DOMINGO DE PASCUA

                 DOMINGO DE PASCUA 2018

1ª Lct.: Hechos de los Apóstoles: Lo mataron colgándolo de un madero pero Dios lo resucitó.
Sal117,1-2.16ab-17.22-23: :Este es el día en que actuó el Señor.
2ª Lct.:Col.3,1-4: Vuestra vida está con Cristo escondida en Dios.
Evangelio: Jn.20,1-9:El otro discípulo vio y creyó.

JUAN ENTRÓ, VIO Y CREYÓ

Jesús les había dicho que el Hijo del hombre sería entregado a las autoridades, le condenarían y al tercer día resucitaría. Ante esto se resistían .No entendían este lenguaje de Jesús como no entendieron otras cosas que les ensañaba el maestro: amar al enemigo, perdonar hasta setenta vece siete ,lavar los pies a Pedro…Solo entendieron cuando resucitó:”Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura:que Él había de resuciar de entre los muertos”.
Los discípulos huyeron, tuvieron miedo ,lo negaron. Jesús también les había dicho: en el mundo tendréis tribulaciones pero yo he vencido al mundo. Conviene que yo me vaya para enviaros un ahogado, un Paráclito que os revela la verdad total.
Sobre los discípulos había caído uno verdad implacable: han matado a Jesús que pasó haciendo el bien y era justo.
Pero he aquí que comienzan a manifestarse otros acontecimientos que cambian el sentido de la muerte ignominiosa de un justo como Jesús. Las mujeres que lo habían seguido y los discípulos que se habían encerrado a cal y canto, por miedo a lo judíos, perciben distintos signos de que Jesús vive, que ha resucitado. Dios le ha dado la razón.
Las apariciones de Jesús resucitado, la tumba vacía, el testimonio de varias personas al mismo tiempo despiertan la fe y llevan a la convicción íntima :Dios ha resucitado a su Hijo Jesús. Luego ellos no dejan de manifestar: nosotros lo hemos visto, somos testigos.
La tristeza, el sufrimiento, la huída liberadas del corazón de los apóstoles por el Espíritu Santo de Jesús resucitado se truecan en alegría, audacia, amor, fortaleza y esperanza y esa buena noticia acaba por imponerse y extenderse entre el balbuceo y el estupor.
Jesús resucitado, el de las llagas ahora gloriosas, es el mismo pero ahora llenos de gloria. Inasible aparece y desaparece. Se va y viene y los llena de paz y alegría.
Dejemos invadir por el estupor y la alegría de Jesús resucitado.”Nuestra vida está escondida con Cristo en Dios”.Dejemos que nuestra memoria sea tomada por el Espíritu Santo y creamos verdaderamente que “la vida triunfó de la muerte, la luz venció al infierno”.
Muchas personas buscaban encontrarse con el ermitaño S.Serafín de Sarov. Al ir a su encuentro el las saludaba diciendo: Alegría mía, Cristo ha resucitado. Aleluya. Y la gente se iba feliz por aquel encuentro con un hombre de Dios
Señor, rebosantes de gozo pascual concede las los que celebramos la resurrección de Jesucristo, ser renovados por tu Espíritu para resucitar en el reino de la luz y de la vida.

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