TRIGÉSIMO PRIMER DOMINGO ORDINARIO

DOMINGO TRIGÉSIMO PRIMERO

 

1ªLct.:Sab.11,23-12,2:Te compadeces, Señor, de todos porque amas a todos los seres

Sal.144,1-2.8-9.10-11.13cd-14:Te ensalzaré, Dios mío mi rey.

2ªLct.:2ªTs.1,11-2,2:Que Jesús nuestro Señor sea vuestra gloria y vosotros seáis la gloria de él.

Evang.:Lc.19,1-10:El Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.

 

ZAQUEO,QUIERO HOSPEDARME EN TU CASA

 

El fragmento del libro de la Sabiduría es un cántico primoroso al Señor, Creador de todo lo que existe y Amador de la obra de sus manos. Poder, inteligencia y amor entrelazados distinguen al Dios vivo de Israel. Más aún ,acompaña a la acción de Dios la compasión y el perdón porque los mismos hombres que pecan ”son obra de El” y “amas a todos los seres y no odias nada de lo que has hecho”. De ahí que el autor sagrado sugiere la “vista gorda de Dios” ante el hombre que peca :”cierras los ojos a los pecados de los hombres para que se arrepientan”. Y así  el poder de Dios es también misericordia: ”te compadeces de todos porque todo lo puedes”. Convocamos a tantas madres que nunca desesperan y confían en el retorno de sus hijos. Dios que “hace la vista gorda” ante el desorden no ignora que el hombre ha de vivir en la verdad y usa de buena pedagogía: ”corriges poco a poco a los que caen, recuerdas su pecado para que se conviertan y crean en ti, Señor”

Este encuentro intenso con Dios creador suscita en el corazón del hombre un himno de alabanza: ”Día tras día te bendeciré y alabaré tu nombre por siempre jamás”. Clemente ,misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad.

Frente a un Dios del terror o del miedo, de la limitación u opresión, la Palabra de Dios inspirada acentúa aún más que “El Señor es bueno y cariñoso con todas sus criaturas”. Nos regala su fuerza para ser dignos de nuestra vocación y cumplir los buenos deseos y la tarea de la fe”. La fuerza, la gracia no es otro que Jesucristo nuestro Señor que viene a nuestro encuentro.

Para centrar el asunto de la venida del Señor y el encuentro con él, no recurre a argumentos, revelaciones y visiones alarmantes sino a la vivencia digna de vuestra vocación. Eso sí que es serio y entusiasta: vivir con Jesucristo, nuestra gloria hasta que nos encontremos definitivamente con Él. Hemos estado celebrando la Conmemoración de todos los fieles difuntos. Memoria de nuestros seres queridos y esperanza de la feliz resurrección pues con la muerte “la vida no termina, se transforma”.

Sin rechazar el hecho de algunas revelaciones privadas todas ellas han de estar en sintonía con el evangelio que siempre llama a la conversión, a la gracia pues el pecado del hombre se vuelve contra él mismo: ”si no os convertís, pereceréis”.

En la misma tónica mueve el relato de Zaqueo  en evangelio de S.Lucas. Nos ofrece las claves en las que se verifica el encuentro del hombre con Dios y con Jesucristo.

Un hombre, publicano, recaudador de impuestos en el mundo oscuro del negocio y del dinero ha oído hablar de Jesús que se dedica a anunciar el reino de Dios hablando con autoridad y curando a los enfermos y además seguido por mucha gente. Le ha movido la curiosidad y desea verlo. En un momento de su vida se pregunta por Jesús:¿Quién es ese hombre?¿Por qué le sigue la gente? O también ¿Quién soy soy?¿Qué me está pasando?

Vemos  a Zaqueo ponerse en ridículo subiéndose a uno árbol, exponiéndose públicamente para ver pasar a Jesús. Quiere que no se le pase ningún detalle de este gran hombre, de este hombre divino. Y lo que ocurrió fue el desenlace feliz de en encuentro con Jesús que lo transformó y le llevó a reordenar su vida porque “el Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba pedido».

El año 1992 el Señor me regaló ,nos regaló a muchos una visita muy especial. Un sacerdote canadiense, P.Tardif había sido curado por el Señor de un edema pulmonar y  reorientó su vida de misionero en la República Dominicana de tal manera que  enviado a 60 países anunciaba el evangelio con signos de curación. Y eran asambleas multitudinarias las que se reunían para asistir a sus eucaristías donde se derramaban tales bendiciones. Y todo el mundo quería tocar al P.Emiliano que no se cansaba de repetir que él anunciaba el evangelio y oraba por los enfermos pero quien curaba era Jesús porque “JESUS ESTÁ VIVO”.Tocar a Jesús, estar  con El, mirarlo, contemplarlo. Es lo que estamos haciendo ahora en esta tarde.

Zaqueo se subió a un árbol, sin miedo al ridículo en esta feliz ocasión fue tocado y llamado y salvado: “Hoy ha venido la salvación a esta casa.

También nosotros seguimos a Jesús .El continúa llamados a la conversión, al crecimiento ,a la madurez a saber morir para vivir. Todos somos llamados a una mirada más honda y un conocimiento más íntimo de Jesús.

En tantas ocasiones notamos que los sentidos nos engañan, que necesitamos mirar mejor para captar más detalles de las cosas. Un entendido nos ayuda a mirar y ver mejor un cuadro de arte. La ciencia nos enseñó que no era el sol quien giraba en torno a la tierra sino al revés y tantos descubrimientos científicos desentrañando las leyes de la  naturaleza. Pues el hombre con razón ,corazón y fe está llamado a mirar y ver mejor.

Hoy con la iglesia le pedimos al Señor “una generosa efusión de su misericordia”,»que aumente en nosotros la acción de su poder, que su gracia nos disponga a recibir las promesas con que enriquece estos sacramentos que ahora celebramos.

«Señor de poder y misericordia que haces dignos y agradables el servicio de tus fieles concédenos caminar hacia los bienes que nos prometes.»

 

   

 

 

CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS

CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS

1ªLct.:2ªCo 5,1.6-10:Tenemos una casa eterna en el cielo

Sal.142,1-2.5-6.7ab.8ab.10:Señor escucha mi oración tú que eres fiel

Evangelio:Jn.14,1-6:En la casa de mi Padre hay muchas estancias

 

Es conmovedor el homenaje  que tantas personas dedican a sus seres queridos difuntos especialmente  en estos días. Los cementerios se visten de esplendor por las flores que adornan los lugares donde sólo queda eso :unos restos unas reliquias. Los recuerdos, las oraciones y las acciones de gracias por tantos seres queridos crean un ambiente cálido, habitable, puro y pacífico. Ellos nos han precedido con el testimonio de la fe y del amor y ahora descansan en la paz de Dios. 

Nuestra inteligencia, nuestro amor, nuestro recuerdo nos impulsan a homenajear lo mejor de nuestros seres queridos: su amor que nunca puede morir .Nos resistimos a que sea así. Y es que «el amor es más fuerte que la muerte»(Cant.8,6).»Aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad pues la vida de los que en ti creemos no termina se transforma y adquirimos una mansión eterna en el cielo», dice el Prefacio de la Misa de difuntos.

Jesús, el Ungido de Dios “que pasó haciendo el bien y fue crucificando injustamente, ha perforado el muro, el enigma que separa la vida de la muerte y “al tercer día resucitó de entre los muertos”

En aquellos días de dolor , silencio y ocultamiento en que vivieron sus discípulos, lo inaudito fue que unas mujeres piadosas queriendo homenajear con amor y piedad su cadáver, al llegar a la tumba descubrieron con asombro que el sepulcro estaba vacío y pensaron que alguien había robado su cuerpo. Miraron y un enviado de Dios les abrió más los sentidos del corazón diciéndoles :No está aquí, Jesús vive, ha resucitado. Por eso la tumba donde fue sepultado Jesús no puede acoger el homenaje de las flores. Ha vencido definitivamente a la muerte.

Esta es la buena noticia que el Señor actualiza para nosotros: ”el Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos vivificará también vuestros cuerpos mortales». El Espíritu del Señor que animaba la creación del mundo, que formó a Jesús en el seno de María, acompañó a Jesús en su acción evangelizadora es el mismo que realizará una nueva creación dando una vida nueva más allá de la muerte a nuestros cuerpos mortales, frágiles y caducos pero portadores de la vida de Dios.

¿Qué hemos de hacer ante la muerte? Cuando en tantas ocasiones lloramos la muerte de nuestros seres queridos ,Jesús ,que lloró por la muerte de su amigo Lázaro  sale a nuestro encuentro  para decirnos: ”Si crees verás la gloria de Dios…Yo soy la resurrección y la vida ¿crees tú esto?»

En el camino de la fe Jesús nos va mostrando su gloria y vivifica nuestra memoria y nuestra esperanza para el encuentro definitivo con Él y con nuestros seres queridos.

«Que al confesar la resurrección de Jesucristo, tu Hijo, se afiance nuestra esperanza de que todos hijos  resucitarán. Que nuestros hermanos difuntos puedan llegar a la mansión de la luz y de la paz.»

 

 

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS

SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS

 

1ªLct.:Apocalipsis 7,2-4.9-14:Vi una muchedumbre inmensa

Sal.23,1-2.3-4ab.5-6:Estos son los que buscan al Señor

2ªLct.:Jn.3,1-3:Veremos a Dios tal cual es.

Evangelio Mt.5,1-12ª:Estad alegres y contentos porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

 

La Palabra de Dios que ha sido proclamada nos impulsa a dirigir nuestra atención hacia el maravilloso espectáculo celestial en el que una multitud de bienaventurados no se cansa de alabar y bendecir al Dios de Santidad.

¿Quiénes son estos bienaventurados que reconocen la bendición, la gloria ,la sabiduría el honor, la acción de gracias…de nuestro Dios? Estos son los que vienen de la gran tribulación y han blanqueado sus mantos en la sangre del cordero. Tantos hombres mujeres, jóvenes, niños, ancianos, célibes, casados que han vivido con disposición creyente siguiendo a Jesús cordero degollado. Pobres de espíritu, pacíficos, misericordiosos, limpios de corazón,justos…

Conocidos o anónimos siempre han existido personas que han optado por sufrir el mal antes que realizarlo, han pasado por la vida haciendo el bien como Jesús el Ungido, el Santo de Dios. Ellos recibieron al final de sus vida una palabra definitiva de Jesús: Pasa al banquete de tu Señor.

Hoy somos invitados a recordar a tantos conocidos y desconocidos que por su fidelidad ,honradez, justicia, amor a Jesús disfrutan ya de la visión de Dios y lo alaban con gozo eternamente pues como se expresa S.Agustín en las Confesiones: Eres Tú mismo quien le estimula a que halle satisfacción alabándote  pues nos hiciste, Señor para ti y nuestro corazón está inquieto hasta descansar en ti”(Conf.1,1).

Recordamos hoy a los bienaventurados no porque necesiten nuestros honores. dice S.Bernardo:”por lo que a mi respecta, confieso que al pensar en ellos se enciende en mi un fuerte deseo: gozar de su compañía, llegar a ser conciudadanos y compañeros de los espíritus  bienaventurados :patriarcas, profetas, mártires…Luego resucitar con Cristo y que se  manifieste su gloria en nosotros.

¿Cómo es el cielo?¿Cómo es la Jerusalén celeste, la ciudad de Dios del cielo? Este es el cielo, una ciudad reconciliada, una familia bien avenida en fiesta creciente, una comunidad transfigurada y feliz

En los momentos de intenso sufrimiento la joven religiosa Teresa de Niño Jesús le pedí a su hermana Celina: Háblame del cielo.

Refiere S.Agustín lo que le sucedió a Genadio, médico de Cartago que dudaba de la existencia del más allá hasta que en un sueño un joven de aspecto bello le dice: Sígueme. Llegan a una ciudad donde comenzó a oír una melodía, un canto de dulzura extraordinaria y superior. El joven le explicó que eran los himnos de los bienaventurados”(Epist.159,3).Para ahondar en esta sabiduría de los sueños S.Agustín refiere:”A la noche siguiente el mismo joven se aparece a Genadio que había grabado en su memoria el sueño anterior y  lo reconoce. Este joven le dice ahora:-¿Dónde está ahora tu cuerpo?.-En la habitación de dormir, respondió Genadio. –Tus ojos-sábete le dijo-están cerrados e inoperantes en tu cuerpo y a pesar de todo ves.-¿Con qué ojos ves?.No sabiendo qué responder Genadio, calla. Más como le viese dudar aquel joven que se esforzaba por instruir, le explicó: los ojos de tu cuerpo mientras duermen en el lecho están inoperantes. Tienes todavía otros ojos con los que me contemplas y gozas de la presente visión. Cuando hayas terminado la vida terrena los ojos de tu cuerpo serán inoperantes pero serás dotado de una vida que te permitirá vivir y sentir con las cuales podrás percibir sensaciones .No dudes más de la persistencia de la vida después de la muerte. Aquel hombre verídico afirma que de este  modo se le disiparon las dudas sobre estas cuestiones.¿Quién se lo enseñó sino la misericordia divina?”(Epit.159.4-19).

Se cuenta que al abad Virila del monasterio de Leire  quien le preocupaba el asunto de la eternidad y la posibilidad de aburrirse en el cielo. Mientras pensaba en este asunto salió al jardín del monasterio donde quedó extasiado por el canto de un pájaro. Al volver en sí vuélvela monasterio y le recibe un joven monje que no lo reconoce y aquel abad porfiando por darse a conocer consigue que el joven recuerde haber oído hablar de un abad que hacía siglos había salido del monasterio y no había vuelto.

Ahora nosotros suplicamos que intercedan por nosotros y que el Señor nos dé  “espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de nuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama y cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos”(Ef.1,17-18).

Hemos escuchado a San Juan que nos dice: ”Ahora somos hijos de Dios  y aun nos e ha manifestado lo que seremos. Sabemos que cuando se manifieste seremos semejantes  a Él porque lo veremos tal cual es(IJn.3,1-3). “Y si ya en esperanza sentimos el gozo de Dios ¡qué será cuando lo poseamos plenamente ¡”,dice S.Agustín. La promesa del Señor se está ya realizando en nosotros y  llegará a la consumación final.

«Señor, que sintamos interceder a todos aquellos que ya gozan de la gloria de la inmortalidad . «Concédenos por esta multitud de intercesores, la deseada abundancia de tu misericordia y perdón.»Que realizando nuestra santidad por la participación en la plenitud de tu amor, pasemos de esta mesa de la iglesia peregrina al banquete del reino de los cielos «.

 

 

 

TRIGÉSIMO DOMINGO ORDINARIO

TRIGÉSIMO DOMINGO ORDINARIO

 1ªLct.:Eclesiástico 35,15b-17.20-22.:Los gritos del pobre atraviesan las nubes

Sal.33,2-3.17-18.19 y 23:Si el afligido invoca al Señor El lo escucha.

2ºLct.:2ªTim.4,6-8.16-18:Ahora me aguarda la corona merecida.

Evangelio: Lc.18,9-14:El publicano bajó a casa justificado ,el fariseo, no.

 

EL PUBLICANO BAJÓ A CASA JUSTIFICADO   

 

El mal en cada una de sus manifestaciones: enfermedades, catástrofes naturales, muerte, violencia, injusticia afligen al corazón humano especialmente cuando comportándose justa y honradamente recibe un zarpazo injusto .En su desazón ,como el justo Job, se le acumulan preguntas angustiosas y sufridos porqués que no encuentran una respuesta clara y convincente. ¿Quién lo calmará?¿Cómo encontrar justicia?

El autor sagrado del Eclesiástico resume en este fragmento proclamado la situación del mal concreto: parcialidad con el pobre, gritos del huérfano y de la viuda. Pero ante tamaña injusticia e imposible silencio, hay una confesión explícita de Dios , atento al clamor del pobre: los gritos del justo atraviesan las nubes y  alcanzan a Dios.

La existencia del mal y el silencio de Dios que angustia a tantas personas es perforado y exorcizado por la luz , aunque sea débil, de quien honradamente practica la justicia y no sigue el camino de los impíos. Por eso “si el afligido invoca al Señor, Él lo escucha y lo libra de sus angustias.”

Un escritor judío de nuestros días que sufrió los horrores de los campos de concentración desmitifica el tan traído y llevado silencio de Dios ante los horrores del nazismo”. Escribe: “No vimos a Dios en los campos de concentración, vimos, no obstante personas justas y buenas”. O también: ”Dios estaba sufriendo con los que sufren”  .Un hombre se presentó ante Dios para rendirle cuentas de su vida. El Señor en una pantalla gigante le mostró una playa inmensa surcada por  cuatro pisadas que de vez en cuando quedaba reducidas a dos. Mira, le dijo el Señor :-las cuatro pisadas indican cuando íbamos juntos celebrando y cantando por tu vida. ¿Y las pisadas de dos…? El Señor le dijo: representan los momentos de dolor de tu vida y yo te llevaba en mis brazos. Dios se alegra y sufre con nosotros.  

También el apóstol S.Pablo nos refiere ,en su carta a Timoteo ,su itinerario doloroso y combativo lleno de persecuciones y defecciones y abandonos por “anunciar íntegro el mensaje de modo que lo oyeran todos los gentiles” Pero el Señor le ayudó “y seguirá librándome de todo mal”. ”He combatido, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe.Al apóstol S.Pablo le aguarda el premio merecido que no es otro que estar para siempre con Jesús que me amó y ase entregó por mi”(Ga.2,16.19-21).Hace pocos años falleció en Roma el cardenal coreano Van Thuan que durante 13 años vivió preso en las cárceles comunistas. Su mayor gloria y honor era celebrar , en clandestinidad, para él y otros presos la Eucaristía a altas horas de la noche para no ser descubiertos. Le llevaban los cristianos un poco de vino haciendo creer al carcelero que le venía bien aquel líquido para al estómago. Juan Pablo segundo al escuchar tan vibrante testimonio lo llamó a Roma y lo nombró cardenal.

Sí, S.Pablo, apóstol de los gentiles, el fariseo iracundo y fanático, una vez derribado del caballo anunció con poder el evangelio de la gracia, fuerza de Dios, sabiduría de Dios para el que cree. El evangelio, la buena noticia es la gracia, el don, la misericordia en la que Dios lleva la iniciativa. Así nos la ofrece Jesús en este admirable fragmento: Un fariseo(de la casta observante de la ley) y un publicano(recaudador de impuestos)van a orar al templo y sus actitudes revelan su imagen de Dios. El arrogante fariseo se jacta de su religiosidad en comparación con la de los demás. El mismo se descalifica ante Dios a quien pretende dar una lección. Es como si le exigiera premio a su conducta.

El pobre publicano  reconoce a Dios al reconocer las obras de sus manos sucias y pecadoras y esperando misericordia.

Jesús nos da la clave del evangelio de la gracia : Dios nos ha amado primero, por pura iniciativa suya nos ha hecho sus hijos, nos ha justificado y así nos ha dispuesto para vivir y ejercitar las obras del amor.

Celebramos  el Domingo pasado la Jornada Mundial de las Misiones con el lema: Bautizados y enviados que nos recordó y recuerda  que si tenemos la gracia de creer en Jesucristo es porque los cristianos, la iglesia, los misioneros han salido de sí mismos, de su tierra para proclamar esta gran noticia de JESUCRISTO. Al mismo tiempo que recordamos este día Mundial de las Misiones y a tantos misioneros renovamos nuestra actitud de salir de nosotros, de hacer el bien a los demás y de dar a conocer a Jesucristo.

Aunque en ocasiones nos parezca que es más fuerte el mal que el amor, pequeños destellos de luz, gratuidad, cariño de los hombres filtran el amor humilde y sencillo de Dios que no nos abandona. Brindamos por tantos cristianos que en zonas difíciles muestran el rostro de Jesucristo.

“Señor, que un día poseamos plenamente  cuanto celebramos ahora en estos ritos sagrados. «Aumenta nuestra fe, esperanza y caridad», «concédenos amar tus preceptos para conseguir tus promesas» .»Que nuestra celebración sea para tu gloria y tu alabanza» .

 

 

DMINGO VIGÉSIMO NOVENO ORDINARIO

DOMINGO VIGÉSIMO  NOVENO DEL TIEMPO ORDINARIO

 1ªLct.:Ex.17,8-13:Mientras Moisés tenía en alto la mano, vencía  Israel

Sal.120;1-2.3-4-5-6.7-8:El auxilio me viene del Señor.

2ªLct.:2ªTim.3,14-4,2:El hombre de Dios estará perfectamente equipado para toda obra buena.

Evange.:Lc.18,1-8:Dios hará justicia a sus elegidos que claman a él.

 

¿NO HARÁ JUSTICIA DIOS A SUS HIJOS QUE LE GRITAN DÍA  Y NOCHE ?

 

Un modo de expresar el sentimiento de dependencia que el hombre tiene respecto de Dios es la oración, especialmente de súplica. Otra manera de expresar dicha relación es a través de su acción colaboradora en la creación pues como dice S.Agustín: “Dios que te creó sin ti no te salvará sin ti”.En el lenguaje coloquial lo resume el refrán:”A Dios rogando y con el mazo dando”.La dimensión religiosa del hombre vertida en dos tonalidades :activa y contemplativa.

Así lo ha referido el fragmento del libro del Ëxodo que se acaba de proclamar. Moisés envía a Josué a combatir al campo de batalla mientras él sube al monte para orar” con las manos alzadas hasta la puesta del sol” y luego ayudado por Aaron y Jur que sostenían los brazos a cada lado”.La confianza incesante de Moisés sostenida en la comunidad es atendida por el Dios que cuida de su pueblo. Ante una situación tan grave como el ataque de Amalec, Moisés acude a Dios que se manifiesta en la altura, en la montaña, en el lugar solitario, sosteniendo a brazo partido, también un  combate con Dios, una súplica ardiente, vigorosa, persistente, confiada al Dios de la vida, al Dios de su pueblo, mientras  Josué y unos cuantos hombres peleaban en la llanura. Cuantos hombres y mujeres, creyentes y de buena voluntad cada día, contra viento y marea, deciden cumplir su deber, hacer el bien. Es un motivo de agradecimiento a ellos y de impulso para hacer el mundo más humano y habitable. En este día de las Misiones con el lema “Bautizados y enviados” los testimonios de tantos  misioneros, son una voz colmada de la acción de Dios con ellos y de ellos con Dios.

Con el salmista que trasluce la situación de dificultad y agobio por las que pueda estar pasando el creyente ,elevamos nuestra oración: Levanto mis ojos a los montes ¿de dónde me vendrá el auxilio? .El auxilio me viene del Señor que hizo el cielo y la tierra” Así  lo reconoce el fiel creyente. Porque también el hombre es duro de cerviz para reconocer a su creador. De hecho Dios ha creado al hombre capaz de decirle: No.

Esta es también la enseñanza evangélica que nos transmite Jesús en el fragmento evangélico que hemos escuchado. El discípulo es exhortado a mantener una actitud incesante de fe y confianza ante el Señor, capaz de perforar el corazón de Dios con audacia y atrevimiento , con fe vigorosa y activa. Orar, suplicar con osadía y persistencia .  Jesús recurre de nuevo a una parábola en la que una mujer viuda, ávida de justicia, fue capaz de convencer a un juez injusto y ateo por el tesón y convencimiento con que llamaba a la puerta de su  conciencia. Por puro egoísmo  e interés, ”para que no le diese más la tabarra” le hizo justicia. Y ,he aquí el detalle cálido de Jesús: ”¿no hará Dios justicia a sus hijos que le gritan día y noche?

¡Cuántas madres no habrán gritado al Señor por el destino de sus hijos¡¡Cuántas súplicas y lágrimas¡¡Cuánta confianza probada¡ Pero cuando venga el Hijo del hombre¿ encontrará esta fe en la tierra?

En un mundo tan plural, vacilante, relativista, aparente y nervioso, el creyente se ve probado por la incredulidad:¿estaré en lo cierto? Pero el no creyente también se siente tentado por la verdad del creyente.

Humildes aceptamos el consejo ardoroso de Pablo a Timoteo: proclama la palabra, reprende, reprocha, exhorta “con toda comprensión y pedagogía”. En cada Eucaristía al proclamarse la Sagrada Escritura se derrama la Sabiduría de Dios que en Jesús es salvación y así a fin de que “estemos equipados para toda obra buena”. Hemos de decidir «guardar la Palabra», leer, meditar, rumiar, «dejarnos llenar de la Palabra de Dios que enseña, reprende, educa, exhorta con comprensión y pedagogía. Sabéis del instrumento tan precioso que desde hace unos años se ofrece en la iglesias: El evangelio de cada día» u otros semejantes, instrumentos admirables para alimentarnos de la Palabra de Dios que nos impulsa a actuar con sabiduría y sensatez.

“Para que lográramos una vida dichosa nos enseñó a orar a aquel que conoce nuestras necesidades antes de que se las expongamos……Pretende que por la oración se acreciente nuestra capacidad de desear para ser capaces de recibir sus dones…Oremos con deseo ininterrumpido…desear la vida eterna”(S.Agustín…a Proba.Carta.130,8.15.17-9,18)

Señor, te pedimos entregarnos con fidelidad y sincero corazón, que tu gracia no purifique y libere , para que disfrutemos de tus bienes en la tierra y que crezca  nuestro conocimiento de los bienes del cielo.

En esta Jornada mundial de las Misiones con el lema:“Bautizados y confirmados”, al tiempo que recordamos a nuestros misioneros y aportamos nuestra colaboración económica, nos adherimos a una nueva evangelización, en nuestro entorno diario y pedimos con fe ardiente y vigorosa que nos ilumine para evangelizar a nuestro lado.