TRIGÉSIMO DOMINGO ORDINARIO

TRIGÉSIMO DOMINGO ORDINARIO

1ªLct.:Ex.22,21-27: Si explotáis a viudas y huérfanos ,se encenderá mi ira contra vosotros.

Sal.17,2-3ª.3bc-4.47 y 51ab: Yo te amor, Señor, tú eres mi fortaleza.

2ªLct.:1ªTs.1,5c-10:Abandonasteis los ídolos para servir a Dios y esperar la vuelta de su Hijo.

Evangelio. Mt.22,34.40:Amarás al Señor tu Dios y al prójimo como a ti mismo.

Suponemos que aquel fariseo que pregunta a Jesús: ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?,habría leído u oído muchas veces el Credo Israelita: “Escucha ,Israel, el Señor es nuestro Dios, uno es el Señor” y del mismo modo el mandamiento principal: Amarás al señor tu Dios con toda la mente y con todo el corazón y al prójimo como a ti mismo”.

Pero sorprendido por la autoridad con que había hecho callar a los saduceos(aristocracia sacerdotal que negaba la resurrección) para ponerlo aprueba le pregunta a Jesús:¿cuál es el mandamiento principal de la ley?¿Cuál es lo más importante de la fe israelita? Cuál es lo más sustancial y definitivo de nuestra vida?.

Este fariseo necesitaba oír de nuevo una palabra autorizada, divina que le confirmase en lo que tantas veces habría escuchado. Y Jesús paciente, sabio, lleno de convicción le responde: “Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda tu alma, con todo tu ser” y “amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Hoy el Señor vuelve a analizar esta palabra para nosotros. Vivimos en una sociedad compleja con tantas leyes, órdenes prohibiciones, códigos. Dice un eminente psiquiatra de nuestro tiempo, Dr.Viktor Frankl,:” hemos ignorado los diez mandamientos pero la solidad nos inunda con diez mil y andamos muy desorientados”.

El Señor nos orienta a lo esencial a lo verdaderamente importante a lo definitivo: Amar a Dios y al prójimo como a nosotros mismos.

Algunas situaciones difíciles y dolorosas en nuestra vida: enfermedad, accidentes, muerte de algún ser querido atraen nuestra atención distraída en mil cosas y aunque se con sufrimiento nos hacen caer en la cuenta. Esto es lo importante: amar y ser amado. Pues ya podría tener todos dones, hablar todas la lenguas, conocer todos los secretos,” si no tengo amor de nada me sirve”.

Así resumía S.Agustín la peripecia humana en busca de la felicidad:”amar y ser amado,”dar y recibir”. Y el que ama no hace dado a su prójimo. Por eso en libro del Ëxodo” oprimir al forastero, explotar a viudas y a huérfanos, explotar al prójimo, robar al pobre… enciende la ira de Dios” pues “aunque Dios no sufra es compasivo”.

El que ama da la vida, dilata su capacidad de amor y aunque se duela exclama con S.Pablo: “Nada me separará del amor de Cristo, ni la espada, ni la muerte ni la vida…”

El que ama no solo lo hace movido por el sentimiento, que es importante, sino que decide amar, entregar la vida, romper su cerca. Amar no sólo es dar sino también recibir, acoger, compartir.

Dice S.Agustín que en el orden de la precedencia el primer mandamiento es amar  a Dios pero en el orden de realización el amor al prójimo que va limpiando los ojos a nuestro corazón para ver a Dios en el prójimo no confundido con Él sino diferente a Él  aunque presente en Él.

Hoy el la Jornada Mundial de la Misiones  con el lema”…así ambién os envío yo”, recordamos que todo cristiano en un enviado a dar testimonio de Jesús, a propagar el amor que hemos recibido de Dios transmitiéndolo a los hermanos. La carta de S.Pablo a los tesalonicenses nos la vitalidad de la acción misionera:”acogieron la palabra en tanta lucha con alegría del Espíritu Santo”;”llegasteis a ser modelo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya”;”desde vuestra comunidad la Palabra del Señor ha resonado en todas las partes, vuestra fe corrió de boca en boca”, “volvisteis a Dios para servir al Dios vivo y verdadero aguardando a su Hijo Jesús resucitado de entre los muertos”.

Hoy en tantas zonas difíciles del mundo , misiones vivas, hay cristianos. Sacerdotes, religiosos, seglares, familias que enamorados de Jesucristo, viviendo un amor intenso han ido a anunciar el evangelio a las naciones.

Un joven universitario español que realizaba una tarea asistencial, durante el verano, en una escuela de la India de pronto siente cómo el Señor le llama para una dedicación total al ministerio sacerdotal. Recibe incomprensión de su entorno hasta de los más próximos y él manifiesta “que sabe de quien se ha fiado”.”Como el Padre me ha enviado así también os envío yo”.

Señor, aumenta nuestra fe, esperanza y caridad, que nuestra celebración sea para tu gloria y tu alabanza, que un día poseamos plenamente cuanto ahora celebramos en   estos ritos sagrados.

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