VIGILIA PASCUAL

VIGILIA PASCUAL

1ªLct:Gn.1,1-31;2,1-1:Vio Dios lo que había hecho y era muy bueno

Sal.10·:Envía tu Espíritu ,Señor y repuebla la faz de la tierra.

2ªLct.:Ex.14,15-15,1:Los israelitas entraron en medio del mar a pie enjuto

Sal.Ex.15,1-2.3-4-5-6.17-18:Cantemos al Señor, sublime es su victoria.

3ªLct.:Isa.5,1-11:Venid a mi y viviréis ;sellaré con vosotros alianza perpetua.

Sal.Is.12,2-3.4bcd.5-6:Sacaaréis agua con gozo de las fuentes de la salvación.

4ªLct.:Ez.36,16-28:Derramaré sobre  vosotros un agua pura y os daré un corazón nuevo.

Sal.41,3-5bcd;42,3.4:Como busca la cierva corrientes de agua así te busco, Dios mío.

Rm.6,3-11:Cristo una vez resucitado ya no muere más.

Sal.117:Este es el día en que actuó el Señor.

Evan.:Mt.28,1-10:Ha resucitado y a delante de vosotros a Galilea.

Durante tres años de su vida publica, Jesús predicando el Reino de Dios y curando a los enfermos mostró la grandeza de su persona, su propia identidad y suscitó la animosidad y la oposición de algunos judíos contra Él

El relato de la Pasión de Jesús según San Juan que ayer escuchamos marca un punto de inflexión en el acontecer de la vida del Señor. A la respuesta: buscamos a Jesús de Nazaret y a su añadidura : Yo soy, cayeron rostro a tierra. Luego,Jesús se entrega y es apresado.

Tomaron la iniciativa los hombres, las tinieblas y Jesús a merced de sus decisiones interiorizó la figura del Siervo inocente que soportó todos nuestro crímenes hasta la muerte ignominiosa en la cruz y “encomendó a Dios su espíritu”.

En el fondo de los relatos evangélicos una tenue y piadosa luz : un Cirineo obligado,  las mujeres de Jerusalén,  la madre y el discípulo Juan .Son poco contra el implacable martirio y la potencia del mal.”A Jesús, que ungido por el Espíritu Santo pasó haciendo el bien y curando toda dolencia, lo crucificaron colgándolo de un madero en tiempo de Poncio Pilato”.

Ahora, al alborear el primer día de la semana ,en la madrugada del sábado, al piadoso ejercicio de embalsamar un cadáver como último homenaje, aquellas intrépidas mujeres son sorprendidas por la iniciativa de Dios que tomó a su cargo la defensa del justo inocente.

No temáis.  Buscáis a Jesús crucificado. No está aquí .Ha resucitado. Todos los esquemas humanos quedan hechos añicos y como gracia y don de Dios despiertan hombres y mujeres abatidos, a la novedad de su Hijo Jesús glorificado, exaltado, resucitado.

Y Jesús resucitado se deja ver entre la alegría y el asombro y todos comienzan a recordar lo que ya les había dicho: “al tercer día el Hijo del Hombre resucitará”

En este sacramento de Jesucristo  que es la Iglesia aquí a través de tantos signos visibles pero de manera culminante en el Sacramento de la Eucaristía, en la fracción del pan, se hace presente Jesús resucitado con sus llagas gloriosas que nos recuerdan su cruz salvífica y a cada uno de nosotros se nos regala el asombro y la alegría de verlo resucitado y glorioso.

Un camino nuevo hemos de recorrer con Jesús resucitado que nos regala su Espíritu.”Pues si nuestra existencia está unida a Él en una muerte como la suya, lo estará también en una resurrección como la suya. Si hemos muerto con Cristo creemos que también viviremos con Él”

Las llagas gloriosas de Jesús son primicia de las heridas humanas de nuestro morir cotidiano. Aunque no hemos llegado a la meta nuestra vida está con Cristo escondida en Dios hasta que se nos manifieste  y lo veamos  cara a cara.

Feliz pascua de resurrección en nombre de esa familia agustiniana de Bilbao

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