candle1° Domingo de adviento

Amistad

* Examina por qué te ama tu amigo, y sabrás lo que amas tú. (In Ioan. 32)

*¿Pues qué otra cosa es la amistad, que trae su nombre de amor y que nunca es fiel sino en Cristo, en quien únicamente, además, puede ser eterna y dichosa?. (Epistola contra Pelagio, 1.1)

*La verdadera amistad no se mide por intereses temporales, sino que se vive por amor gratuito. (Carta 155, 1.1)

*La amistad es el acuerdo en cosas divinas humanas acompañado de benevolencia y de caridad. (Epist. 258, 1).

Cara es la amistad de los hombres por la unión que hace de muchas almas con el dulce nudo del amor (Conf. 2,5)

La amistad humana, basada en lazos de cariño, es una dulce realidad por razón de la identificación de muchas almas entre sí (Conf. 2, 5, 10)

*Durante toda la vida, en todo tiempo y lugar, ten amigos de verdad, o búscalos.

*En este mundo existen dos cosas: la salud y un buen amigo (Serm. Dennos 16, 1).

*Tanto más se amigan los hombres entre sí cuanto más comunes son las cosas que aman (Sol. 1, 13, 22).

*La mayor consolación en medio de las agitaciones y penalidades de la sociedad humana es la fidelidad y al amor de los buenos amigos (De Civ. Dei 9, 8)

*Un amigo íntimo no sólo está de acuerdo con su amigo en lo que atañe a la vida humana, sino también en lo que atañe a la religión. No en vano la verdadera amistad ha sido definida como "un acuerdo benévolo y amoroso sobre las cosas humanas y divinas" (Con. Acad. 3, 6, 13).

*Ama de verdad a su amigo quien ama a Dios en él (Serm. 336, 2, 2).

*La verdadera amistad es fruto maduro de ese amor de lo eterno y verdadero que se da en la república cristiana, cuyo rey es Cristo. Dicha amistad no se mide por intereses temporales, sino que hay que gozarla con amor gratuito. De hecho, nadie puede ser amigo del hombre si no lo es primero de la verdad. Y si tal amistad no es gratuita, no existe en modo alguno (Epist. 155, 1).

*Ya eres amigo mío. Gracias a Dios por ello. Ahora sí que hay entre nosotros verdadero acuerdo en las cosas divinas y humanas. Lo hay benévola y amorosamente en Jesucristo, el Señor, que es nuestra paz. El recapituló todos los oráculos divinos en estos dos preceptos: Amarás al Señor tu Dios... y al prójimo como a ti mismo. Por el primero, hay acuerdo en las cosas divinas. Por el segundo, en las humanas. Y en ambos, con benevolencia y caridad. Si, a una conmigo, mantienes firmemente ambos preceptos, nuestra amistas será verdadera y sempiterna. Y no sólo nos asociará mutuamente, sino a ambos con Dios. (Epist. 258, 2).

*La amistad llega a su plenitud en el hombre cuando le capacita para decir y confiar al amigo todas sus cosas (De div. quaest. 83, 71, 5-6)

*La verdadera amistad no tiene precio. Es gratuita. (Epist. 155, 1).