Palabras Frases
    Paciencia

    No hay lugar para la sabiduría donde no hay paciencia. (Serm. 153)

    Padre nuestro

    *  Considerad al árbol: primero baja hacia abajo para elevar al cielo su copa. ¿No nace su empeño de la humildad? En cambio, tú, sin tener caridad, quieres comprender las cosas sublimes. ¿Sin raíz quieres subir al aire? Eso es ruina, no elevación. (Serm. 117, 17).

    * Todos los días hay combates en nuestro corazón. Cada hombre, en su corazón, lucha con un ejército. Los enigmas son la avaricia, la gula, la popularidad; todos le hacen guerra. A todos presenta batalla y aborrece, pero es difícil que alguno no le cause alguna herida (Enr. Iin ps. 99, 11).

    *  Si el hombre vive según la carne, es semejante a las bestias; si vive según el espíritu, es semejante a los ángeles. (In Ion. Evang. 18, 7).

    * Cristo es fuente de vida; acércate, bebe y vive; es luz; acércate, ilumínate y ve. Sin su influencia estarás árido. (Serm. 284, 1).

    206. Nosotros somos los vasos; Cristo es la fuente. (Serm. 289, 5)

    *  Hablamos de Dios. ¿Por qué te admiras de que no le comprendas? Porque si lo comprendes ya no es Dios. Vale más la piadosa confesión de la ignorancia que la temeraria presunción de ciencia. Alcanzar apenas a Dios con la mente, ya es una felicidad. Pero comprenderlo es totalmente imposible. (Serm. 117, 3, 5).

    *  Por eso fue tentado Cristo, para que el cristiano no sea vencido por el tentador. Porque aquel Maestro quiso ser tentado en todo, por ser tentado como nosotros; como quiso morir, porque morimos, y quiso resucitar porque también nosotros resucitaremos (Enr. in. Ps. 90. S. 2, 1).

    * Se hizo hombre el que creó al hombre; pero permaneció sin inmutarse Dios y mejoró al hombre. (In Io. Evang. 52, 3).

    * Da, pues, leche a los párvulos para dar comida de sabiduría a los mayores. El párvulo no puede con la comida que hay en la mesa; y ¿qué hace la madre? Encarna la comida y la convierte en lecho. Hace lo que podamos tomar. Así, el Verbo se hizo carne para que nos alimentásemos de leche los que no podíamos, por ser infantes, con la comida. (Serm. 117, 16)

    * Dios es inefable. Más fácilmente decimos lo que no es que lo que es. Piensa en la tierra: eso no es Dios. Imaginas el mar: no es Dios. Te representas los hombres y animales terrenos: no son Dios. Piensa en los ángeles, potestades, virtudes, dominaciones, tronos: no son Dios. Pues, ¿qué es? ¿Sólo he podido decirte lo que no es? Pero, ¿qué es? ¿Buscas lo que es?: lo que ni ojo vio, ni oído oyó, ni logro barruntar corazón de hombre. (Enr. in ps. 85, 12).

    *  Nadie hace bienaventurado al hombre sino el que creó al hombre (Epist. 155, 2)

    * La fuente vence al que bebe ( Serm. 159, 9)

    *  Así como la madre toma el alimento para que, pasándolo por la digestión carnal, lo comunique al infante convertido en leche, análogamente el manjar de los ángeles, Dios Verbo, se hizo carne y se convirtió en leche. Y así, dando leche, descendió a los pequeñuelos. (Enr. in ps. 119, 2)

    * El que dice. "yo estoy sano", no busca al médico (Serm. 137, 4).

    * . Y a ti, Señor, de qué modo te puedo buscar. Porque cuando te busco a ti, Dios mío, la vida bienaventurada busco. Búsquete yo para que viva mi alma, porque si mi cuerpo vive de mi alma, mi alma vide de ti. (Conf. 10, 20),

    *  Vino a pasar hambre y a dar hartura; vino a tener sed y a dar de beber; vino a vestirse de hábito de muerte y a revestir de inmortalidad; vino de pobre para hacer ricos. (Enr. in ps. 49, 19).

    *  No temas si se permite hacer algo al tentador; tú tienes un misericordioso Salvador (En. in. Ps. 51, 20)

    * Veo que eres bueno, veo que eres justo; amo al bueno, temo al justo. El amor y el temor me llevan porque tu misericordia y tu verdad, Señor, siempre me abrazaron (En. in ps.39, 20)

    * Creer en Cristo es comer el Pan vivo. El que cree, ya come. (In Io. Evang. Tract. 26, 1).

    *  Nosotros somos los vasos; Cristo es la fuente. (Serm. 289, 5)

    Palabra divina

    * La palabra divina que se predica diariamente es pan. Porque falte el pan del cuerpo, no por eso escasea el pan del alma. (Serm. 59, 3)

    * Así como Dios envía su lluvia sobre las mieses y las espinas, a las mieses para guardarlas en los graneros y a las espinas para el fuego, así la palabra de Dios llega a todos (Serm. 4, 31)

    Pecado

    * El peor de los pecados, y el más incurable, es el no aceptarse como pecador. (Conf. 5)

    * El fallo moral no se define por el mal que se intenta, sino por el bien que se abandona. (La Ciudad de Dios, 12, 8)

    * Ciertamente, Señor, que tu ley castiga el hurto, ley de tal modo escrita en el corazón de los hombres, que ni la misma iniquidad puede borrar. ¿Qué ladrón hay que sufra con paciencia a otro ladrón?. (Conf. 2, 4, 9).

    * No hay ningún pecado cometido por un hombre que no pueda cometer otro, si le falta la dirección de que hazo al hombre. (Serm. 99, 6).

    * Cayó el ángel; pero, ¿acaso fue mancillado el cielo? Cayó Adán, pero ¿acaso fue afeado el paraíso?. Cayó Judas; ¿acasó contaminó el coro de los Apóstoles?.

    * Todo hombre malvado lo es pasa consigo mismo, siendo su propio verdugo. El mismo es su castigo, porque le atormenta su conciencia. (En. in ps. 36, S. 2, 10).

    * Del pecado sólo puede librar el que vino al mundo sin pecado y se hizo sacrificio por el pecado (In Io. Evang. Tr.51,5

    * Cuando comenzamos a aborrecer los pecados, este mismo odio comienza a hacernos semejantes a Dios, porque aborrecemos lo que Él aborrece (En.in ps. 84,15)

    Pedagogía

    * Si te dedicas al estudio, debes mantenerte limpio de cuerpo y espíritu; alimentarte de comida sana, vestirte con sencillez y no consumir superfluamente.

    * Aleja de ti toda ira, o trata de controlarla, cuando corrijas las faltas de los demás.

    * No seas excesivo en el castigo ni tacaño en el perdón.

    * Sé tolerante con los que tienden a mejorar, y precavido con los que tienden a empeorar.

    Perfección

    * En la escuela del Señor, todos somos condiscípulos. (Serm. 242)

    * Señor, enséñame lo que tengo que enseñar. Enséñame lo que aún tengo que aprender. (Epist. 166)

    * ¡Ay de mí, Señor, que ni siquiera sé lo que me falta por saber! (Conf. 11, 25)

    * Lucha y trabaja, que ningún atleta es coronado sin sudor y sin esfuerzo. (Serm. Morin, 10)

    * ¿Cómo es que cierras voluntariamente el corazón y luego te disculpas con la llave? (Serm. 153)

    * No te pares, avanza siempre; no vuelvas hacia atrás; no te desvíes. El que no adelanta, retrocede. (Serm. 89, 15, 18).

    * Nuestro fin debe ser nuestra perfección, y nuestra perfección es Cristo. En el nos perfeccionamos porque somos miembros de la misma cabeza. (Enr. in ps. 52, 6).

    * Si tuvieses el trigo en lugares bajos, lo subirías a locales altos para que no se pudriese. Cambiarías de lugar el trigo. ¿Y dejas que el corazón se estrague en las cosas inferiores? Subirías el trigo arriba; ¡arriba, también, los corazón! (Enr. Iin ps. 85, 6).

    Pobreza

    * Por rico que sea uno en la tierra, siempre es mendigo de Dios. (Serm. 59, 6)

    * Lo que resulta superfluo para ti, es necesario a los pobres. (Serm. 61, 12)

    * Tenéis a Cristo sentado en el cielo; en la tierra, pidiendo por boca de los pobres (Enr. in ps. 36. S. 3, 6)

    * Lo superfluo de los ricos es lo necesario de los pobres. Se poseen cosas ajenas cuando se poseen cosas superfluas (En in ps. 147, 12).

    Progreso

    * Para poder progresar es necesario pensar más en lo que nos falta que en lo que tenemos. (Serm. 354)

    * Si das la espalda a la meta, no la alcanzarás jamás. (Serm. 150)

    * Rechazas la prueba, rechazas la victoria. (In ps. 94)

    * La verdad de la belleza de un árbol en flor se encuentra en la fealdad de sus raíces (Serm. 44)

    * Haz lo que puedas. Dios no te pide más. (Serm. 128)

    * No andes averiguando cuánto tienes, sino qué tal eres. (Serm. 23)

    * Señor, lleva a perfección en mí lo que has comenzado en mí sin mí. (In Ioan. 40)

    * Nada está perdido mientras haya ilusión por encontrarlo. (De música, 6, 23).

    * ...Por aquí se ve claramente cuánta mayor fuerza tiene para aprender las cosas una libre curiosidad que no una medrosa necesidad. (Conf. 1, 14, 23).

    * No te pares, avanza siempre; no vuelvas hacia atrás; no te desvíes. El que no adelanta, retrocede. (Serm. 89, 15, 18).

    * Si tuvieses el trigo en lugares bajos, lo subirías a locales altos para que no se pudriese. Cambiarías de lugar el trigo. ¿Y dejas que el corazón se estrague en las cosas inferiores? Subirías el trigo arriba; ¡arriba, también, los corazón! (Enr. Iin ps. 85, 6).

    Providencia

    * Dios aplica su oído no a tu boca, sino a tu deseo. No a tus palabras, sino a tu corazón. (In ps. 146)

    * Sin el auxilio del Señor se puede batallar, pero no se puede vencer. (In ps. 106)

    * No está lejos de nosotros tu omnipotencia, aun cuando nosotros estemos lejos de ti. (Conf. 2, 2, 3).

    * Señor, finges dolor en mandar, y hieres para sanar, y nos das muerte para que no muramos sin ti. (Conf. 2, 2, 4).

    * ¿Y qué cosa más cerca de tus oídos, Señor, que el corazón que te confiesa y la vida que procede de la fe? (Conf. 2, 3, 5).

    * ¡Ay de mí! ¿Y me atrevo a decir que callabas cuando me iba alejando de ti? ¿Es verdad que tú callabas entonces conmigo? ¿Y de quién eran, sino de ti, aquellas palabras que por medio de mi madre, cantaste en mis oídos, aunque ninguna de ellas penetró en mi corazón para ponerlas por obra? (Conf. 2, 3, 7).

    * Tú que nos creaste, nos ayudas; Tú que nos creaste, no nos abandonas (Enr, in ps. 26, 17).

    * No nos perderá Dios, pues por nosotros mandó a su Hijo a ser tentado, crucificado, muerto y resucitado; porque no nos tiene en poco Dios cuando no perdonó a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros. Así se hizo nuestra esperanza. En Él ves tu trabajo y tu salario; tu salario en la resurrección; por eso es nuestra esperanza (Enr. in ps. 60, 4).

    * Dios promete dignamente y cumple fielmente lo prometido; tú sé piadoso extractor; aunque pequeño, aunque débil, exige misericordia. ¿No ves cómo los tiernos corderillos forcejean con las ubres de las madres para sacarles la leche? (Enr. in ps. 39, 2).

    * Tú, Señor, eres la vida de las almas, la vida de las vidas que vives por ti misma y no te cambias; la vida de mi alma. (Conf. 3, 6, 11).

    * Tú, ¡oh Dios, omnipotente y bueno, cuidas de nosotros como si no tuvieras más que cuidar, y así de todos como de cada uno. (Conf. 3, 11, 20)

    * A unos invita, a otros excluye, a otros abandona, a otros se anticipa; pero a todos da poder participar de la gracia de Dios (De vera rel. 6, 10).

    * Bien sabe lo que ha de hacer de ti el que te creó. Pues, ¿tienes a tu Creador por tan inepto que, sabiendo darte la existencia, se olvida de seguirte con cuidado? Antes de que existieras, pensó en ti; luego, antes que existieras, pensó en tu ser, y ahora que existes, permaneces, vives y le sirves. ¿Te va a olvidar y despreciar? (Serm. 21, 8)

    * Así como Dios envía su lluvia sobre las mieses y las espinas, a las mieses para guardarlas en los graneros y a las espinas para el fuego, así la palabra de Dios llega a todos (Serm. 4, 31)