos de los Apóstoles nos refiere la actividad apostólica de Pablo y Bernabé en territorio extranjero estableciendo comunidades y encomendando a presbíteros (ancianos) el cuidado de las mismas .

Refieren las pruebas y dificultades “que hay que pasar para entrar en el reino de Dios” y el asombro ante la expansión del Evangelio por todo el mundo: ”contaron lo que había hecho Dios por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe”. Apreciamos en estos intrépidos apóstoles un valor e ingenio humano de tales empresas pero también como una mano que los guía consoladora para superar las incomprensiones humanas de los que rechazan la fe.

San Juan ,en su evangelio ,como una prolongada meditación sobre la persona de Jesús nos ofrece la manifestación solemne del Señor en el momento en que Judas sale para desencadenar todo un proceso contra Jesús al traicionarlo.

“Ahora es glorificado el Hijo del Hombre y Dios es glorificado en El”.  Sí, Jesús va a ser glorificado, exaltado, sentado a la derecha del Padre, constituido Señor y Mesías. Jesús va a penetrar en gloria de Dios sumergiéndose antes en el drama de su pasión y muerte San Juan nos ha ofrecido en el prólogo de su evangelio una palabra vibrante: El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros y hemos contemplado su gloria y al mismo tiempo nos ha referido la oposición y el rechazo que la Palabra de Dios, Jesucristo va a encontrar  pues :”vino a los suyos y no lo recibieron”. De ahí que en un momento también revelador y solemne exclamase Jesús: ”Ahora que me siento turbado ¿diré acaso :Padre líbrame de esta hora ?Pero si precisamente he llegado a esta hora para encontrar eso que me angustia..   ¡Padre glorifica a tu nombre¡ Y se oyó una voz: Lo he glorificado y volveré a glorificarlo(Jn.12,27)

Jesús inaugura un orden nuevo, un mundo nuevo, el Reino de Dios, entregando su vida hasta la muerte por amor y  resucitando para nuestra salvación. Así el Reino de Dios es un ámbito de amor, perdón, comprensión, justicia, fraternidad.

Nos entrega un testamento nuevo: ”que os améis como yo os he amado”. Y su novedad no es otra que el mismo Jesús: ”amar como Él” De la novedad de su vida entregada brota la identidad del cristiano: “que os améis unos a otros como yo os he amado.

La Iglesia, la comunidad creyente cristiana, prolongación del Señor glorioso , peregrina por el mundo anunciando las “hazañas de Aquel que nos sacó de las tinieblas y nos ha trasladado al Reino de su Hijo querido ”y ”nos ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz”, confiesa a Jesús crucificado  y glorioso que inaugurando un nuevo mundo, una tierra nueva, nos impulsa a ensayar una y otra vez la forma nueva de vivir que es dar la vida como Jesús y soñar y anhelar la ciudad celeste de Dios que es don ,anticipo gratuito, que viene hacia nosotros: ”una ciudad santa, la nueva Jerusalén, enviada por Dios arreglada como una novia que se adorna para su para su esposo”

El mensaje fundamental de la iglesia peregrina que colabora en la construcción de un mundo más humano , solidario y fraterno , como expresión del amor a Dios y al prójimo, tiene su cima y una esperanza colmada  en la futura ciudad de Dios donde ya no habrá ”muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor” .Si el anhelo de toda persona es vivir el sentido más pleno de la familia reconciliada y festiva; al preguntarse por el después de la muerte:¿cómo será la vida eterna?,¿qué ocurre después de que muramos?,  recibe su respuesta en la imagen  que Juan nos regala en la visión del Apocalipsis.: ”Estará es la morada de Dios con los hombres: acampará entre ellos. Ellos serán su pueblo y Dios estará con ellos”.

Míranos siempre con amor de Padre y que alcancemos la liberad verdadera y la herencia eterna”, “concédenos que nuestra vida sea manifestación y testimonio de esta verdad que conocemos”

“Señor , que abandonando nuestra antigua vida de pecado vivamos ya desde ahora la novedad de la vida eterna.”   

 

 

CUARTO DOMINGO DE PASCUA

CUARTO DOMINGO DE PASCUA

1ªLct.:Hch.13,14.43-52:Nos dedicamos a los gentiles.

Sal.99,2.3.5.:Somos su pueblo y ovejas de su rebaño

2ªLct.Apoc.7,9.14b-17:El cordero será su pastor y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas.

Ev.:Jn.10,27-30:Yo doy la vida eterna a mis ovejas

  SERÁ SU PASTOR Y LOS CONDUCIRÁ A FUENTES DE AGUA VIVA

A partir del capítulo 9 de los Hechos de los apóstoles va entrando en escena otro personaje relevante en los primeros momentos de la comunidad cristiana: Saulo de Tarso. El apóstol Pablo, furibundo perseguidor de los cristianos ,convertido a Jesucristo en el camino de Damasco pasa a ser “apóstol de los gentiles”.Pablo comienza a anunciar a Jesucristo acudiendo a las sinagogas, lugar de reunión de los judíos, ambiente propicio para conocer a este judío relevante a quien, crucificado por amor y perdón, Dios lo ha resucitado y lo ha constituido Señor y Mesías, el Elegido, el Hijo.  Pero de nuevo ,ante el rechazo de algunos de éstos, prueba anunciarlo entre los no judíos, los gentiles y recibe esta palabra del Señor : “Te haré luz de las naciones para que seas la salvación hasta el extremo de la tierra”. Pablo sufre en su corazón la cerrazón de su pueblo a la Palabra de Dios, incluso dirá en un exceso verbal y sentimental que “desea ser anatema(excluído) de Cristo(Rm9,3) para que se salve Israel”; y celebra “la difusión de la palabra del Señor por toda la región”. Constatan Pablo y Bernabé que “los gentiles oyéndolos se alegraron mucho y alabaron la palabra de Señor” y además ”los discípulos quedaron llenos de alegría y de Espíritu Santo”.

Se difunde la Palabra de Dios, la salvación con poder y con oposición. Jesús continúa siendo “signo de contradicción”. Y hoy también. El grado de bondad y perfección moral, un bien para el crecimiento de la humanidad encuentra resistencias.

El evangelio de Jesucristo, la salvación de Dios ya no se dirige a un pueblo elegido, Israel, sino que tiene que convocar a todas las gentes pues “Dios no tiene acepción de personas ”y “además quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” .Pero esta verdad de Dios es peligrosa, desata la oposición y la persecución”. Recientemente decía una religiosa católica de la India que cuando llega el evangelio de Jesucristo y promociona la fraternidad, el perdón y la elevación de las personas a una mayor dignidad y respeto, siempre solivianta los ánimos de aquellos que prefieren que todo siga igual.

Los testigos de Jesucristo,  ”una muchedumbre inmensa” están delante del trono y del cordero. Estos son los que “vienen de la gran tribulación” ,”han lavado y blanqueado sus mantos en la sangre del Cordero” que ahora es su pastor, enjugando las lágrimas de sus ojos y conduciéndolos hacia fuentes de agua viva” De nuevo Juan, en la isla de Patmos nos ofrece sus visiones excelsas y descorre el velo de la ciudad triunfante y maravillosa de Dios, la Ciudad de la eterna, Jerusalén con un espectáculo maravilloso de alegría y fiesta sin fin entorno al trono del Padre y al Cordero que “en adelante será su pastor y los conducirá hacia fuentes de aguas vivas”

Y así también en el Evangelio Juan nos ofrece la imagen de Jesús como buen pastor que conoce a sus ovejas y es conocido por ellas llevándolas a buenos pastos, dando la vida por ellas. Esta imagen, aplicada a Jesús, despierta en todos nosotros una simpatía y fortaleza para “sentirnos contentos de nuestras condición de cristianos, discípulos y seguidores de Jesucristo”

Sentirnos pastoreados por el Señor crucificado y glorioso nos impulsa a dar la vida y a convertirnos en pastores de nuestros hermanos. Recordad los momentos de vuestra dedicación a los hijos , los padres , los enfermos y a los vecinos .¡Qué hermoso pensar en el bien que ha brotado de vuestro corazón y a veces no agradecido e incluso incomprendido¡

¡En un mundo indiferente incrédulo o insensible a los valores de reino, pastorear es escuchar, dar palabras de vida, acoger, acompañar, señalar el más allá, resistir al mal, constancia, paciencia y compartir la fe en Jesucristo¡

Pero aún más, nuestras comunidades cristianas necesitan vocaciones de consagración especial, carismas o dones para la misma comunidad como son los sacerdotes y religiosos.

El Señor me ha dado conocer familias cristianas sanas y contentas, a seglares competentes y creyentes, a religiosos agustinos y de otras congregaciones estupendos   y entregados. Mis padres, mis catequistas, tantos agustinos a los que he conocido y con los que he convivido me han ayudado a ser sacerdote agustino para la causa del Reino de Dios.

No nos faltará la gracia de “experimentar el gozo inmenso de la resurrección de Jesucristo” ni la alegría eterna del reino de tus elegidos” a los que somos ”el débil rebaño de tu Hijo” que tiene parte en la admirable victoria de su Pastor”

Señor, que la celebración de estos misterios, actualización repetida de nuestra redención , sea para nosotros fuente de gozo incesante”.

Que cada uno de vosotros se convierta en intercesor ante el Padre para que envíe vocaciones a la vida consagrada y sacerdotal

 

 

 

 

 

TERCER DOMINGO DE PASCUA

TERCER DOMINGO DE PASCUA

 

1ºLct.: Hechos 5,27b-32: Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo.

Sal.29,2.4.5.6.11.12ª y 13b: Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.

2ªLct.:Apocalipsis 5,11-14: Digno es el Cordero degollado de recibir el poder y la alabanza.

Evangelio: Jn.21,1-19: Jesús se acercó, tomo el pan y se lo dio; lo mismo el pescado

 

 

EXULTANTES DE GOZO Y ALEGRÍA EN LA RESURRECCIÓN DE   CRISTO

 

 

De nuevo en estos relatos de los Hechos de los Apóstoles se nos refiere la sustancia de la primera predicación o kerigma:”El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús a quien vosotros matasteis colgándolo de un madero””Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo que Dios da a los que le obedecen”.Este testimonio les complica la vida pues como Jesús fue signo de contradicción ahora la comunidad cristiana, la iglesia, la prolongación del Señor glorioso, experimenta la persecución.

La fortaleza que muestran los apóstoles en medio de la persecución por “enseñar en nombre de ése(Jesús) es percibido por ellos mismos como regalo de Dios pues “se sienten contentos de haber merecido aquel ultraje por el nombre de Jesús”.Es lo que hace poco confesaba un sacerdote católico hindú: doy gracias porque el Señor me ha encontrado digno de haber sufrido por El.

Con el salmista, con los apóstoles perseguidos, con lo que  anuncian a Jesucristo, con los perseguidos por la verdad y la justicia, con los que se sienten atribulados decimos:”Te ensalzaré ,Señor porque me has librado y cambiaste mi luto en danzas, te daré gracias por siempre “

Este mismo tono pascual y exultante es el que sostiene la visión del discípulo amado, Juan, en el Apocalipsis:”Digno es el Cordero degollado gloria y alabanza””Al que se sienta en el trono y al cordero la alabanza, el honor la gloria y el poder por los siglos””Y los ancianos se postraron ante el que vive por los siglos de los siglos”

También el evangelista S.Juan en el fragmento evangélico que hemos escuchado nos refiere otro encuentro con Jesús resucitado. Ocurre en el ejercicio de su tarea de pescadores en el lago de Tiberíades. Aparece Jesús y a sus ojos es un desconocido hasta que a Juan, el discípulo amado, le dilata la visión,le amplía e ilumina la mirada y asombrado le dice a Pedro: “Es el Señor”.¡Qué maravilloso balbuceo el de Juan para referirnos el encuentro con el resucitado y lleno de gloria, al que van reconociendo poco a poco entre la sorpresa y el estupor¡”Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quien era, porque sabían que era el Señor”.El amor de Jesús resucitado reaviva las brasas de la fe y amor de los discípulos amortiguados y ocultos bajo la ceniza de la tristeza por su muerte ignominiosa. Jesús resucitado se ha infiltrado por las rendijas de la vida ordinaria no agotada en la desesperación .Jesús se ha dejado ver por sus discípulos a quienes ha dilatado los “ojos de la fe”.Desde “no sabían que era Jesús” hasta “ninguno se atrevía a preguntarle quien era porque sabían bien que era el Señor” hay un recorrido de gracia y conocimiento en el que tiene la iniciativa Jesús.

Hace bastantes años un amigo y hermano en la fe cayó gravemente enfermo ,soportando varias operaciones y estando al borde de la muerte. Superó aquella situación y un día se presentó en mi despacho sonriente aunque pálido y demacrado por las secuelas de la reciente enfermedad. Nos quedamos sin palabras para expresar lo que sentíamos ahora y habíamos sentido con toda su familia durante el desarrollo de aquella grave enfermedad que amenazaba su vida. Ahora dábamos gracias a Dios por su restablecimiento pero hubiéramos agradecido al Señor lo que hasta ese momento le había concedido en la vida en el caso que se lo hubiese llevado con El.¡Sorpresa y estupor en nuestra vida ,a veces tan rutinaria y monótona¡   

En relato nos llama la atención el que Jesús haya preparado la comida:”Al saltar a tierra, ven unas  brasas con un pescado puesto encima y pan .Jesús les dice: traed de los peces que acabáis de coger”

Es Jesús glorificado , que en el signo de la pesca milagrosa, ofrece su cuerpo eucarístico como alimento abundante que sacia. a todo aquel que tenga hambre y sed, de vida plena..

Ahora Jesús, el Señor glorioso , prolongado  en la Iglesia, nos ofrece la celebración eucarística como actualización de su  vida, pasión, muerte y resurrección. Por la fuerza del Espíritu Santo nos encontramos con el resucitado que nos da a comer y a beber su cuerpo y sangre glorificados.

Nos sentimos contentos de ser miembros de la “Iglesia exultante de gozo pues en la resurrección de Cristo nos diste motivo de tanta alegría”.”Concédenos participar del gozo eterno””Que tu pueblo exulte siempre  al verse renovado y rejuvenecido en el espíritu y que la alegría de haber recobrado la adopción filial afiance su esperanza de resucitar gloriosamente”