SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

1º1ª Lct.:Génesis 12,1-4ª:Vocación de Abrahán, padre del pueblo de Dios.
Sal.32,4-5.18-19.20 y 22:Que tu misericordia venga sobre nosotros.
2ªLct.:2ªTimoteo.1,8b-10:Dios nos llama y nos ilumina
Evangelio: Mateo,17,1-9:Su rostro resplandeció como el sol.

El pasado domingo contemplábamos a Jesús en el desierto sometido a la tentación de abandonar el camino de Dios y asintiendo a su voluntad responde al maligno: Sólo a Dios adorarás.
Hoy seguimos a Jesús que sube al monte Tabor acompañado de Pedro, Santiago y Juan y ante ellos se trasfigura:” su rostro resplandecía como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz”. Recuerdo la preciosa escena de la película “Jesucristo Superstar” en que la imagen de Jesús azotado y flagelado se va transformando en un Jesús radiante y majestuoso y transcendente que abraza a todo el mundo.
Se les aparecieron dos figuras relevantes de la Antigua Alianza: Moisés a quien el Señor le entrego la Ley y Elías, el profeta de fuego .Pedro, admirado exclama:¡Qué bien se está aquí¡ Es como decir: podríamos vivir siempre así:”hagamos tres tiendas” para vivir eternamente felices.
Al mismo tiempo se oye la voz del Padre: ESTE ES MI HIJO, ESCUCHADLE. Recordad que estas palabras cuando el Bautismo en el Jordán: ¡Este es mi Hijo¡
Este Hijo, Jesús, ahora transfigurado, lleno de gloria, adelantando su Resurrección es quien dice a sus discípulos: Vamos a Jerusalén a morir. Ellos no lo entienden y menos Pedro a quien Jesús recrimina: Apártate de mi Satanás. Como no entendieron cuando discutían sobre quién sería el primero en el reino y tuvo que mostrarles a un niño para tener un corazón sencillo como él o “el que quiera ser el primero sea vuestro servidor”
Jesús les abre un tanto el horizonte para que gusten del futuro de Dios y vuelvan fortalecidos a anunciar “el evangelio de la gracia de Jesucristo que destruyó la muerte y sacó a la luz la vida inmortal”
En la encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI sintetiza la sustancia de la esperanza diciendo:” La fe no es solamente un tender de la persona hacia lo que ha de venir, y que está todavía totalmente ausente; la fe nos da algo. Nos da ya ahora algo de la realidad esperada, y esta realidad presente constituye para nosotros una « prueba » de lo que aún no se ve. Ésta atrae al futuro dentro del presente, de modo que el futuro ya no es el puro « todavía-no ». El hecho de que este futuro exista cambia el presente; el presente está marcado por la realidad futura, y así las realidades futuras repercuten en las presentes y las presentes en las futuras.
Nuestro caminar cristiano no es primero un superar obstáculos, órdenes y leyes para conseguir el cielo, la gracia. Recibimos la gracia, la luz, la transfiguración, momentos de luz y de gozo para que en el camino de la vida surcado por dificultades y oscuridades no nos escandalice la cruz de Jesús y sea el impulso para llegar como Jesús a dar la vida por amor. Es bueno sentarse con Jesús y en momentos de gracia y plenitud también poder decir:!qué viene se está aquí” y ver realizadas sus palabras: Venid a mi si os sentís cansados y agobiados que yo os aliviaré”. A veces nos puede ocurrir en la iglesia, en la oración solitaria o a veces en el fárrago del trabajo cotidiano que experimentamos “un no sé qué que queda balbuciendo” como diría Juan de la cruz. Son hermosos los testimonios de hombres y mujeres, de cualquier estado y condición social que aunque fugaz han experimentado ese toque de Dios imborrable felizmente para toda la vida .Un montañero en una altura elevada con algún dedo congelado ha sido tocado por Dios.
Como Israel, como Abraham impulsado por Dios a salir de su casa y de su tierra en pos de la tierra prometida, así también nosotros somos llamados realizar la experiencia de Dios, a gustar a Dios, a dejarnos transfigurar por El como Agustín, Francisco, Teresa de Ávila y de Calcuta y tantos otros para que sin huir de nuestras responsabilidades diarias podamos transfigurar el mundo “ tomando parte en las duras trabajos el evangelio”, pues Dios nos dio su gracia por Jesucristo antes de la creación, desde tiempo inmemorial,no por nuestros méritos y nos llamó a una vida santa”
Martin Luther King, el líder de los derechos de los negros escribía:”Días difíciles…Pero no significa nada, he estado en la cumbre de la montaña… Como a todos los hombres me gustaría vivir largos años..Es bello ser viejo…Pero no me preocupo…Sólo quiero hacer la voluntad de Dios…Él me ha permitido ascender a la montaña., he mirado, he visto la tierra prometida. No temo. Mis ojos han visto la gloria del Reino de Dios que viene ¡Qué hermoso es estar aquí¡
Hagamos la experiencia .Contemplemos al Señor para tomar parte en los duros trabajos del evangelio según las fuerzas que Dios nos dé.
“Señor, que nos has mandado escuchar a tu Hijo ,el predilecto, alimenta nuestro espíritu con tu palabra; así con mirada limpia, contemplaremos gozosos la gloria de tu rostro” “Que esta oblación borre nuestros pecados,santifique los cuerpos y las almas de tus siervos y nos prepare para celebrar dignamente la Pascua”.
“Señor, te damos gracias porque al darnos en este sacramento el cuerpo glorioso de tu Hijo nos haces ya partícipes en este mundo, de los bienes eternos de tu reino”.

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