DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR

DOMINGO DE RAMOS

 

1ªLct.:Is.5,4-7:No oculté el rostro a insultos; y sé que no quedaré avergonzado.

Sal.21,8-9.17-18ª.19-20.23-24:Dios mío ,Dios mío ¿por qué me has abandonado?

Flp.2,6-11:Se rebajó a sí mismo ;por eso Dios lo levantó sobre todo.

Evangelio. Marcos,14,1-15,47:

 

“Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado para saber decir al abatido una palabra de aliento.”

Hemos traído a nuestra memoria la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, a lomos de un borrico al estilo del profeta Zacarías, y también el misterio del dolor y sufrimiento de Jesús.

Todo el mundo del pecado y de la muerte es atravesado por el sufrimiento del amor ofrecido por Jesús. Pues  el Señor en su ser de iniciado, experimentado ,nos ayuda a atravesar la barrera del pecado y de la muerte y a “no quedar confundidos”. La última palabra es el amor.

San Pablo en el Himno de la carta a los Filipenses declara la Majestad y condición Divina de Jesús y la  kénosis o anonadamiento, su humanidad: ”como un hombre cualquiera se rebajó hasta someterse incluso a la muerte y una muerte de cruz”.

Pero Dios lo levantó sobre todo y le concedió el Nombre sobre todo nombre.

Que toda lengua proclame: Jesucristo es el Señor para gloria de Dios Padre .El futuro del hombre no es la muerte sino la vida eterna gloriosa, divina, feliz.

“Tú quisiste que nuestro Salvador se hiciese hombre y muriese en la cruz para mostrar al género humano el ejemplo de una vida sumisa a tu voluntad. Así la enseñanza de su pasión y la participación en su Resurrección” colman de plenitud nuestro horizonte humano y por eso suplicamos :”concédenos la misericordia  que no merecen nuestros pecados”

Os invito a interiorizar esta oración: ”Fortalecidos con tan santos misterios…del mismo modo que la muerte de tu Hijo nos ha hecho esperar lo que nuestra fe nos promete, que su resurrección nos alcance la plena posesión de lo que anhelamos”

 

QUINTO DOMINGO DE CUARESMA

  QUINTO DOMINGO DE CUARESMA

 

1ªLct.:Jeremías 31,31-34:Haré una alianza nueva y no recordaré el pecado
Sal.50,3-4.12-13.14-15.18-19:OH DIOS CREA EN MI UN CORAZÓN PURO
2ª Lct.:Hb.5,7-9:Aprendió sufriendo a obedecer y se ha convertido en autor de salvación eterna
Evangelio:Jn.12,20-33:Si el grano de trigo cae en tierra y muere, da mucho fruto.


 
ATRAERÉ A TODOS HACIA MI

 

Ante las situaciones del pecado del hombre, las infidelidades del pueblo podemos decir que la ira de Dios llega hasta un límite y en ese límite se le nota a Dios un corazón de misericordia: «cuando perdone sus crímenes y no recuerde sus pecados».
Expulsa al hombre del paraíso, permite el diluvio, soporta las idolatrías y protestas de Israel en el desierto, amenaza a Moisés, se apiada de los exiliados, recrimina los pecados por medio de los profetas y perdona a David
Ante situación de infidelidad a la alianza he aquí la intervención grandiosa y graciosa de Dios para con su pueblo elegido: «meteré  mi ley en su pecho, la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo». Y reconocerán al Señor. Este es el nuevo tono de la gracia:” todos me conocerán, desde el pequeño al grande .Fruto de esa efusión del Espíritu Santo que cambia por dentro el corazón del hombre he aquí la invocación creyente en el tan reconocido salmo 50: misericordia, por tu compasión borra mi culpa, limpia mi pecado» ,”renuévame por dentro con espíritu firme” ”no me quites tu santo espíritu” «devuélveme la alegría de tu salvación». Esta es la cirugía vigorosa a un corazón penitente, arrepentido. Te has hecho la cirugía plástica-así le saludó su mujer después de años divorciado. No-respondió- Mondadori- es la gracia del Señor que me ha cambiado.
La esperanza sembrada en los corazones de algunos creyentes judíos queda reflejada en la figura de un Siervo Doliente ,en el profeta Isaías, quien mediante el sufrimiento y sus heridas «curarán nuestras enfermedades y soportará nuestros crímenes»

Así es como Jesús interioriza su condición de Hijo obediente y Siervo de Dios, cual grano de trigo que cae entierra y muere no sin antes  experimentar la angustia : «Ahora mi alma está agitada y ¿qué diré? Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora, Padre, glorifica tu nombre.

La glorificación de Dios, el esplendor de Dios se manifiestan en su Hijo que con confianza filial ”se hizo obediente hasta la muerte y una muerte de cruz”, ”y cuando sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí ”Jesús salva al mundo entregando su vida con amor y sufrimiento por eso dice S.Juan ante el esplendor de Jesús crucificado: ”Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir”.

La carta a los hebreos lo expresa con crudeza: ”Jesús, a gritos y con lágrimas presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo””…aprendió sufriendo a obedecer…”

Padres y madres que habéis sufrido y sufrís ,¡qué luz habéis recibido en algún momento que os ha convencido que es bueno dar la vida al mundo en vuestros hijos cuidarlos, educarlos…¡¡Verdad que el amor es más fuerte que la muerte¡

Hemos obtenido datos para saciar la curiosidad de aquellos griegos que quieren ver a Jesús .O a la curiosidad de Felipe que también le ha dicho a Jesús: Muéstranos al Padre y nos basta¡ ¡Tanto tiempo conmigo y no conoces al Padre.¡ Quien me ve a mi ha visto al Padre. Y resulta que tanto ha amado Dios al mundo que le ha entregado a su Hijo que ha dado la vida por todos.

¿Qué hemos de hacer para conocer al Padre ,ver a Jesús y creer en Él? .En la oración colecta hemos orado así: Que vivamos de aquel mismo amor que movió a Jesús a entregarse a la muerte para salvación del mundo; Tú que nos has iniciado en la fe cristiana, purifícanos por la acción de este sacrificio y que nos cuentes entre los miembros de Cristo cuyo Cuerpo y Sangre hemos comulgado.

 

 

 

CUARTO DOMINGO DE CUARESMA

DOMINGO IV DE CUARESMA

 

1ªLec.2º Crónicas 36,14-16:La ira y la misericordia de Dios

Salmo.136,1-2.3.4.5.6.:Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti.

2ªLect. Efesios.2,4-10:por pura gracia salvados.

Evangelio: Juan 3,14-21:Dios mandó a su Hijo para que el mundo se salve por él

 

MANDÓ A SU HIJO NO PARA CONDENAR SINO PARA 

                                   SALVAR

 

El autor sagrado del libro de las Crónicas interpreta la situación de exilio en que vive los judíos en Babilonia. Habían manchado la casa de Dios, habían despreciado  a los profetas y se habían burlado.

Esta situación de ruina, exilio y desolación, viviendo lejos de Jerusalén , eran fruto del pecado y en ella se manifestaba la ira de Dios, es decir,su santidad detestando y aborreciendo la maldad del pueblo de su elección.

Pero la llegada de Ciro ,rey de los persas, es también la ocasión providencial para la manifestación de la misericordia y ternura de Dios siempre dispuesto a la misericordia y al perdón. Le inspira :”El Señor, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra. El me ha encargado que le edifique una casa en Jerusalén, en Judá.” Y le impulsa el decreto del regreso de los judíos a su tierra y el reconocimiento por parte de un rey extranjero que lleva implícita la superioridad de Dios sobre todos los pueblos».

¡Que inspiración y belleza la del salmo que hemos proclamado¡ Por una parte el llanto y la nostalgia de Sión; y por otra, el desprecio, la burla de los que les deportaron: «¡Cantadnos un cantar de Sión¡ .Así que en el desconsuelo: el abandono de las cítaras con las que tantas veces habían cantado la alegría de Dios.

Pero la nostalgia, el sentimiento triste por alguna ausencia trae a la memoria la importancia de la persona ausente y entonces: «Si me olvido de ti Jerusalén, que se me pegue la lengua al paladar, que se me paralice  la mano derecha. Porque en Jerusalén, en el Dios ofendido, está la cumbre de mis alegrías.

San Pablo sintetiza también la historia de Dios y el hombre: ”Estando muertos por los pecados nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado con El .Así muestra en todos los tiempos la inmensa riqueza de su gracia”. Dios se venga de nuestros pecados y miserias ejercitando su gran misericordia. «Por gracia, no por nuestras obras nos salva y lo que nos pide es la fe, creer, confiar en Él, apropiarnos del regalo y luego dedicarnos a las buenas obras. Así es el tono de la carta a los Romanos y a los Gálatas: el evangelio de la gracia, del don de Dios que nos salva y nosotros lo podemos acoger con la fe, apropiarnos de esta iniciativa gratuita y preciosa de Dios.  

San Juan en el evangelio reafirma la voluntad salvífica de Dios: ”Entregó a su Hijo para que no perezca ninguno de los que creen en El.” De manera plástica lo expresa: El Hijo del hombre-como la serpiente en el desierto de Israel- será elevado para que todo el que cree en él tenga vida eterna.

Este tiempo que aparece frío, incrédulo, autosuficiente, pagado de sí mismo ,hostil a los valores del evangelio hemos de acentuar  más el anuncio de la gracia de Jesucristo, la locura de la cruz que salva.

Bajo la capa de esplendor, seducción, belleza de nuestro mundo abundante, con los logros positivos que hemos de reconocer se esconde sufrimiento, amargura, desesperanza. Y hemos de anunciar a Jesucristo con esperanza: El no ha venido al mundo para condenar al mundo sino para que el mundo se salve. Cada uno de vosotros, hoy, mañana es llamado a ser humilde testigo del Señor

Me ha encantado y entusiasmado el testimonio de una mujer africana Margarita Kerentitse a quien en la guerra  entre HuTus y Tutsis perdió a 57 familiares y ahora se dedica al cuidado de niños hutus y tutsis para lograr en Ruanda y Burundi la reconciliación de ambos pueblos.

Señor, que reconcilias contigo a los hombres por tu Palabra hecha carne haz que el pueblo cristiano se apresure con fe viva y entrega generosa a celebrar las próximas fiestas pascuales. Ilumina nuestro espíritu con la claridad de tu gracia y aprendamos a amarte de todo corazón».

 

 

 

TERCER DOMINGO DE CUARESMA

III DOMIGO DE CUARESMA

NO CONVIRTÁIS LA CASA DE MI PADRE EN UN                                                MERCADO

 

1ªLct.:Ex.20,1-17:La ley fue dada por Moisés

Sal.18,8.9.10.11:Señor, tú tienes palabras de vida eterna.

2ªLct.:1ªCo.1,22-25:Predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos, necedad para los griegos pero para los llamados a Cristo: fuerza y sabiduría de Dios.

Evangelio: Jn.2,13-25:Destruid este templo y en tres días lo levantaré.

La entrega del Decálogo o los diez mandamientos al pueblo de Israel es un ejercicio de la revelación o comunicación de Dios y “su voluntad” que se inicia con uno aserto fundamental y celoso: “Yo soy el Señor tu Dios que te saqué de la esclavitud. No tendrás otros dioses frente a mi” que excluye la idolatría y el uso del nombre de Dios en falso así como el descanso del sábado” Una segunda sección de mandatos referidos al prójimo en sentido negativo pone también de relieve cómo también el Señor se siente afectado cuando es herido en la injusticia y maldad contra el prójimo. El sábado como día dedicado al Señor, al culto ,incluye el descanso de toda la creación y el silencio de toda maldad e injusticia. Por eso con el salmista: “La ley del Señor es perfecta y descanso del alma, el precepto del Señor instruye al ignorante””la norma del Señor da luz a los ojos”

La actividad pública de Jesús predicando con autoridad el Reino de Dios y realizando signos de curación sorprende y cautiva a cuantos le escuchan. Acuden de muchas partes  con los enfermos para que los cure y a estas acciones de poder el evangelista S. Juan las denomina SIGNOS.

Junto a esta corriente de simpatía en torno a la persona de Jesús que además “puede perdonar los pecados , curar en sábado y corregir la ley de Moisés”,suscita una animadversión hacia él en las autoridades religiosas .El mismo se convierte en SIGNO de contradicción

Los relatos evangélicos que nos muestran la cercanía, misericordia, la compasión y la paz  de Jesús hoy en este fragmento del evangelio de S. Juan lo contemplamos airado, como fuera de sí, usando de la violencia con los que  mercadean en el templo.

Los cambistas  proporcionaban a los peregrinos monedas y victimas requeridas para las ofrendas. Este era uso legítimo pero daba lugar a abusos.

Con este Signo llamativo Jesús denuncia una grave actitud en la vida de los hombres: NO CONVIRTÁIS EN UN MERCADO LA CASA DE MI PADRE.

El templo de Jerusalén era una de las grandes instituciones sagradas del pueblo judío. Ahora Jesús proyecta sobre sí mismo la imagen del templo de Dios. El es el Hijo de Dios. El es el templo de Dios que las autoridades destruirán pero que el Padre al tercer día reconstruirá “resucitándolo de entre los muertos”

Nuestro mundo, la sociedad humana es como un mercado, un tejido de relaciones en que los hombres para vivir se interrelacionan, comercian, intercambian bienes y objetos de consumo. Realizan una actividad  ordinaria y necesaria para vivir .En sí misma es legítima.

Si embargo nuestras relaciones humanas, a veces están atravesadas por la injusticia, la mentira, la trampa, el abuso y se pone de manifiesto  que  los derechos de Dios y de los hombres son maltratados provocando en el corazón del creyente una ira justa.

La denuncia de Jesús va directamente al corazón del hombre, templo de Dios de donde surge también todo desorden y pecado .Esta confrontación con las autoridades religiosas  ,en este caso por razón del templo, va conduciendo a Jesús hacia su fin:”El Hijo del hombre ha de subir a Jerusalén, ser juzgado y condenado, morir y al tercer día resucitar”

También encontraremos resistencia, oposición y hasta persecución en la vivencia y en la oferta de los valores cristianos expresados en los “mandatos del Señor que son rectos y alegran el corazón”. También hoy podemos constatar que Jesucristo continúa siendo “escándalo y necedad” pero fuerza y sabiduría de Dios para cuantos creen en El.

Que cada uno de nosotros como a los apóstoles   “nos acordemos de lo que había dicho Jesús y demos fe a la Escritura y a su palabra”.

Mientras el Señor acepta nuestras penitencias como remedio a nuestros pecados y nos restaura con su misericordia, le pedimos que se haga realidad en nuestra vida lo que recibimos en este sacramento, pan del cielo y prenda de salvación”

En este domingo de Caritas volvemos a pensar en los hermanos que necesitan ayuda. El lado penitencial de nuestro camino cuaresmal se llama hoy limosna

 

 

 

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

                  SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA-

1ªLct.:Génesis 22,1-2.9ª.15-18:Sacrificio de nuestro patriarca Abraham

Salmo 115,10.15.16-17.18-19:Caminare en presencia del Señor, en el país de la vida.

2ªLct.:Rm.8,31-34:Dios no perdonó a su propio Hijo.

Evangelio Mc.9,1-9:Este es mi Hijo amado

 

         MI HIJO AMADO

Se estrecha nuestro corazón cuando escuchamos este relato en el que Dios pide a Abraham el sacrificio de su hijo Isaac .La cultura de aquellos pueblos que ofrecían y ofrecen sacrificios humanos para aplacar la ira de los dioses nos parece inhumana como nos parece inhumana la cadena de abortos en nuestra sociedad que se denomina avanzada .Se pervierte el lenguaje para restar  gravedad a lo que en sí mismo es un gravísimo desorden.

Abraham que sintió el impulso a sacrificar a su propio hijo recibido en su ancianidad, percibió también la orden de no hacerlo y esto también agradó al Señor.Uno de los comentarios más bellos sobre este pasaje lo ha escrito Sören Kierkegaard en un pequeño libro Temor y temblor. Cuando Isaac, el hijo amado pregunta al padre:”He aquí el fuego y la leña pero ¿dónde está el cordero para el holocausto? y Abraham responde de una forma lapidaria: Hijo mío, Dios mismo proveerá el cordero para el holocausto”,Kierkegaard pone en la mente de Abrahán una oración secreta:”Señor del cielo, es preferible que mi hijo crea que soy un monstruo antes que pierda la fe en ti”.Abraham comprendió que si le dijese a Isaac que Dios quiere que le sacrifique el muchacho no podría ya creer en Dios. Por eso prefiere que su hijo piense que es un monstruo antes de que pierda la fe en el Altísimo .Abraham ama a Dios de tal manera que no sólo está dispuesto a sacrificarle al amado de su corazón sino que se halla dispuesto también a que su hijo juzgue a su padre un monstruo antes que  ese mismo hijo pierda la fe.Nuestra lectura creyente desde la novedad de Jesucristo nos lleva a interpretar este episodio de Abraham:  Dios Padre  amó tanto al mundo que le entregó a su propio Hijo para que  tenga vida eterna. En un arrebato apostólico de Pablo así lo expresa:”El que no perdonó a su propio Hijo ¿cómo no nos dará todo con él?”

Dice S. Bernardo que un padre nunca puede querer el sufrimiento de su propio hijo.  Dios no se complació en el sufrimiento de su Hijo sino en que su Hijo obedeció, confió en el Padre muriendo por amor, por la salvación del mundo

Con el salmo hemos orado: Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles. Te ofreceré un sacrificio de alabanza invocando tu nombre.

El camino penitencial que estamos recorriendo con actitudes de ayuno, limosna y oración es la respuesta a la gracia transformante que el Señor nos ofrece pues reconocemos la debilidad de nuestra carne y la necesidad de ser transformados. Y esto nos resulta difícil y fatigoso.

El pasaje evangélico que nos narra la transfiguración de Jesús ante sus íntimos es un signo de esperanza y consuelo .Estamos ante un espectáculo de luz, de amor de Dios, de felicidad, de dicha.”Qué bien se está aquí¡ Hagamos tres tiendas¡ Eternicemos esta felicidad. Y una palabra solemne ilumina aún más aquel acontecimiento :”ESTE ES MI HIJO, EL AMADO. ESCUCHADLE.”

Jesús que con sano realismo ha corregido a Pedro incapaz de entender que el Maestro va a sufrir en Jerusalén, ahora con sabia pedagogía le muestra la rendija por donde pasa a este mundo la gloria del futuro. Y les advierte:”no contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del Hombre no resucite de entre los muertos.”Jesús les muestra el camino del dolor y el sufrimiento iluminado por el amor y el sentido.

Esto se les quedó grabado y discutían “Qué quería decir aquello de resucitar de entre los muertos “.Así nos sucede a nosotros cuando muere un ser querido o cercano

De pronto no vieron allí a nadie más que a Jesús solo. ¡Ojalá que en los momentos más dolorosos y en los momentos más gozosos vemos a Jesús, nos sintamos sostenidos y confortados por El para entregar la vida como El. 

Concluimos :Tú que nos has mandado escuchar a tu Hijo, el predilecto, alimenta nuestro espíritu con tu palabra; así con mirada limpia contemplaremos gozosos la gloria de tu rostro. S. Agustín decía que “la obra mayor de nuestra vida consiste en limpiar los ojos del corazón para ver a Dios”.Gracias, Señor, porque “en este sacramento nos das el cuerpo glorioso de tu Hijo y nos haces ya partícipes en este mundo de los bienes eternos de tu reino”