ASUNCIÓN DE MARÍA A LOS CIELOS

                SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE MARIA A LOS CIELOS

1º Lct.:Crónicas 15,3-4.15-16;16,1-2:Instalaron en el centro de la tienda el arca de Dios.

Sal.131,6-7.9-10.13-14:Levántate, Señor, ven a tu mansión.

2ªLct.: 1ªCo.15,54.57:Nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo

Evanglio: Lucas 11,27-28:¡Dichoso el vientre que te llevó¡

1ªLct.:Apocalipsis 11,19ª;12,1-6ª.10ab.:Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal.

Sal.44,11.12ab.16:De pie a tu derecha está la reina enjoyada con oro

2ªLct.:1ªCo.15,20-26:Primero, Cristo como primicia; después todos los cristianos.

Evangelio: Lc.1,39-46:El poderoso ha hecho obras grandes por mí.

 

Imaginamos el momento en que María ,llena de júbilo, convencida íntimamente

 Exclama:”Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador…Desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí”.

Después de la turbación por aquel anuncio del ángel :”Ave Maria, llena de gracia, el Señor está contigo …” y aquella pregunta inquietante:¿Cómo podrá ser esto si no conozco varón … María fue llevada al interior del misterio de Dios para saberse y sentirse  agraciada por Dios,  elegida, llena de Dios. Es la Madre de Dios, la madre de Jesucristo que recorre un singular camino hasta llegar junto a la cruz de su Hijo acompañada por Juan y algunas mujeres.

Ante el júbilo compartido con su prima Isabel, ésta le dice:”Dichosa tú que has creído”.Toda una cascada de gracia y bendición baña a aquellas dos mujeres y María ya ha respondido admirablemente:” Hágase en mí según tu Palabra”

“María ,dice S. Agustín, fue discípula de su Hijo antes que Madre” por eso “María  es más por haberlo concebido en la fe que en la carne”.

Celebrar el misterio de la Asunción de María a los cielos, “sin experimentar la corrupción del sepulcro”, como su Hijo, es resaltar la obra graciosa y grandiosa de Dios con la humanidad que eligiendo a María como Madre de su Hijo la corona con la gloria y la vida eterna.”La muerte ha sido absorbida en la victoria.¿Dónde está, muerte tu aguijón”(1ª Co 15,54-57)

La alegría, el júbilo, la fiesta de tantas generaciones en torno a la “Dormición de María” “Tránsito de María”, “Asunción de María” ; el que tantos pueblos de España celebren esta gran solemnidad pone de relieve la seriedad de la vida que no oculta “los sufrimientos de la humanidad” pero más la afirmación y confesión de Jesús crucificado y glorioso primicia de los que van a resucitar “como su Madre María y los que crean “pues nuestra vida está escondida con Dios en Cristo” hasta que se revele la manifestación plena de los hijos de Dios”.

Una hermosa leyenda se nos ofrece sobre la imagen del Tránsito de María, patrona de Zamora. Una imagen yacente de María cautiva la admiración de cuantos la contemplan. Un día llegó un peregrino al convento de clarisas de Zamora a quien la comunidad recibió y le dispensó alojamiento .Como gratitud a aquella acogida él les pidió un recinto privado al que no deberían de acceder mientras él estuviera allí.Después de varios días la Madre superiora picada por la curiosidad se acercó a observar por la ranura de la puerta y vio una gran claridad. Tomo la llave, abrió la puerta y ¡oh, qué maravilla¡, se encontró ante una espléndida imagen de la virgen durmiente en su lecho¡ Se acercó más y descubrió que le faltaba el dedo de la mano derecha¡ Ella interpretó que su curiosidad femenina había impedido la conclusión de aquella imagen celestial pues también se le reveló que aquel peregrino había sido un ángel.

María en su Asunción es “figura y  primicia de la Iglesia que un día será glorificada”.

Como amadores de Dios, salvados por Jesús y felicitando a la Madre de su Hijo Jesucristo y nuestra Madre, continuamos en esperanza anhelando el encuentro                        definitivo con el amor pleno cuando Dios sea todo en todos.           

VIGÉSIMO DOMINGO ORDINARIO

                           VIGÉSIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

 1ªLct.:Isaías 56,1.6-7:A los extranjeros les traeré a mi monte santo.

Sal.66,2-3.5.6 y 8:¡Oh Dios¡,que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

Rm.11,13-15.29-32:Los dones y la llamada de Dios son irrevocables para Israel.

Evangelio: Mt.15,21-28: Mujer ¡qué grande es tu fe¡

 El profeta Isaías abre una oquedad en la conciencia nacionalista de Israel que se siente el pueblo elegido y amado de Dios:”a los extranjeros que perseveran en mi alianza los traeré a mi monte santo y los alegraré en mi casa de oración”. “¡Oh Dios que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben ¡Que le teman hasta los confines del orbe¡¡Qué Dios es tan grande como nuestro Dios¡

El apóstol Pablo sin embargo señala una trágica brecha entre Dios y su pueblo que ha rechazado a Jesús:”siento una gran pena y un dolor incesante pues por el bien de mis hermanos, los de mi raza y sangre ,quisiera incluso ser un proscrito lejos de Cristo”(Rm.9,1-5) aunque a la vez una esperanza:”si su reprobación es reconciliación   del mundo ,¿qué será su reintegración sino un volver de la muerte a la vida?”.Aun doliéndose por esta situación de su pueblo mantiene la esperanza de su vuelta al Señor. “Pues los dones y la llamada de Dios son irrevocables” Pues “Dios nos encerró a todos en desobediencia para tener misericordia de todos”. “Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen a al conocimiento de la verdad”.

Jesús en el Evangelio manifiesta la conciencia salvífica particular que el pueblo de Dios tiene sobre sí mismo:”El les contestó: Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel”.El apóstol Mateo que habla a cristianos venidos del judaísmo señala esta limitada conciencia de Israel porque el mismo Jesús en su diálogo con la samaritana amplia el ámbito de culto a Dios  “Llegará un tiempo en que ni en Jerusalén ni en Garizim  daréis culto al Padre”,”los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad” (Jn.4,7-24)

Más aún, Jesús muestra su corazón y el “sin acepción de personas”,y ”rico en misericordia”.Ante el grito lastimero de una mujer cananea con la pesada carga de su hija gravemente enferma:”Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David”, Jesús tocado por la poderosa fe de aquella mujer exclama: ¡qué grande es tu fe¡,que se cumpla lo que deseas.

La fe, la oración del creyente encuentra aquí un estilo de relación vigorosa con el Dios de la vida especialmente en los momentos difíciles y duros de la existencia. Es confiada sin condiciones, es audaz, atrevida y constante. Es como una saeta lanzada con fuerza al corazón de Dios. En la espiritualidad cristiana las jaculatorias, iacula: saeta, avivan  y resumen el contenido de nuestra oración y fe: Ten compasión de mi, Jesús hijo de Dios vivo¡.”Madre del Buen consejo, ruega pro nosotros¡ Dirijamos nuestra oración confiada así al Señor.

Siempre en cualquier familia alguno de sus miembros ha abandonado la fe y las madres son las primeras heridas por ese desacierto de sus hijos. Y son las que van a lograr ese milagro de Dios .Recuerdo que al visitar el Santuario dedicado a Sta Rita en Milán, centro de peregrinaciones y de gracias como lo es del de Casia, en la bajada a la cripta del santuario junto a una hornacina donde había una pequeña imagen de la santa vi de soslayo el rostro atribulado y al mismo tiempo fervoroso de una mujer que suplicaba silenciosamente. Me impactó aquella escena y me convencí de que Dios estaba respondiendo a aquella mujer que seguro estaba intercediendo por algún hijo.

Todos somos intercesores, también por lo que no nos caen bien.,por nuestros adversarios  pues así nos parecemos a Dios “que hace llover sobre justos e injustos, malos y buenos”

“Señor, infunde tu amor en nuestros corazones para que amándote en todo y sobre todo consigamos alcanzar las promesas que superan todo deseo”.Pues esta es nuestra recompensa:”al ofrecerte lo que tú nos diste ,merezcamos recibirte a ti mismo”       

DECIMONOVENO DOMINGO ORDINARIO

                                     DECIMONOVENO DOMINGO ORDINARIO.

1ªLct.:1º Re.19,9ª.11-13ª:Aguarda al Señor en el monte.

Sal.84,9ab-10.11-12.13-14:Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.

2ªLct.:Rm.9,1-5:Quisiera ser un proscrito por el bien de mis hermanos.

Evangelio: Mt.14,22-33:Mándame ir hacia ti andando sobre el agua.

 

Todos los que ahora estamos aquí reunidos hemos decidido que en nuestra vida Dios sea nuestro Señor, el sentido, la fuerza y la orientación de nuestro vivir.

Pero nuestra vida nos es un recorrido rectilíneo, trazado y vivido con rectitud de ahí que en determinadas ocasiones nos podamos sentir desconcertados, indecisos, ásperos, secos, tentados, desilusionados. En alguna ocasión hasta podemos exclamar pero…¿dónde está Dios?

Al profeta Elías ,conforme nos ha referido el fragmento del 1er libro de los reyes, lo sorprendemos en una situación lastimosa. Ha denunciado, ridiculizando, a los falsos profetas que adoran a Baal, ha recriminado a la reina Jezabel y ahora se siente perseguido. Ha tenido que huir y refugiarse en el monte de Dios, Horeb. Cansado, recibe la visita de Dios por medio de un susurro:”al oírlo, se cubrió el rostro con el manto y salió a la entrada de la gruta”.  

El relato evangélico de S.Mateo nos narra también la zozobra y angustia que vivieron los discípulos en el mar con la barca a la deriva ”sacudida por las olas”.Y Jesús que “después de despedir a la gente subió al monte a solas para orar “, se acercó a sus discípulos asustados y le dijo:”Ánimo, soy yo ,no tengáis miedo”

Tan apegados estamos a la tierra, a los asuntos de cada día, tan dominados por ellos, que cualquier acontecimiento desdichado o no previsto, nos asusta  y desorienta. Hemos perdido la capacidad de escuchar  e interpretar los acontecimientos desde la mirada lúcida de la fe.

Desde luego que Pedro el apóstol, el líder de los discípulos de Jesús que habría de morir por el Maestro es el prototipo de aquello que a veces nos sucede ante la adversidad.”Comenzó a hundirse y gritó:”Señor, sálvame”.

“¡Qué poca fe¡¿Por qué has dudado?” es el reproche de Jesús a Pedro. En cuanto Jesús estuvo con ellos, amainó el viento, se sintieron seguros y lo reconocieron:”Realmente eres Hijo de Dios”

Circula un hermoso canto de un cantautor cristiano uruguayo ,Luis Alfredo Díaz.:”Una tarde en la playa” que hace alusión a una hermosa leyenda en la que S.Agustín paseando por la playa sorprende a un niño llenando con agua un hoyo en la arena y S.Agustín le dice que es imposible llenar aquel hoyito con el agua de todo el mar. A lo que contesta el niño que más imposible es para Agustín comprender el misterio de la Sma Trinidad sobre el que está meditando. Pues bien imagina Luis Alfredo que un hombre está buscando a Dios y no lo encuentra y pregunta a mucha gente que le contesta: “está aquí, esta allá”  , pero él no  lo ve”. Se va a pasear y  a pensar a la playa,junto al mar

 entonces tristemente

a la playa regresé.

vi a un niño jugar

en la arena y me acerqué

 “Oh¡ oh¡ ¿dónde dónde esta Dios?

sé que todo lo ha hecho Él

pero ¿dónde dónde esta Dios?,

 no lo se(bis)

 El niño sonriendo

me dijo: yo lo encontré,

vive dentro de mi

desde que en el creí.

y allí mismo en la arena

un largo rato lloré

destruyendo  mi yo

hasta que nació él

 ///Oh,Oh Dios vive dentro de mi

Sé que ´El vive dentro de mi

desde que como el niño aquel  en el creí ///

 

”Oh,Oh, Dios vive dentro de mi, sé que Él vive dentro de mi desde que como el niño aquel en Él creí”.

Somos peregrinos en la fe. El Señor nos acompaña y está dispuesto a dilatar nuestra visión , a ayudarnos a crecer en ella. Por eso con tanto amor nos reprocha:¡Qué poca fe¡¿Por qué has dudado? De ahí que Él nos inste a estar a solas con Dios, a orar, a retirarnos a nuestro interior, a escuchar y a aprender a estar en silencio. Hoy, 6 de agosto, fiesta de la Transfiguración de Jesús es una indicación preciosa para dejarnos invadir por la luz de la Resurrección del Señor, un recuerdo sublime de nuestro ser contemplativos en la acción o descubrir la presencia de Dios en nuestro vivir cotidiano.

Hay muchos cristianos: sacerdotes o seglares que han redescubierto el gusto por la oración silenciosa, por la contemplación. Ella es como un impulso maduro para la acción fecunda, jugo sabroso para la vida que ensancha y dilata el corazón para amar al prójimo.

“Señor, aumenta en nuestros corazones el espíritu filial” y “la comunión en los sacramentos afiance la luz de tu verdad

DECIMOCTAVO DOMINGO ORDINARIO

DECIMOCTAVO DOMINGO

1ªLct.:Isaías 55,1-3:Daos prisa y comed

Sal.144,8-9.15-16.17-18:Abres tú la mano y nos sacias de favores.

2ªLct.:Rm.8,35.37-39:Ninguna criatura podrá apartarnos del amor de Dios.

Evangelio. Mt.14,13-21:Comieron todos hasta quedar satisfechos

Es tan frágil y necesitada nuestra naturaleza que todos los días, por lo menos, en tres ocasiones acudimos a la mesa para comer. Una vez al año, de manera solemne, por medio de “Manos Unidas, campaña contra el hambre” nos solidarizamos con el mundo del hambre y la miseria. En la vida ordinaria vuestros donativos para los pobres dirigidos a la institución eclesial Caritas ,hace que la comunidad eclesial se haga presente en medio de los pobres.

Este rito del comer se ha cultivado tanto que el ingenio del hombre ha creado una cultura rica y sofisticada para que dicha acción tenga su sentido más placentero. En su extremo le lleva al hombre a la gula y a la glotonería.

Un acento que enriquece el acto de comer es el banquete, la comida en común, signo de familia, fiesta y alegría.

Y esta experiencia del hambre y la comida, la sed y la bebida, del banquete ,le lleva al profeta a alertar a los fieles creyentes de su relación con Dios semejante a la participación en un banquete abundante y generoso:”oí sedientos, comprad trigo, comed sin pagar”,”¿por qué gastáis dinero en lo que no alimenta?”¿y el salario en lo que no da hartura”.Por elevación de lo visible a lo invisible el profeta pide una nueva relación con Dios:”escuchadme y viviréis”,”sellaré con vosotros alianza perpetua”. Pues el Señor “da la comida su tiempo y sacia fe favores a todo viviente”.

Y así el esta palabra de Dios nos introduce en el ámbito de Jesús que anuncia el Reino  de Dios curando enfermedades, dando de comer a una multitud y despertando el sentimiento de solidaridad:”dadles vosotros e comer”,”comieron todos y quedaron satisfechos.

Un grupo de personas rodearon una fuente inmensa de rica y humeante arroz. A todos se les entregó un largo cubierto para comer pero era imposible tomar el arroz y llevarlo a la boca. Así hasta que a uno de los comensales se le ocurrió tomar con su cubierto arroz y le dio de comer al que estaba en frente. Y así fueron haciendo los demás y así se creo un cielo de solidaridad.

Jesús desde la realización de estos signos: curar y dar de comer nos lleva con una mirada profunda al banquete de la Eucaristía y del reino de Dios soñado por Isaías.  

Con los ojos nuevos de la fe transcendiendo “nuestro pan de cada día” descubrimos que “no sólo de pan vive el hombre” sino del sentido que el Señor nos regala en  el banquete de la  Palabra y de la Eucaristía.

Renueva y protege, Señor, la obra de tus manos en favor  de los que te alaban como creador y guía.

El conocimiento y el amor de Jesucristo de quien nadie nos podrá separar es la fuerza que nos impulsa a anunciarlo compartiendo con los demás nuestros dones.

DECIMOSÉPTIMO DOMINGO ORDINARIO

DECIMOSÉPTIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

1ªLct.:1º Re 3,5.7-12: Pediste discernimiento.

Sal.118,57.72.76-77.127-128.129-130:¡Cuánto amo tu voluntad, Señor¡

2ª Lct.:Rm.8,28-30:Nos predestinó a ser imagen de su Hijo.

Evangelio: Mt.13,44-52:Vende todo lo que tiene y compra el campo

Los niños quieren ser como Raúl, Mecí, Nadal una de esas importantes figuras del cine  o de la canción que nos muestran los medios de comunicación. Los padres desean que sus hijos estudien una carrera universitaria porque les parece poco que acudan a una escuela profesional para aprender un oficio. Si un hijo comunica  a su familia su deseo de ser sacerdote o religioso o una joven desea consagrarse como monja contemplativa  encuentran resistencia, oposición y hasta la sorpresa de hallarse ante un verdadero drama.

Pues la súplica y la oración más pura de un rey como Salomón que aagrdaa a Dios no es otra que :”Da a tu siervo un corazón dócil para gobernar a tu pueblo, para discernir el mal del bien”.

Nuestro anhelo, nuestro deseo, nuestra súplica bien pudiera ser: Vivir con sentido, saber vivir, que cada persona sea feliz. Por eso con el salmista decimos.”He resuelto guardar tus palabras. Más estimo los preceptos de tu boca que miles de monedas de oro y plata”.

La voluntad de Dios expresada en los mandatos que luminan y dan inteligencia ”son mis delicias.”

La dicha del hombre y la gloria de Dios es que el hombre viva con la conciencia de la gracia de Dios “que le predestinó a ser imagen de su Hijo” ;y a “los que aman a Dios todo le sirve para el bien.“

Esta dicha, este sentido, esta gracia de Dios en labios de Jesús tiene un nombre: Reino de  Dios. Y de nuevo volvemos a ver a Jesús explicando que es el reino de Dios, sirviéndose de parábolas o relatos de la vida ordinaria que nos trasladan a un plano más profundo de la vida porque nuestros ojos habituados a toparse con lo ordinario e inmediato son perezosos para ver más allá de lo que nos entra por los sentidos. Necesitamos luz.

Así el reino de Dios es como un tesoro escondido ,una perla preciosa a una pesca selecta .Son como la gracia de Dios, el don que ofrece al hombre para que sea feliz acogiéndolo, interiorizándolo, amando y saboreando.

Naturalmente que ha de sufrir un despojo, una liberación. Ha de vender pequeños tesoros de ambiciones, deseos, ideas estériles que se han adherido a lo largo de su historia. Despojado para llenar el corazón del amor de Dios.

Señor, que de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros que podamos adherirnos a los eternos. Que estos santos misterios donde tu Espíritu actúa eficazmente santifiquen los días de nuestra vida y nos conduzcan a las alegrías eternas.”.