DOMINGO SEGUNDO DE NAVIDAD

SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE NAVIDAD

 

1ª Lct.:Eclesiástico 24,1-4.12-16:La sabiduría habita en medio del pueblo elegido

Sal.147,12-13.14-15.19-20:La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros.

2ªLct.:Efesios 1,3-6-.15-18:Nos predestinó a ser hijos suyos por Jesucristo.

Evangelio. Juan 1,1-18:La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros.

 

“La palabra de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros y hemos contemplado su gloria”. Esta es la tonalidad de esplendor, de luz y de gloria que acompaña nuestras fiestas de Navidad.

“Al mediar la noche su carrera, su Palabra todopoderosa vino desde el trono real de los cielos”(Sab.18,14-15).

Continuamos acompañando a los ángeles, pastores, magos de Oriente; a María y a José en la adoración al Hijo de Dios, hecho carne. Y así el Verbo de Dios , la Palabra,  nos abre su corazón para revelarnos la vida íntima de Dios uno y trino y el proyecto de Dios sobre el hombre.

Esta Palabra de Dios , Jesús es sabiduría del Altísimo que abre la boca en la Asamblea del Santísimo y recibe la admiración y alabanza de los santos ,de la muchedumbre de los escogidos.

Esta Palabra de Dios nos revela que “hemos sido elegidos para ser santos e irreprochables en su presencia por el amor” y a “ser alabanza de la gloria de su gracia”.

Ha sido proclamado el prólogo del Evangelio de S.Juan como la obertura de un oratorio sacro; como una síntesis de la Persona de Jesús que viene de la derecha del Padre y se establece en el mundo para salvarlo desplegando su acción evangelizadora y sanadora.

En el principio existía la Palabra que estaba junto a Dios y era Dios. En el principio está el Logos, la razón, la inteligencia, el sentido, el amor; no el caos, la sinrazón, el azar, el sinsentido, “el acaso”, ”la materia”. En el Principio existía el Espíritu que crea la materia y la imprime complejísimas ordenaciones y leyes. Afirmación solemne del Dios vivo, sabio, inteligente y amor.

En la Palabra había vida y era la luz de los hombres. Vino a los suyos y no lo reconocieron pero a los que lo recibieron les dio poder para ser hijos de Dios si creen en Él. He aquí en resumen la inmensa y buena noticia de la salvación y la tragedia del hombre encerrado en si mismo  y opuesto al Dios del amor.

Este grandioso baño de la Palabra que estamos recibiendo nos impulsa a  suplicar “espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo e ilumine los ojos del corazón para comprender la esperanza a la que nos llama”.

Hermanos, redundando en la idea que ayer ofrecíamos, es preciso dejarnos sorprender, ilustrar, instruir animar, sanar por la Palabra de Dios, por Jesús. Es preciso acercarnos al evangelio cada día y durante unos minutos parar nuestra maquinaria imaginativa interior y exterior para tocar y ser tocados y por el evangelio, la buena noticia ¡Qué grandioso el conjunto de  los textos de la sagrada escritura que para cada día del año  nos propone la iglesia en la liturgia eucarística¡

Una familia al borde de la desesperación porque uno de sus miembros ha caído en el alcoholismo y le era difícil abstenerse, después de recurrir a médicos y psicólogos, es invitada a unas reuniones sobre la Palabra de Dios en la parroquia. En una de esas reuniones alguien abriendo la Biblia al azar lee: “mejor que vino son tus amores” y aquel hombre al escuchar este mensaje se sintió conmocionado y curado. Y cuando sentía ganas de beber acudía a “mejor que vino son tus amores”.S.Agustín también se sintió curado cuando en la finca de Casiciaco”(Milán) ,al azar, abrió las cartas de S. Pablo en rom.13 y leyó: “no en comilonas ni borracheras …sino revestíos de nuestro Señor Jesucristo”. O S.Antonio abad, que oyendo el fragmento del evangelio: “si quieres ser perfecto, vende cuanto tienes , dalo a los pobres y sígueme”, abandonó todo para ir al desierto y convertirse en padre de muchos monjes

Sanados, bañados, curados, tocados por la Palabra de Dios, siempre actual pues como dice el gran Padre de la Iglesia, S.Gregorio Magno, la Palabra de Dios crece cuando se lee.

Que te reconozcan los pueblos Señor, por el esplendor de tu luz. ”Nos enseñas el camino de la verdad y nos prometes la vida de la gloria.

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