Palabras Frases
    Deseo de Dios

    Nos hiciste, Señor, para Ti; y nuestro corazón estará inquiero hasta que descanse en Ti. (Conf. 1, 1)

    ¡Tarde te amé, Hermosura siempre antigua y siempre nueva, tarde te amé! ¡Cómo he podido vivir sin abrazarme a ti! Me tocaste, y mi ser entero sólo aspira al abrazo de tu paz. (Conf. 10, 27)

    Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti. (Conf. 1)

    Que yo, Señor, te busque invocándote y te invoque creyendo en ti, pues me has sido ya predicado. (Conf. 1, 1, 1)

    Buscaba qué amar amando el amar y odiaba la seguridad y la senda sin peligros, porque tenía dentro de mí hambre del interior alimento, de ti mismo, ¡oh Dios!, aunque esta hambre no la sentía yo no porque estuviera lleno de ellos, sino porque, cuando más vacío, tanto más hastiado me sentía. (Conf. 3, 1, 1).

    En este siglo, los hombres siempre andan con esperanzas, y apenas alcanzan lo que desearon; luego baja de precio lo conseguido. Y surgen nuevos deseos y nuevas esperanzas de cosas queridas; y también éstas, al poseerse, pierden sus encantos, porque son pasajeras. Porque a ti, ¡oh alma!, no te llena sino tu Creador. (Enr in. Ps. 125, 11)

    Debilidades humanas

    * La indolencia apetece el descanso; pero, ¿qué descanso cierto hay fuera del Señor?. El lujo apetece ser llamado saciedad y abundancia; mas tú sólo eres la plenitud y la abundancia indeficiente de eterna suavidad. La prodigalidad vístese con capa de liberalidad; pero sólo tú eres el verdadero y liberalísimo dador de todos los bienes. (Conf. 2, 6, 13)

    * La avaricia quiere poseer muchas cosas; pero tú sólo las posees todas. La envidia cuestiona sobre excelencia, pero ¿qué hay más excelente que tú? La ira busca venganza, pero ¿qué venganza más justa que la tuya? (Conf. 2, 6, 13).

    * Dame un amor ocioso y que nada haga... Perezosos, muertos, detestables, infelices seréis si no amáis nada (Enr. in ps. 31, S. 2, 5).

    * Mirando a nosotros, nos basta la conciencia; mirando a vosotros, nuestra fama no debe ser denigrada, sino tener crédito ante vosotros. Entended lo que digo y distinguid: dos cosas son la conciencia y la fama; la conciencia es para ti; la fama para el prójimo. El que fiándose de su conciencia no cuida su fama, es cruel (Serm. 355, 1).

    Curiosidad

    ...Por aquí se ve claramente cuánta mayor fuerza tiene para aprender las cosas una libre curiosidad que no una medrosa necesidad. (Conf. 1, 14, 23).

    Cuaresma

    * El diablo, aunque es muy poderoso, no puede hacer más de lo que le es permitido (In ps. 96, 12).

    * Cuando alguien inicia su conversión, "el hombre nuevo" dentro de él entabla una lucha a muerte con "el hombre viejo", que también habita en él (Serm. 19, 2)

    * Nadie te ha dicho que seas menos de lo que eres, sino que te reconozcas como eres. Reconócete como hombre, débil y pecador. Al confesar y aceptar tus limitaciones, obtienes el carnet de socio en la casa de Cristo, que es casa de redención (Serm. 137, 4, 4).

    * Haces limosna "de bolsillo" si socorres si socorres al mendigo. La haces "de corazón" si al hermano das perdón. Ambas limosnas son necesarias, pues si falta una de ellas la oración no puede levantar el vuelo. No puede volar con un ala sola (Serm. 58, 10).

     Aprovecha los momentos de paz y soledad para recolectar los granos de la palabra de Dios y almacenarlos en el granero de tu corazón. En los momentos de confusión, cuando no puedas encontrar afuera la paz que necesitas, tendrás siempre la oportunidad de retirarte a tu interior y de sentirte a gusto contigo mismo y con Dios (In ps. 63, 3).

    * La "voz de la oración" no es el ruido que produce, sino el espíritu que la alimenta. Los ruidos sin alma se llaman sonidos; pueden ser oídos, pero no se entienden. La voz, en cambio, tiene alma e intención; pertenece a los seres vivos. Se oye y se entiende (In ps. 139, 10).

     * Cuando la oración brota del alma como una necesidad del alma misma, se convierte en llave de oro, en santo y seña eficaz que abre las puertas del cielo y hace posible el diálogo con Dios. El hombre asciende en oración y Dios desciende en misericordia (In ps. 85, 7).

    * Cuando el Apóstol dice que la carne lucha contra el espíritu y el espíritu contra la carne, no pienses que se refiere sólo al espíritu del hombre. Es el Espíritu de Dios el que lucha en ti contra ti, contra todo aquello que, estando en ti, está contra ti. Por no querer someterte al Señor, caíste y te rompiste. Te rompiste como se rompe un vaso de cristal que se desprende de la mano y cae al suelo. Y, roto en mil pedazos, tú mismo eres enemigo de ti mismo. Recógete, pues, y recompón tu unidad. Procura que nada tuyo esté en ti contra ti y lograrás la estabilidad integral (Serm. 128, 9).

     * Haz penitencia. No te ilusiones con el mal de muchos ni te conformes con tener compañeros de infortunio. No vas a sufrir menos por no sufrirlo a solas (Serm. 351, 11).

    * El hombre carnal no se apoya en el amor de Cristo, sino que se busca sus propios amores y fornica con ellos. Y llevado de la mano por la corrupción de su fe o por la exaltación de su orgullo, da a luz a la herejía o al cisma (De bap. 19, 27).

    Cristo: ejemplo y mediador

    *La Virgen lo formó en su seno: formándole nosotros en nuestro corazón. La Virgen estuvo grávida por la encarnación de Cristo; que nuestras almas estén grávidas por la fe en Cristo. La Virgen dio a luz al Salvador; demos nosotros a luz la salvación y la alabanza. No seamos estériles; seamos fértiles para el Señor (Serm. 189, 3, 3).

    *Él está arriba y abajo. Arriba, en sí mismo; abajo en su pueblo. Témele arriba; reconócele abajo. Él es rico arriba, en Dios y con Dios. Él es pobre abajo, en y con los pobres. Únete a él arriba, en su bondad; acéptale abajo, en su necesidad (Serm. 123, 4, 4).

    *¡Qué intercambio tan admirable! Nosotros tenemos la vida por él. Él tuvo la muerte por nosotros (Serm.130, 5).

    *Concibe a Cristo por la fe. Da a luz a Cristo por las obras. Haz, por y en el amor de Cristo, lo que María hizo por y en la carne de Cristo (Serm. 192, 2, 2).

    *Cristo es nuestro guía e inspirador. Nos conduce como líder. Nos lleva en sí como camino. Nos atrae a sí como patria (IN ps. 60, 4).

    *Dios necesitó sólo de una palabra para crearnos, pero hubo de derramar su sangre para redimirnos. Así pues, cuando te sientas frustrado por tus miserias, recuerda lo que has costado (Serm. 36, 8).

    *La patria es maravillosa. El camino que conduce a ella es duro. Nuestra patria es la vida con Cristo. El camino es la muerte de Cristo. Nuestra morada es la casa de Cristo. El camino, los sufrimientos de Cristo. Si no te pones en camino, ¿cómo vas a llegar a la patria? (In Joan. 28, 7).

    *Cuando te decides a vivir en Cristo, entras en el lagar. Prepárate para el apisonamiento, pero no estés seco. De lo contrario, la prensa no sacará nada de ti (In ps. 55, 4).

    *Era menester que el mediador entre Dios y los hombres tuviese algo en común con Dios y algo en común con los hombres. De asemejarse totalmente a los hombres, quedaría muy lejos de Dios. De asemejarse únicamente a Dios, quedaría muy lejos de los hombres. En uno y otro caso no hubiera sido Mediador (Conf. 10, 42, 67).

    Cristo pobre

    * Tenéis a Cristo sentado en el cielo; en la tierra, pidiendo por boca de los pobres (Enr. in ps. 36. S. 3, 6)

    * Cristo está menesteroso en sus miembros; lleno en sí mismo (Serm. 236, 3).

    Cristo maestro

    * Cristo es nuestro maestro interior. Lo que no podáis escuchar con vuestro oído u oír de mi boca, tratad de oírlo y escucharlo en vuestro corazón, convirtiéndoos a él. El es quien me enseña a mí lo que yo enseño, y él es, también, quien a vosotros os hace entender lo que escucháis, quien a vosotros os hace entender lo que escucháis (In Joan. 20, 3).

    * Llamamos ''humano'' al que recibe a otro en su casa. ¿Quién, entonces, más humano que Cristo, que recibió al hombre en sí mismo? (Serm. 174,1).

    Cristo camino

    *Cristo te conduce a Él mismo. No andes buscando por dónde ir a Él fuera de Él. Si Él no hubiera tenido voluntad de ser camino, extraviados andaríamos siempre. Hízose, pues, camino por donde ir. No te diré, por ende: "busca el camino". El camino mismo es quien viene a ti. ¡Levántate anda!. Anda con la conducta, no con los pies. (Serm. 141, 4)

    *Nuestro Camino quiere caminantes. A tres clases de hombres aborrece: al que está quieto, al que retrocede, al que anda fuera de Él. Guarde y defienda el Señor nuestros pasos de estos tres malos géneros de hombres (De cantico nove, 4)

    *La patria es maravillosa. El camino que conduce a ella es duro. Nuestra patria es la vida con Cristo. El camino es la muerte de Cristo. Nuestra morada es la casa de Cristo. El camino, los sufrimientos de Cristo. Si no te pones en camino, ¿cómo vas a llegar a la patria? (In Joan. 28, 7).

    *Buscaba yo un camino para conseguir la fortaleza que me hiciese idóneo para gozar de ti, Señor. Y no lo encontré hasta agrazarme con el Mediador entre Dios y los hombres, el Hombre Cristo-Jesús... Él nos llama y nos dice: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Él combina la comida con su carne... porque tu Palabra se hizo carne, para que tu sabiduría, por la que creaste todas las cosas, se convierte en leche de nuestra infancia (Conf. 7, 18, 24).

    *Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Todo hombre desea la verdad y la vida, pero no todos saben el camino hacia ellas... Por eso Cristo, que era la Verdad y la Vida, se hizo también Camino.

    *Camina, pues, por el hombre y llegarás a Dios. Yendo por él, llegas a él... Camina con las costumbres, no con los pies, que incluso con pies sanos puedes extraviarte... Es mejor ser un cojo en el camino que un buen corredor fuera de él (Serm. 141, 4, 4).

    *Si el Señor te hubiera dicho únicamente: 'Yo soy la Verdad y la Vida', podría replicarle: "grandes cosas ofreces, pero ¿por dónde se va?" ¿Preguntas por dónde se va? También dijo: 'Yo soy el Camino'. Permaneciendo en el Padre, él es la Verdad la Vida. Encarnándose en la madre se hizo camino. El Camino vino a ti. ¿Quieres andar y te duelen los pies? El curó a los cojos. ¿Intentas caminar y no ves el camino? Él dio vista a los ciegos (In Joan. 139, 7).

    Cristo

    *Nosotros somos los vasos. Cristo es la fuente. (Serm. 289)

    *Cristo te conduce a Él mismo. No andes buscando por dónde ir a Él fuera de Él. Si Él no hubiera tenido voluntad de ser camino, extraviados andaríamos siempre. Hízose, pues, camino por donde ir. No te diré, por ende: "busca el camino". El camino mismo es quien viene a ti. ¡Levántate anda!. Anda con la conducta, no con los pies. (Serm. 141, 4)

    *Si a Cristo le tienes sólo como Dios, niegas la medicina que te ha sanado; si lo tienes por hombre sólo, niegas el poder que te ha creado. Guarda, pues, ambas cosas, alma fiel y corazón católico; cree ambas cosas, confiésalas fielmente. Dios es Cristo, hombre es Cristo. (In Ion. evang. 36, 2)

    *Nuestro fin debe ser nuestra perfección, y nuestra perfección es Cristo. En el nos perfeccionamos porque somos miembros de la misma cabeza. (Enr. in ps. 52, 6).

    *Nuestro manjar lácteo es Cristo humilde, nuestra comida es el mismo Cristo, igual al Padre. Mama la leche para que te dé pan, porque ponerse en contacto espiritual con Jesús, es conocer su igualdad con el Padre. (In Io. Evang. 3, 1).

    *Nuestra Cabeza, en la derecha del Padre, intercede por nosotros. Recibe a unos miembros, castiga a otros; purifica a unos, consuela a otros; incorpora a unos, llama a otros; revoca a unos, corrige a otros y restablece a otros. (Enr. in ps. 85, 5).

    *Cristo es fuente de vida; acércate, bebe y vive; es luz; acércate, ilumínate y ve. Sin su influencia estarás árido. (Serm. 284, 1).

    *Nosotros somos los vasos; Cristo es la fuente. (Serm. 289, 5)

    *La fuente vence al que bebe ( Serm. 159, 9)

    *Cristo trabaja en ti, tiene sed de ti, tiene hambre de ti y padece tribulación en ti. Y aun él muere en ti, y tú ya resucitaste en El. (En. in. Ps. 100, 3)

    *La fealdad de Cristo te hermosea. Porque, si Él no hubiera querido ser deforme, tú no hubieras recobrado la forma que perdiste. Pendía Cristo en la cruz desfigurado, pero su desfigura era nuestra hermosura (Serm. 27, 6)

    *Nosotros somos los vasos. Cristo es la fuente (Serm. 289, 5).

    Cristianismo

    * Cuando al hombre le va bien, se olvida de que es cristiano. (In ps. 21)

    Correción

    Si eres capaz de aceptar la alabanza sin vanidad, lo serás también de aceptar la corrección sin ofensa. (Epist.112)

    Conocimiento de Dios

    * Desdichado el hombre que, creyendo saberlo todo, te ignora a Ti, Señor. Feliz, en cambio, quien te conoce a Ti, aunque ignore todo lo demás. (Conf. 5, 4).

    Conducta

    *Tu conciencia está ante Dios; pero tu conducta, también está ante tu hermano. (Serm. 47, 11).

    *En este siglo, los hombres siempre andan con esperanzas, y apenas alcanzan lo que desearon; luego baja de precio lo conseguido. Y surgen nuevos deseos y nuevas esperanzas de cosas queridas; y también éstas, al poseerse, pierden sus encantos, porque son pasajeras. Porque a ti, ¡oh alma!, no te llena sino tu Creador. (Enr in. Ps. 125, 11)

    *Procuremos, hermanos, no sólo vivir bien, sino también observar una conducta ejemplar ante los hombres; no sólo tener buena conciencia, sino también, según nos permita nuestra fragilidad, no dar motivo de escándalo al hermano que es flaco, no sea que, comiendo nosotros hierbas limpias y bebiendo agua pura, pisoteemos los prados de Dios, y las ovejas flacas tengan que comer hierbas pisoteadas y beber agua turbia. Y ¡ay de los que tal hacen, por este que dijo: 'yo juzgo entre oveja y oveja! (Serm. 47, 14).

    Concupiscencia
    *Tu conciencia está ante Dios; pero tu conducta, también está ante tu hermano. (Serm. 47, 11).
    *Todo hombre malvado lo es pasa consigo mismo, siendo su propio verdugo. El mismo es su castigo, porque le atormenta su conciencia. (En. in ps. 36, S. 2, 10).
    *Mirando a nosotros, nos basta la conciencia; mirando a vosotros, nuestra fama no debe ser denigrada, sino tener crédito ante vosotros. Entended lo que digo y distinguid: dos cosas son la conciencia y la fama; la conciencia es para ti; la fama para el prójimo. El que fiándose de su conciencia no cuida su fama, es cruel (Serm. 355, 1).
    *La confesión de las obras malas es principio de las obras buenas (In Io evang. Tract. 12, 13).
    Conciencia

    *Tu conciencia está ante Dios; pero tu conducta, también está ante tu hermano. (Serm. 47, 11).

    *Todo hombre malvado lo es pasa consigo mismo, siendo su propio verdugo. El mismo es su castigo, porque le atormenta su conciencia. (En. in ps. 36, S. 2, 10).

    *Mirando a nosotros, nos basta la conciencia; mirando a vosotros, nuestra fama no debe ser denigrada, sino tener crédito ante vosotros. Entended lo que digo y distinguid: dos cosas son la conciencia y la fama; la conciencia es para ti; la fama para el prójimo. El que fiándose de su conciencia no cuida su fama, es cruel (Serm. 355, 1).

    *La confesión de las obras malas es principio de las obras buenas (In Io evang. Tract. 12, 13).