IV.EL ENIGMA DEL HOMBRE

IV.EL ENIGMA DEL HOMBRE

1.¡QUIÉN SOY YO,DIOS MÍO’

Para Agustín el hombre es magnum miraculum(Serm.126,3,4) Dos grandes corrientes influyen en la antropología agustiniana:la bíblica y paulina del hombre imagen de Dios y ser caído en la culpa y la griega del homo racionalis o animal movido por un verbo interior en que se cifra toda su alteza y dignidad.

Siguiendo la dirección lógica del ternario vestigial apuntado anteriormente, el modo ,la especie y el orden iluminan el ser humano y su posición y parentesco ontológico con las criaturas.

El modo expresa su composición dualística  ,la unidad del compuesto ,la contingencia de su ser, su finitud, su relativa perfección; la especie incluye su vida racional o cognoscitiva por la que no sólo es especie humana sino también especie de las especies o forma de las formas en cuanto todas están entrañadas y almacenadas en la memoria ..El orden y el peso jerarquizan sus múltiples elementos mediante el amor o gravitación al centro que es Dios. Los tres bienes generales, repartidos en el universo, realzan la fábrica exterior misma del hombre, en cuyo cuerpo hay cierta masa de carne y hermosura de forma, y el orden y distinción de miembros y moderación de salud :quaedam moles carnis, et formae species, et ordo distinctionis et temperatio veletudinis(De trinit.III,2,8).Aquí vuelve a relucir el optimismo agustiniano contra la concepción pesimista de gnósticos y maniqueos: el cuerpo no tiene un origen diabólico ni es una masa de corrupción. ”Es falso y herético,  es blasfemo decir eso :porque del cuerpo y del alma es uno solo el Artífice .Todo lo quiero sano ,porque yo soy todo .No quiero que mi carne como cosa extraña ,sea separada de mi para siempre, sino que toda sea sanada conmigo: ut mecum tota sanetur”(Serm.30,3,4)

Las pocas veces que San Agustín comentando los pasajes bíblicos emplea la palabra cárcel no la usa en sentido ontológico sino moral o como equivalente a corrupción :Ergo si caro carcer est, non corpus est carcer tuus, sed corruptio corporis tui.Corpus enim tuum feci Desu bonum, quia bonus est(Enarr.in ps.141,18).San agustín equidista tanto de los maniqueos como de los pelagianos.

2.UNIÓN SUBSTANCIAL

El agustino escurialense P.Marcos del Río ha entresacado mas de doscientos pasajes agustinianos para probar que el hombre es un compuesto natural que consta de alma racional y de cuerpo organizado(El Escorial 1931).La potencia uniformadora y vivificante  del alma la expresa el santo con un símil: así como el agua amasa, aglutina y recoge la tierra y con su mezcla se forma el lodo, de análogo modo, el  alma, abrazándose a la materia, la vivifica, la reduce a unidad armónica e impide su disolución :anima corporis materiam vivificnado in unitatem concordem,conformat, et non permittit labi et resolvi(De Gen.cont. man.,II,7,9

Para San Agustín, la unión de lo somático y espiritual no es un accidente, sino un gran misterio, que a pesar de todos los esfuerzos del pensamiento, sigue siéndolo y sólo podemos atisbarlo por ciertos efectos y operaciones que el principio superior o alma produce en el inferior.

3 EL ALMA

El alma da al cuerpo su ser específico de organismo humano así como el desarrollo vital y la hermosura que le compete.:”El alma es cosa espiritual, incorpórea y próxima a la substancia de Dios(De inmort.animae,XV,24)El hombre está sometido a una doble ley de polaridad pues obedece a las leyes naturales y psicofísicas y como sujeto espiritual o mente a las leyes de la razón. Ambas son ventanas que rasgan el hermetismo del ser humano y le imprimen doble orientación .hacia lo sensible y temporal otra hacia lo invisible y eterno.

San Agustín ha defendido el valor del testimonio de los sentidos y de la experiencia sensible, sin la cual el hombre sería una larva de espíritu sin posibilidad natural de crecimiento. .El principio de  gnoseología realista dice:Cognosciblilia cognitionem gignunt, non cognitione gignuntur.(De Trinit.XIV,10,13).Se rfiere el santo a las c osas sensibles ytemporales que nos rpeceden a nosotros como son las del mundo corpóreo e histórico y exigen la experiencia de los sentidos como primer contacto con lo real .Hay facultades o sentidos internos ,como la memoria y la fantasía que en el enlace de ambos mundos sirven de puente al espíritu o principale mentis humanae(De Trinit.XIV,8,11) que discrimina al homabre de todo lo demás

Llegamos a la cima de la realidad espiritual que constituye a al hombre .Una criatura mudable que lleva dentro de sí una luz eterna ;un ser impuro en cuya conciencia resuena la voz de una justicia incorruptible ,un espíritu ambiguo y oscilante en cuyo fondo arde una lampara inmortal :he aquí el misterio que llenaba de estupor a San Agustín .El descubrimiento de la luz eterna fue para él principio de la redención .entonces la imagen de dios comenzó a clarear en la intimidad de su se revelándose su grande e hidalguía

4.IMAGEN DE DIOS

El Espíritu- como imagen de Dios- por la luz eterna que resplandece en él, comprende una trinidad :esse, inteligere,amare. El alma tiene un ser incorpóreo espiritual ,semejante a la substancia de Dios :vicina substanciae Dei.La metafísica agustiniana es substancialista , no fenomenalista, si bien                                                           al genio agustiniano le atrae a la vez la contemplación de las leyes y esencias incorruptibles y la de los fenómenos del devenir espiritual .Nuestro ser espiritual no está aterido y yerto en su forma sino en continuo fieri; su tremendo destino se realiza con el movimiento continuo:fit transeundo.No obstante eso, el espíritu no debe concebirse como onda de llamas sucesivas que arden y mueren, sino un sujeto que permanezca en su ser .San Agustín alude frecuentemente a substancia anímica, al núcleo indestructible del yo, en quien se unifica la pluralidad de funciones actividades y estados subjetivos

“Estas tres cosas, memoria, inteligencia ,voluntad porque no son tres vidas sino una sola vida, ni tres mentes sino una sola mente tampoco son tres substancias ,sino una sola substancia .La memoria, la inteligencia y la voluntad se dicen relativamente a otras cosas .Pero la vida, la mente y la esencia, cada una existe para sí misma .Por lo cual estas tres cosas en tanto son una en cuanto constituyen una vida, una mente, una esencia «”De Trint.10,11,18)

Por eso el alma se define como una substancia racional destinada a regir el cuerpo. El yo, como última unidad en la que se anudan todos los hilos de la vida anímica y su distinción e independencia de los procesos anímicos han sido por San Agustín expresado con toda precisión. Yo recuerdo por la memoria, yo conozco por la inteligencia, yo amo .Mi yo interior lo ha conocido .Yo ,yo¿quién es este yo? Este yo es el espíritu, la substancia espiritual(M.BAUMGARTNER.San Agustín-Los grandes pensasdores,p.33)

El entender- intelligere- corresponde al segundo término del vestigio trinitario y supone una conexión irrompible con la verdad y su fuente originaria: Dios.El conocimiento da una forma nueva de ser a las coas, porque según san Agustín, tienen ellas una triple existencia :en el arte ejemplar ,en las inteligencias creadas y en sí mismas o como diría el Santo :ratio qua creatura conditur in Verbo, rationis cognitio in creatura rationli et conditio creaturae(De gen.ad liter.II,8,16)

La escolástica ha reducido esta triple existencia a las fórmulas :universalia ante rem, in re, post rem. Subsiste pues un universo interiorizado en el hombre y ordenado según as categorías de substancia, accidente,causa,efecto,relación,modo,género,especie,individuo.etc.La potencia del espíritu se muestra por el conocimiento en doble forma :como fuerza reproductora de las especies de todas las cosas, que se almacenen en los grandes depósitos de la memoria y como sujeto axiolóico que valora lo que percibe con normas absolutas. el hombre no solo aprende las formas de las cosas sino que juzga de ellas con una operación superior .Indagar el fundamento de este hecho íntimo constituye una tarea noble del espíritu humano porque es elevarse a su propia fuente y origen: ”Pues buscando fundamentos para apreciar la hermosura de los cuerpos, ora celestes ,ora terrestres y para juzgar con entero y equilibrado juicio sobre las cosas mudables cuando yo decía Esto debe ser de esta manera :aquello no, buscando yo, digo el fundamento de este mi juicio ,cuando así juzgaba había descubierto mi espíritu tornadizo la inmutable y verdadera eternidad de la verdad(Conf.VII,17)

5.SAN AGUSTÍN Y KANT

Agustín y Kant han caracterizado la inteligencia humana como un facultad legisladora capaz de emitir juicios de valor de ética, estética, matemática ,lógica .Pero mientras a San Agustín los caracteres de la verdades necesarios o las normas absolutas le obligan a salir de la esfera propia del sujeto pensante, Kant los considera como blosse Denkformen, como puras formas y acuñaduras del pensamiento. La sensibilidad de la materia, el entendimieno, las leyes universales o normas a prioiri .No hay necesidad de salir del sujeto autónomo e independiente, regulador de las leyes del universo..

Paulsen llama a Kant filósofo del protestantismo; con igual motivo puede llamársele el filósofo del laicismo. San Agustín, al contrario es el filósofo de la religión, de la luz o del Verbo que ilumina a todo hombre que viene a este mundo .el hombre agustiniano es una tierra sagrada donde lucen doquiera las huellas de Dios y no cesa de vocear la presencia del altísimo y la necesidad de las ascensiones del espíritu.

6.MI AMOR ES MI PESO

El esse y el intelligere nos ha manifestado la dependencia de origen y de las más altas operaciones del espíritu que no pueden realizase sin el concurso de una luz divina; el  velle-el querer o amar- nos revelará a Dios como término final de nuestros movimientos gravitatorios según la frase de las Confesiones.:Nos hiciste señor para ti..(.Conf.I,1).El amor humano se muestra sobre todo en forma de inquietud y como ímpetu escatológico y proyección a lo futuro. La vida de la vida mortal es la esperanza de la vida inmortal Vita vitae mortalis spes est vitae immortalis ,dice el creador delas frases bellas(En.in ps.1º3,serm.4,17)

Las palabras pondus y ordo nos declaran la esencia de esta actividad espiritual .El alma no solo tiene un órgano de captación de lo real sino uno sistema de impulsos vitales que la llevan a la búsqueda ya adquisición de lo que el entendimiento le ofrece como valioso. El peso pertenece a la estructura de todas las cosas según hemos indicado(Conf.XIII,10) y todas tienen su centro de reposo .La inclinación o amor al centro mueve igualmente las voluntades humanas .En términos generales, la felicidad es el lugar de reposo último(De mor.Eccl.cath.I,3,4).Se moverán ellas buscando diferentes centros, según las imágenes ilusorias que se forjan de la felicidad, pero por todos los caminos van al mismo lugar o al mismo fin :la satisfacción plena de su ser, el equilibrio estable de sus apetitos

La felicidad se concreta en el deleite para los hombres y por eso viene a ser pondus animae:Delectatio quasi pondus est anime(De mus.VI,9,29)

El centro pues del alma no se halla en ningún espacio ocupado por forma de cuerpo ,sino en el deleite, adonde se alegra de haber llegado por el amor(De Musi.VI,9,29).Y aquí se abren ante el hombre los dos caminos :uno que lleva a los bienes sensibles y otro a los espirituales .O si se quiere, en tres centros se precipita el ímpetu gravitatorio del hombre: el deleite de los sentidos ,el deleite espiritual de sí mismo y el deleite de Dios. Los epicúreos, los estoicos y los cristianos definen estas actitudes fundamentales de la vida .en su proceso se pueden señalar tres factores que San Agustín  llama sugestio, delectatio y consensus. La sugestión comprende los diversos estímulos que mueven las tendencias o apetitos humanos, vengan de cosas exteriores o de las imágenes depositadas en la memoria y capaces de avivar los deseos :commovere desiderium. A ella responde afirmativa o negativamente el sujeto solicitado o atraído. En el primer caso se produce una reacción favorable o un descanso en la voluntad(delectatio) y una plena adhesión o consentimiento

Este que san Agustín describe como proceso sicológico del pecado, puede extenderse a toda la genealogía de los actos .El consentimiento o adhesión admite dos modalidades, que el Santo llama uti y frui, el uso y el goce. Gozar de las cosas es poner en ellas el último fin del descanso; usarlas es tomarlas para logro d e otro fin ”Gozamos de las cosas conocidas en que la voluntad descansa como en fin; usamos aquellas otras  que ordenamos para el logro de un objeto de fruición. La mala voluntad consiste en  gozar mal y en usar mal de las cosas”(De trinit.X,10)

Todos los bienes creados deben ser medios, no fines o términos  últimos de descanso, porque como limitados y transitorios sólo pueden tocar la epidermis, sin llegar a la médula interior del espíritu. Por eso ninguno puede ser objeto de fruición absoluta sino relativa, que llama el santo  cum delectatione uti(De doct.christ.I,33,37)

6.LIBERTAD Y LIBRE ALBEDRÍO

El orden del amor es la cifra de la vida superior del espíritu y como tal nace la libertad , la cual pertenece a la esencia de la voluntad racional. El libre albedrío es soporte de todo el orden moral, el principio esencial de un mundo de valores superiores . Pero a la vez supone la facultad de elegir el mal, es decir, la facultad de caer, que es la una imperfección de la voluntad humana

San Agustín distingue cuidadosamente la libertad del libre albedrío, porque el considera esa factuad en diversos momentos históricos concretos en que se ha manifestado

La libertas significa para Agustín aquel aspecto virginal y poderoso de la voluntad humana salida de las manos del Creador con un saludable equilibrio de fuerzas exentas de todo peso íntimo hacia lo inferior. Por el pecado se modifícó este estado íntimo del hombre La libertad gravada con este pondus terrestre,   debilitada para el bien con la servidumbre del pecado es el liberum arbritium.

Lo que caracteriza al libre albedrío es cierto predominio que tienen sobre él la concupiscencia, el interes material y el temor servil Mas conserva la capacidad de poseer a Dios, de la conversión por el arrepentimiento con una nueva forma de vida de relaciones con Dios, con un nuevo amor, esto, es un liberatus arbitrium; con una libre voluntad substraída a la servidumbre del pecado mediante la acción de la gracia y la intervención  de un libertador. Así el hombre logra el tercer momento o estado de la libertad.

La gracia sana la naturaleza y la eleva a un orden de excelencias y prerrogativas semejantes al estado del hombre inocente Con la gracia adquiere el  posse non peccapre o la victoria sobare el pecado, victoria difícil porque  la voluntad nos se halla totalmente libre del peso gravitatorio hacia el mal.

Un cuarto estado , el hombre logra la libertad segura victoriosa eterna con la prerrogativa del non posse peccaere, la impecabilidad como consecuencia de la adhesión fruitiva a Dios, optandarum rerum plenitudo, plenitud de todo lo deseable.

Con la contemplación beatífica será imposible toda aversión de Dios y la desordenada conversión a las criaturas

El infierno sólo tiene sentido en una doctrina que reconoce la eminente dignidad del hombre y de su libre albedrío capaz de forjar su destino para siempre .Con razón la doctrina del libre albedrío, sobre todo en su conexiones con la divina presciencia, la gracia, el pecado ,fue objeto de asiduas meditaciones del mayor genio religioso de Occidente.

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