DOMINGO DE RAMOS

DOMINGO DE RAMOS

1ªLct.: Isaís 50,4-7:Tercer cántico del siervo del Señor)

Sal.21,8-9.17-18ª.19-20.23-24: Dios mío, dios mío,¿por qué me has abandonado?

2ºLct.:Filp.2,6-11:Se rebajó así mismo; por eso Dios lo levantó sobre todo.

Pasión de Ntro, Señor según San Mateo.26,14-27,66.

Hemos escuchado el relato de la pasión de Jesús de Nazareth en tiempo de Poncio Pilato. Tan real que toda ella está surcada por jirones de sufrimiento y dolor.

Jesús sufre moralmente porque uno de los suyos lo va a traicionar, otros lo van a abandonar y también porque Pedro lo va a negar. Va a sentir en su corazón la bajeza de quienes dan falsos testimonios sobre él que es la Verdad.

“Me muero de tristeza…parta de mí este cáliz”. Toda una inmensa soledad sobre quien pesa además todo el pecado de la humanidad. Y en el colmo de su entrega: “No se haga  mi tu voluntad sino la tuya”

¿Cómo es posible que un Padre pueda sentirse bien ante la muerte ignominiosa de su Hijo?.He aquí concentradas las inquietudes ,preguntas y tentaciones de tantos hombres. San Bernardo contesta. “Dios no se  alegró en el sufrimiento y muerte de su Hijo sino que contempló complacido que su Hijo continuase confiando en El”

Pensemos en tantas personas inocentes que soportan los golpes injustos o perversos de otros. Pensemos en una madre a la que le sale un hijo criminal, el maquinista de un tren que arrolla a alguien imprudente y sin querer lo mata.¡Qué peso sobre su vida¡ Así Jesús, el inocente ,carga con los crímenes horrendos de la humanidad.”Me acorrala una jauría de mastines,  me cerca una banda de malhechores””Se rebajó hasta someterse incluso a la muerte y una muerte de cruz”

Cuentan que algunos presos al ver la película de Mel Gibson, La Pasión, se han sentido ,por primera vez,culpables y han reconocido sus delitos.

Fijos los ojos  en Señor, confesamos la fe en Jesucristo, que siendo de condición divina no hizo alarde de su categoría de Dios, se hizo obediente hasta la muerte de cruz y Dios le concedió el Nombre sobre todo Nombre”.

Concédenos que las enseñanzas de su Pasión nos sirvan de testimonio y un día participemos en su resurrección gloriosa

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