FRANCISCO PALAZÓN

4- EL SEÑOR ES MI LUZ (Ps 26)

El Señor es mi luz y mi salvación,

el Señor es la defensa de mi vida;

si el Señor es mi luz, ¿a quién temeré?

¿Quién me hará temblar?


1.      Una cosa pido al Señor:

habitar por siempre en su casa;

gozar de la ternura del Señor,

todos los días de mi vida.


2.      No me escondas tu rostro, Señor,

buscaré todo el día tu rostro;

si mi padre y mi madre me abandonan,

el Señor me acogerá.

3.      Oh, Señor, enséñame el camino,

guíame por la senda verdadera.

Gozaré de la dicha del Señor

en la tierra de la vida.


5- PUEBLOS TODOS (Ps 46)


¡Aleluya, aleluya, aleluya! (bis)


1.      Pueblos todos, batid palmas,

aclamad a Dios con gritos de júbilo,

porque el Señor es sublime y terrible,

Emperador de toda la tierra.


2.      El nos somete los pueblos,

y nos sojuzga las naciones;

él nos escogió por heredad suya,

gloria de Jacob, su amado.


3.      Dios asciende entre aclamaciones,

el Señor al son de trompetas.

Tocad para Dios, tocad,

tocad para nuestro Rey, tocad.


4.      Porque Dios es el Rey del mundo,

tocad con maestría.

Dios reina sobre las naciones,

Dios se sienta en su trono sagrado.


6.- CANTARE ETERNAMENTE (Ps 88)


Cantaré eternamente

las misericordias del Señor;

anunciaré su fidelidad

por todas las edades.


1.      Tuyo es el cielo, tuya la tierra;

tú cimentaste el orbe y cuanto contiene.

Tú has creado el norte y el sur;

el Tabor y el Hermón aclaman tu nombre.


2.      Dichoso el pueblo que sabe aclamarte,

caminará, oh Señor, a la luz de tu rostro;

tu nombre es su gozo cada día,

tu justicia es su orgullo.


3.      Porque tú eres su honor y su fuerza

y con tu favor realzas nuestro poder;

porque el Señor es nuestro escudo

y el Santo de Israel nuestro rey.


7- CAMINARE (Ps 114)


Caminaré en presencia del Señor. (bis)


1.      Amo al Señor, porque escucha mi voz suplicante,

porque inclina su oído hacia mí

el día que lo invoco.


2.      Me envolvían redes de muerte,

caí en tristeza y en angustia.

Invoqué el nombre del Señor:

“Señor, salva mi vida”.


3.      El Señor es benigno y justo,

nuestro Dios es compasivo;

el Señor guarda a los sencillos,

estando yo sin fuerzas me salvó.


4.      Alma mía, recobra tu calma,

que el Señor fue bueno contigo;

arrancó mi alma de la muerte,

mis ojos de las lágrimas, mis pies de la caída.


8.ACLAMAD JUSTOS AL SEÑOR

Salmo 32

1Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
2Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
3cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones:

4que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
5él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra.

6La palabra del Señor hizo el cielo;
el aliento de su boca, sus ejércitos;
7encierra en un odre las aguas marinas,
mete en un depósito el océano.

8Tema al Señor la tierra entera,
tiemblen ante él los habitantes del orbe:
9porque él lo dijo, y existió,
él lo mandó, y surgió.

10El Señor deshace los planes de las naciones,
frustra los proyectos de los pueblos;
11pero el plan del Señor subsiste por siempre,
los proyectos de su corazón, de edad en edad.

12Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad

 

9.ES BUENO DAR GRACIAS AL SEÑOR

 Salmo 91
2Es bueno dar gracias al Señor
y tañer para tu nombre, oh Altísimo,
3proclamar por la mañana tu misericordia
y de noche tu fidelidad,
4con arpas de diez cuerdas y laúdes,
sobre arpegios de cítaras.

5Tus acciones, Señor, son mi alegría,
y mi júbilo, las obras de tus manos.
6¡Qué magníficas son tus obras, Señor,
qué profundos tus designios!
7El ignorante no los entiende
ni el necio se da cuenta.

8Aunque germinen como hierba los malvados
y florezcan los malhechores,
serán destruidos para siempre.
9Tú, en cambio, Señor,
eres excelso por los siglos.

10Porque tus enemigos, Señor, perecerán,
los malhechores serán dispersados;
11pero a mí me das la fuerza de un búfalo
y me unges con aceite nuevo.
12Mis ojos despreciarán a mis enemigos,
mis oídos escucharán su derrota.

13El justo crecerá como una palmera,
se alzará como un cedro del Líbano:
14plantado en la casa del Señor,
crecerá en los atrios de nuestro Dios;

15en la vejez seguirá dando fruto
y estará lozano y frondoso,
16para proclamar que el Señor es justo,
que en mi Roca no existe la maldad.

 

10.JUNTO A LOS CANALES DE BABILONIA

Salmo 136

1 Jjunto a los canales de Babilonia
nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión;
2en los sauces de sus orillas
colgábamos nuestras cítaras.
3Allí los que nos deportaron
nos invitaban a cantar;
nuestros opresores, a divertirlos:
«Cantadnos un cantar de Sión».

4¡Cómo cantar un cántico del Señor
en tierra extranjera!
5Si me olvido de ti, Jerusalén,
que se me paralice la mano derecha;

6que se me pegue la lengua al paladar

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