Palabras Frases
    Encarnación

    * El Verbo se hizo carne para que de esta forma la carne participe del Verbo. (En. in ps. 121, 5).

    * Por ti se hizo Cristo temporal, para que tú seas eterno. (In com. epist. Ioan, 10, 25)

    * Se hizo hombre el que creó al hombre; pero permaneció sin inmutarse Dios y mejoró al hombre. (In Io. Evang. 52, 3).

    * Da, pues, leche a los párvulos para dar comida de sabiduría a los mayores. El párvulo no puede con la comida que hay en la mesa; y ¿qué hace la madre? Encarna la comida y la convierte en lecho. Hace lo que podamos tomar. Así, el Verbo se hizo carne para que nos alimentásemos de leche los que no podíamos, por ser infantes, con la comida. (Serm. 117, 16)

    * Así como la madre toma el alimento para que, pasándolo por la digestión carnal, lo comunique al infante convertido en leche, análogamente el manjar de los ángeles, Dios Verbo, se hizo carne y se convirtió en leche. Y así, dando leche, descendió a los pequeñuelos. (Enr. in ps. 119, 2)

    * Vino a pasar hambre y a dar hartura; vino a tener sed y a dar de beber; vino a vestirse de hábito de muerte y a revestir de inmortalidad; vino de pobre para hacer ricos. (Enr. in ps. 49, 19).

    * Esta es aquella leche de párvulos que adaptó a nuestro paladar pasando el pan por la carne. Pues en el principio aquel pan de ángeles era el Verbo; mas para que el hombre comiera pan de ángeles, el Creador de los ángeles se hizo hombre. Y así, el Verbo encarnado se nos hizo receptible a nosotros (Enr. in ps. 109, 12)

    * Mira al Niño en el pesebre. Mira al Creador convertido en criatura. Mira a Dios hecho hombre.
    En virtud de este maravilloso intercambio, el Pan está ahora hambriento. La Fuente tiene sed. La Luz está en tinieblas. El Camino está cansado. La Verdad está puesta en vergüenza por testigos falsos. El Juez de vivos y muertos, sentenciado por nuestros vivientes. La Justicia condenada por injustos. La Disciplina, castigada con la fusta. La Piedra angular, colgada de un madero. La Virtud, escarnecida. La Salud, enferma. La Vida se está muriendo (Serm. 191, 1, 1)

    * De tal manera nos amó, que por nuestra causa se hizo hombre en el tiempo el que es hacedor de los tiempos. Se hizo hombre el que hizo al hombre. Fue creado de una madre a la que Él creó. Lloró en un pesebre, en mudez infantil, el que es la Palabra sin la cual toda elocuencia es muda (Serm. 188, 2, 2).

    * Reposa en un pesebre, pero contiene el mundo. Se nutre de pechos humanos, pero es el alimento de los ángeles. Está envuelto en pañales, pero viste a los hombre de inmortalidad. NO encuentra posada en el mesón, pero hace su morada en el corazón de los creyentes. Para que la debilidad se hiciera fuerte, la misma fuerza se hizo debilidad (Serm. 190, 3, 4).

    * Se dignó compartir nuestra mortalidad para que nosotros pudiésemos compartir su divinidad. Haciéndose partícipe con muchos de la muerte, nos hizo a todos partícipes en Uno de la vida (In ps. 118, 19, 6).

    * Alégrense los varones. Y también las mujeres. Cristo ha nacido varón, pero ha nacido de mujer. Pase al hombre segundo el que había sido condenador en el primero. Una mujer nos había llevado a la muerte. Una mujer nos ha traído a la vida (Serm. 184, 4)

    * Cristo se ha hecho temporal para que tú seas eterno. Tú te hiciste temporal por el pecado. Él se hizo temporal para perdonarte el pecado (In epist. Joan. 2,10

    * Si no hubiese perecido el hombre, no hubiera venido el Hijo del hombre. Se perdió el hombre, vino Dios al hombre y fue hallado el hombre. Se perdió el hombre por su libre voluntad. Vino Dios al hombre por su gracia liberadora (Serm. 194, 2).

    * El Hijo de Dios ora por nosotros, ora en nosotros y es orado por nosotros. Ora por nosotros como nuestro Sacerdote. Ora en nosotros como nuestra Cabeza. Y es orado en por nosotros como nuestro Dios (In ps. 85, 1).

    * Ha nacido Cristo. Dios de Padre. Hombre de Madre. Ha nacido de la inmortalidad del Padre, de la virginidad de la Madre. Del Padre, sin madre. De la Madre, sin padre. Del Padre, sin tiempo. De la Madre, sin semen. Del Padre, principio de ida. De la Madre, fin de la muerte. Del Padre, ordenador de los días. De la Madre, consagrador de este día (Serm. 194, 2).

    * Es el día de Navidad porque ha nacido El Día (Serm. 196,1)

    Se hizo "Dios con nostros" para que nosotros fuésemos "dioses con él". El que para estar con nosotros se hizo de nosotros, ha hecho que nosotros estemos con él, haciéndonos uno con él (In ps. 145, 1).

    * En virtud de la caridad, él está con nosotros en la tierra y nosotros con él en el cielo. Él esta con nosotros en la tierra por la compasión de su amor. Nosotros estamos con él en el cielo por la esperanza del mismo amor (In ps. 122, 1).

    * En María la virginidad dio a luz a Cristo. En Ana la viudez reconoció a Cristo en el niño. En Isabel la castidad conyugal se sirvió como amor. Todos los miembros del cuerpo colaboran con la Cabeza según sus propias habilidades (Serm. 192, 2, 2).

    * La Virgen lo formó en su seno: formándole nosotros en nuestro corazón. La Virgen estuvo grávida por la encarnación de Cristo; que nuestras almas estén grávidas por la fe en Cristo. La Virgen dio a luz al Salvador; demos nosotros a luz la salvación y la alabanza. No seamos estériles; seamos fértiles para el Señor (Serm. 189, 3, 3).

    * Dios se hizo hombre para que el hombre se hiciese Dios. El Señor tomó la forma de siervo para que el siervo llegase a ser señor. El habitador del cielo habitó la tierra para que el habitador de la tierra habitase el cielo ( Serm. 371).

    Envidia

    * La avaricia quiere poseer muchas cosas; pero tú sólo las posees todas. La envidia cuestiona sobre excelencia, pero ¿qué hay más excelente que tú? La ira busca venganza, pero ¿qué venganza más justa que la tuya? (Conf. 2, 6, 13).

    Esperanza humana

    * En este siglo, los hombres siempre andan con esperanzas, y apenas alcanzan lo que desearon; luego baja de precio lo conseguido. Y surgen nuevos deseos y nuevas esperanzas de cosas queridas; y también éstas, al poseerse, pierden sus encantos, porque son pasajeras. Porque a ti, ¡oh alma!, no te llena sino tu Creador. (Enr in. Ps. 125, 11)

    Eternidad

    * El que une su corazón a la eternidad de Dios, se hace eterno con Él. (Enr. in ps. 41, 8)

    Eucaristía

    * Vengan los pobres al banquete; nos invita quien siendo rico se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecer con su pobreza a los pobres. Vengan los enfermos, porque no han menester médico los sanos sino los que andan mal de salud. Vengan los cojos y díganle: 'acomoda mis pies a tus caminos'. Vengan los ciegos y digan: 'alumbra mis ojos para que nunca me duerma en la muerte'. He aderezado una gran cena, he dispuesto una gran casa y no sufro quede lugar alguno vacío. (Serm. 112, 8).

    * El pan que se come en el reino de Dios, ¿no es el mismo que dice: "yo soy el pan vivo que bajó del cielo"?. No apercibas la boca; apercibe el corazón. La verdadera entidad de nuestra cena está en que nosotros cuando recibimos a Cristo, creemos recibir a Cristo. La recepción es la exteriorización de nuestra fe. Recibimos una cosa menuda; sin embargo, nos engruesa el corazón, porque no alimenta lo que ven los ojos, sino la fe. (Serm. 112, 15).

    * Heos ahí aderezada la mesa; Cristo es la justicia; no la guisan cocineros ni la traen de allende los mares los mercaderes como las frutas extrañas; es la vianda de que gustan todos los paladares sanos, la vianda del hombre interior. (Serm. 28, 2).

    * Recomendándose Cristo a sí mismo, dice: "yo soy el pan de vida que bajé del cielo". Es manjar que restaura sin mengua, se toma y no se consume, sacia a los hambrientos y queda intacto. Cuando de aquí volváis a vuestras mesas, no comeréis nada semejante. Y, pues, habéis venido a este festín, hartaos; mas en yéndoos, digerid bien esta vianda. Come bien y digiere mal el que oye la palabra de Dios y no la practica; porque no asimila el jugo nutritivo; antes, la indigestión le vuelve a la boca el amargor del fastidio. (Serm. 28, 2).

    * Consuélete la fracción del pan. La ausencia del Señor no es ausencia; ten fe, y contigo está Aquel a quien no ves. (Serm. 235, 3).

    * Nuestro manjar lácteo es Cristo humilde, nuestra comida es el mismo Cristo, igual al Padre. Mama la leche para que te dé pan, porque ponerse en contacto espiritual con Jesús, es conocer su igualdad con el Padre. (In Io. Evang. 3, 1).

    * Esta es aquella leche de párvulos que adaptó a nuestro paladar pasando el pan por la carne. Pues en el principio aquel pan de ángeles era el Verbo; mas para que el hombre comiera pan de ángeles, el Creador de los ángeles se hizo hombre. Y así, el Verbo encarnado se nos hizo receptible a nosotros (Enr. in ps. 109, 12)

    Evangelio

    * Boca de Cristo es el Evangelio; Él está en el cielo, pero no cesa de hablar en la tierra (Serm. 75, 1).