VIGÉSIMO NOVENO DOMINGO ORDINARIO

VIGÉSIMO NOVENO DOMINGO  ORDINARIO

1ªLct.:Isaías 45,1.4-6:Llevó de la mano a Ciro para doblegar ante él las naciones

Sal.95,1.3.4-5.7-8.9-10ª y c: Aclamad la gloria y el poder del Señor.

2ªLct.:1ªTesal.1,1-5b:Recordamos vuestra fe, esperanza y caridad.

Evangelio: Mt.22,15-21:Pagadle al César lo que es el del César y a Dios lo que es de Dios.

Confesamos en el Credo que Jesús padeció en tiempos de Poncio  Pilato, es decir, Jesús vivió en un lugar y en un tiempo concreto de la historia y que una autoridad romana consintió que las autoridades judías condenasen a Jesús.

Pues en esta clave político-religiosa es donde situamos el diálogo de los partidarios  de Herodes y Jesús.

En un territorio ocupado o dominado por Roma distintas sensibilidades se mostrarían respecto a esta situación política. Por eso a Jesús un personaje singular y relevante se le somete a una prueba.¿Es lícito pagar al César? Jesús les muestra lo aceptado, lo que se está viviendo, lo que indica la moneda de cambio es la de una autoridad.:El César.

Ya la primera lectura del profeta Isaías se nos muestra que el Señor unge y lleva de la mano a un dirigente persa, no judío, Ciro para devolver a Israel la libertad y poder regresar a su patria. El Dios de Israel es Dios de todos los pueblos y también un pagano puede ser instrumento de liberación, como el samaritano lo fue de la misericordia y de la solidaridad bajando de Jerusalén a Gericó.

Las intenciones e Jesús están lejos de cambiar la situación política y su organización social. Sin embargo, Jesús añade: “A Dios lo que es de Dios, lo que quiere decir que el Reino de Dios que no es de este mundo tiene sin embargo un impacto sobre la ciudad terrena.En la encíclica “Caritas in veritate” de Benedicto XVI, al referise a la “Populorum proogressio y al desarrollo integral humano afirma que”la Iglesia no tiene soluciones técnicas que ofrecer y no pretende mezclarse en la política de los Estados..No obstante tiene una misión de verdad que cumplir a favor de una sociedad a media del hombre de su dignidad y de su vocación”.(Caritas in veritate,p.18).

Que sean consideradas todas las persona en su dignidad, que sean respetadas por ser hijos Dios tiene una repercusión social y política relevantes. Jesús no dijo cómo había que organizar la sociedad, el régimen de gobierno, la sanidad, la economía, la educación pero sí que es grave el tratar  o no tratar a la persona en dignidad  de hija de Dios.

Se ha de orar por las autoridades civiles como enseña S. Pablo y al mismo tiempo se ha de  salvaguardar la propia conciencia frente a los ataques a su dignidad.

Sabemos cómo en el impero romano la llegada del cristianismo con sus valores morales marcó una impronta e influencia positiva en la sociedad.

Dad al César lo que es del Censar quiere decir para un cristiano reconocer el juego en las distintas opciones políticas de las sociedad y a Dios lo que es de Dios implica que la fe cristiana ha de ejercer un discernimiento crítico para que en la sociedad no se maltrate a los indefensos, los pobres, los que no tienen poder.

Recientemente el Papa Benedicto XVI dirigiéndose al Parlamento alemán en un lúcido y espléndido discurso hacía la siguiente reflexión: ¿Cómo podemos reconocer lo que es justo?¿Cómo podemos distinguir entre el bien y el mal, entre el derecho verdadero y el aparente? Para gran parte de la materia que se ha de regular jurídicamente ,el criterio de la mayoría puede ser suficiente. Pero en las cuestiones fundamentales del derecho  en que entra en juego la dignidad del hombre y la humanidad el principio de la mayoría no basta. Basados en esta convicción los combatientes de la resistencia actuaron contra el régimen nazi y contra otros regímenes totalitarios prestando así un servicio al derecho y a toda la humanidad.

Reconoce el Papa que en las decisiones de un político democrático no es tan evidente lo la cuestión sobre lo que ahora corresponde a la ley de la verdad, lo que es verdaderamente justo y puede transformarse en ley.

¿Cómo se reconoce lo que es justo?.Sobre la base de una referencia a la voluntad divina. El cristianismo nunca ha impuesto al Estado y a la sociedad un derecho revelado. Ha remitido a la naturaleza y a la razón como verdaderas fuentes del derecho que presupone están fundadas en la Razón creadora de Dios.

Sobre la base de la convicción de un Dios creador, se ha desarrollado el concepto de los derechos humanos, la idea de la igualdad de todos los hombres ante la ley, la conciencia de la inviolabilidad de la dignidad de cada persona y el reconocimiento de la responsabilidad de los hombres por su conducta.

Pedimos que a los políticos y a la ciudadanos y a los cristianos el Espíritu Creador nos llene de discernimiento y que nos apropiemos de “la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo” como nos advierte S.Pablo.

Que el Señor nos de recuperar aquel impacto del Evangelio en Tesalónica pues “cuando se proclamó el evangelio entre vosotros no hubo sólo palabras sino además fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda”

Señor, nos entregamos con fidelidad, te serviremos con sincero corazón”,te presentamos un corazón libre, que tu gracia   nos purifique”,”que disfrutemos de tus beneficios en la tierra y crezca nuestro conocimiento de los bienes del cielo”

VIGÉSIMO OCTAVO DOMINGO ORDINARIO

VIGÉSIMO OCTAVO DOMINGO ORDINARIO

1ªLct.:Isaías 25,6-10ª.El Señor preparará un festín y enjugará las lágrimas de todos los santos.

Sal.22.1-3ª.3b-4.5.6:Habitaré en la casa del Señor por años sin término

2ªLct.:Filip.4,12-114.19-20:Todo lo puedo en aquél que me conforta.

Evangelio: Mt.22,1-14:A todos los que encontréis convidadlos a la boda.

De nuevo Jesús recurre a una parábola para explicarnos lo que es el Reino de Dios o Reino de los Cielos, contenido central de su predicación.

El Reino de los cielos es como el banquete de bodas del Hijo del rey, donde abunda la comida, la bebida, la alegría y la fiesta para celebrar el amor. También el profeta Isaías se sirve de la imagen del banquete:-”manjares enjundiosos y vinos generosos”- para describir el encuentro del hombre con Dios:” que enjugado las lágrimas ,alejado el oprobio del pueblo y aniquilado la muerte”

La imagen del banquete que alude al hambre y a la comida,  la necesidad biológica fundamental, nos sugiere también un ingrediente: es una comida en familia, en fraternidad en la que la compañía amable de otros invitados acrecienta la fiesta, la comunión, el gozo compartido. Si la compasión, el consuelo y la misericordia nos ayudan a superar las pruebas , la fiesta compartida acrecienta el gozo pues no podemos vivir sin los demás.

Un hombre preguntó a un maestro:

-¿Cuál es diferencia entre cielo e infierno?

-Veo una montaña de arroz humeante y sabrosa y alrededor una muchedumbre de hambrientos .Sus palillos son más largos que sus brazos así que cuando toman la comida no pueden llevársela a la aboca y son víctimas de la frustración y del sufrimiento. Este es el infierno.

-¿ el cielo?-volvió preguntar al maestro.

-Veo una montaña d arroz humeante y sabroso y alrededor una muchedumbre alegre .Sus palillos son más largos que sus brazos pero han decidido, al tomar la comida, dársela los unos a los otros .Ese es el cielo.

La imagen del banquete nos acerca a otro plano o dimensión de la vida que es la Eucaristía, banquete del Señor que ha entregado su vida para que tuviéramos vida, comunión fraterna. Y  cada Eucaristía es un ensayo o adelanto de la ciudad celeste reconciliada que alaba y  celebra y se alegra en la comunión del Padre, del Hijo y del Espíritu .

Pero también Jesús se convierte en signo de contradicción especialmente para algunas autoridades  judías que interpretan que la parábola se dirige a ellos. Esta es la tragedia  del hombre: decir no a la gracia ,resistirse a reconocer a Aquel que lo ha creado y obcecarse en adorar: tierras, dinero, poder, negocio, autonomía personal como bienes más palpables e interesantes. No es posible así celebrar el banquete de amor en comunidad gozosa y reconciliada. Es la posibilidad de un ser libre creado por Dios

No obstante persiste la voluntad de Dios de que salgamos a los caminos ”vestidos de fiesta” para invitar a los otros al banquete de Dios “porque tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida y habitaré en la casa del Señor por años sin término”. Y eso apoyados en el testimonio de un apóstol como Pablo que dice ”sé vivir en pobreza y abundancia”,”compartistéis mi tribulación”, pero “todo lo puedo en Aquel que me conforta” .

Pidamos al Señor que su gracia “nos preceda y acompañe para obrar el bien,”que esta Eucaristía celebrada con amor nos lleve a la gloria del cielo”,”el alimento con su cuerpo y sangre nos haga participar de su naturaleza divina”.

VIGÉSIMO SÉPTIMO DOMINGO ORDINARIO

VIGÉSIMO SÉPTIMO DOMINGO ORDINARIO

1ªLct.:Is.5,1-7:La viña del señor de los ejércitos es la casa de Israel.

Sal.79,9.12.13-4.15-16.19-20:La viña del Señor es la casa de Israel.

2ªLct.:Flp.4,6-9:El Dios de la paz estará con vosotros.

Evangelio. Mt.21,33-43:Arrendará la viña a otros labradores.

Por medio de una alegoría, la viña es la casa de Israel, el profeta Isaías muestra la ternura de Dios con su pueblo elegido y el corazón airado ante la ingratitud e infecundidad maligna:” esperó derecho y ahí tenéis :asesinatos”.

La alianza de Dios con su pueblo se ve quebrada una y  otra vez. El cariño, el amor, la ternura de Dios hacia Israel se ve amenazada por  el celo y la ira ante la maldad.

Pero allá en el fondo del pueblo tantas veces idólatra resuena el lamento y súplica de los justos:”Ven a visitar tu viña, no nos alejaremos de ti, danos vida para que invoquemos tu nombre. Restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.

Si la palabra del profeta Ezequiel en el domingo anterior resaltaba la libertad y responsabilidad de la persona en su comportamiento moral sin poder escabullirse y perderse en la colectividad, hoy la palabra señala que el afecto de Dios se dirige a un pueblo a una comunidad como ámbito de salvación.

En estas jornadas de la Juventud hemos oído al papa decir: “A Cristo lo encontramos en la Iglesia””necesitamos de la comunidad”.Algunos testimonios de jóvenes que viven su profesión en la frontera, en medio de la indiferencia, a veces, de la  oposición y el ridículo encuentran su apoyo en el “musitar un avemaría” y en la “adoración la Presencia de Jesús” o en “una comunidad cristiana de referencia”.

Jesús en el evangelio, vuelve a tomar la hermosa alegoría de la vid para trazar el camino que le trae y le devuelve al Padre:”vino a los suyos y los suyos no lo recibieron, pero a los que le reciñeron les dio el poder de ser Hijos de Dios.”.Y el destino final de Jesús: la condena a morir en una cruz.

También en el fondo de la parábola como en Isaías, la infidelidad del pueblo amado y elegido, Israel, que rechaza a Dios y a Jesucristo o de ti o de mi o de cualquier pueblo grupo o persona que se cierra al amor de Dios.

Tanto el profeta Isaías como Jesús en el evangelio auguran un destino fatal para la viña:”la dejaré arrasada”,”hará morir de mala muerte a esos malvados””se os quitará a vosotros el Reino de los cielos y se dará a un pueblo que produzca sus frutos”.¿Ese será el destino final del hombre injusto?.Una cosa es cierta: la injusticia, la mentira, el crimen, el hacer sufrir a los demás…es de una gravedad subida como para no tomar en serio  la Palabra de Dios. Ya decía S.Agustín que el mismo pecador lleva el castigo en su propio pecado. Que el encuentro final con el Dios amado será un encuentro dolorosísimo pues el hombre al encontrarse finalmente con la luz el amor y la verdad de Dios se sentirá avergonzado, abochornado, deslumbrado con el sol y volverá a ser invitado a optar por el amor de Dios o a rechazarlo.

En días pasados al leer el fragmento de S.Lucas 9,51-56 observamos que a Jesús camino de Jerusalén no lo recibieron en una aldea de Samaria no lo recibieron lo que enfadó a sus discípulos que preguntaron al maestro”¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo y acabe con ellos? El les contesta :no sabéis de qué espíritu sois. Porque el Hijo del hombre no ha venido a perder a los hombres sino a salvarlos”

También al fondo de la parábola late una presencia poderosa:”la piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular”,”quien siendo de condición  divina se anonadó…”(Flp.2,6-11).Los profetas auguraron un Siervo doliente, un resto de fieles ”anawin”, como portadores de salvación..Jesús prolonga su presencia con el poder del Espíritu Santo con una pequeña comunidad de discípulos ,”pusillus rex”, que va por el mundo anunciando y haciendo presente el Reino de Dios en medio de alegrías y persecuciones-“230 millones de cristianos en estado de persecución”-

La Iglesia de Jesucristo es hostigada en medio del mundo. En nuestro mundo occidental.

Una joven, Ana,” a la que por cada embarazo que ha tenido le han despedido de la empresa pero ella dice:”esta es misión en la vida, el trabajo solo es un medio y yo confío en Dios”. O Isabel que reconoce la dificultad de defender la fe en ambiente contrario a los valores del cristianismo. Tiene cuatro hijos y está embarazada del quinto:”Yo sé que Dios me va cuidando y es Él quien me ha quien me ha mantenido el puesto de trabajo. Humanamente me habrían despedido y no lo han hecho”

El profesor Rocco Botiglione, intelectual y político italianos por decir que su pensamiento sobre el matrimonio y la familia estaba condensado en el catecismo de la iglesia católica no pudo acceder a ser presidente el Parlamento Europeo.

Y eso que las Comunidades Económica Europeas fueron animadas   o instituidas por cristianos católicos como Schumann, De Gasperi, Adenauer quienes hoy no podrían ser Presidentes del Parlamento europeo ¡que desgracia y desagradecimiento¡

Mas Jesús vuelve a recordar a su Iglesia que la fuerza se manifiesta en la debilidad, que somos servidores del Reino. Mientras caminamos en este mundo somos sarmientos que son podados para dar más fruto” Y somos intercesores como lo fue Pablo del pueblo judío a a fin de que todos “ se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”.

“Señor, tú que desbordas los méritos y deseos de los que te suplican .Derrama tu misericordia  y concédenos aquello que no nos atrevemos a pedir.”Sacia nuestra hambre y nuestra sed y transfórmanos en lo que hemos recibido”.

VIGÉSIMO SEXTO DOMINGO ORDINARIO

VIGÉSIMO SEXTO DOMINGO ORDINARIO

1ªLct.:Ez.18,25-28:Cuando el malvado se convierta de su maldad, salvará su vida

Sal.24,4bc-5.6.-7.8-9:Recuerda, Señor, que tu misericordia es eterna.

2ªLct.:Filp.2,1-11:Tened entre vosotros los sentimientos propios de una vida en Cristo Jesús.

Evangelio: Mt.21,28-32:Los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del Reino de Dios.

El fragmento del libro del profeta Ezequiel es, en realidad, un canto precioso al hombre libre creado por Dios que puede decir sí al proyecto de Dios sobre su existencia o frustrar su plan huyendo de sus responsabilidad sumergiéndose en el abismo del desorden y pecado. La fuerte conciencia colectiva en el pueblo de Israel propiciaba el que el individuo quedase perdido en el anonimato y como carente de autonomía e individualidad, de ahí que tanto lo bueno como lo malo se atribuyese a la colectividad. Precisamente el profeta Ezequiel nos despierta a la libertad y responsabilidad personal.

Aunque condicionados por nuestras vivencias pasadas, nuestro temperamento y nuestras pasiones hay en nosotros una zona de libertad y responsabilidad y ya no podemos usar la muletilla:”Nuestros padres comieron la fruta y nosotros sufrimos la dentera “.No podemos echar la culpa a los demás de lo que nos sucede.”Cuando el justo se aparta de su justicia, muerte y si se convierte de los delitos cometidos ciertamente vivirá y no morirá”.

Manteniendo la premisa de que “es eterna la misericordia del Señor”, “el Señor manifiesta su poder  con el perdón y la misericordia”,el creyente es llamado a responder a la gracia con su colaboración y por eso con el salmista, bajo la mirada amorosa de Dios suplicar: “Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas, haz que camine con lealtad”.

Cuando el creyente cristiano acoge en su vida a Jesucristo su modo de vivir toma un sentido nuevo y  ensaya a vivir “los cielos nuevos, la tierra nueva, la Jerusalén celeste y gloriosa”, de ahí que su estilo de comportamiento moral tienden a ser como los de Jesús:”un mismo amor y sentir, nada de rivalidades ni envidias sino humildes, verdaderos, fraternos”. Así se resume el talante cristiano:”Tened entre vosotros los sentimientos propios de una vida en Cristo Jesús”.

Jesús sirviéndose otra vez de una parábola concreta este modo de vivir cristiano, partiendo de un ejemplo de la vida ordinaria. Dos hijos y una orden o encomienda a ambos por parte del padre:”Ve a trabajar hoy en la viña”.Dos respuestas. Una negativa, rebelde, primaria, inmediata. Luego la reflexión y la sensatez se imponen en la vida humana digna y responsable. La segunda respuesta afirmativa pero falsa describe los recovecos torcidos de la persona humana, fácil para la hipocresía la apariencia y la inmadurez de un ego siempre hambriento de placer y bienestar. Jesús denuncia la desfachatez e inmadurez del hijo:”Los publicanos y prostitutas los llevan la delantera en el Reino de Dios”.Sí, los pecadores, aquellos que han tocado el fondo del mal, que se han sentido tal mal que al primer soplo del espíritu del bien y del amor ”creyeron en Jesús, se arrepintieron, mientras los inmaduros y arrogantes o vanidosos han continuado con su pecado de impenitencia o resistencia a la fe que implica arrepentimiento y cambio de vida pues “Dios que te creó sin ti no te salvará sin ti”

Señor, que nuestra oblación te sea grata y   renueve nuestro cuerpo y nuestro espíritu para que participemos de la herencia gloriosa de tu Hijo.”

VIGÉSIMO QUINTO DOMINGO ORDINARIO

DOMINGO VIGÉSIMO QUINTO DOMINGO  ORDINARIO

1ªLct.:Isaías 55,6-9:Mis planes no son vuestros planes.

Sal.144,2-3.8-9.17-18:Cerca está el Señor de los que lo invocan

2ªLct.:Filipenses.1,20c-24.27ª.:Para mí la vida es Cristo.

Evangelio: Mt.20,1-16: ¿Vas a tener tú envidia porque soy bueno?

Reconocemos que en ocasiones nos sucede lo mismo que a los obreros de la primera hora. Protestaron no por el salario que habían recibido según el convenio, sino porque a los últimos les dieron el mismo salario.

Nuestras reacciones impulsivas, primarias, afectadas por los prejuicios, nos impiden captar los detalles y necesitamos aprender a mirar, escuchar, oler, tocar…

¡Qué bueno y hermoso que alguien nos enseñe a  mirar un cuadro o una obra de arte o a escuchar una obra musical ¡El detalle de las lágrimas de S. Pedro pintado por el Greco, o el movimiento de la rueda en las Hilanderas de Velásquez o el efecto de la tormenta que produce la orquesta en la sinfonía de Beethoven. Todo ello nos eleva a un plano grandioso del esplendor de la vida iluminada.

Jesús en el anuncio del evangelio del Reino de Dios se sirve de un instrumento valioso como es la parábola: narración sencilla de un acontecimiento real o ficticio de la vida ordinaria que nos ilustra llevándonos a un plano más denso de la vida.

Jesús ,cuya preocupación es que los hombres acojan el Reino de Dios,nos muestra el rostro de Dios como Padre bueno y misericordioso.A través de esta parábola nos enseña a mirar la vida desde la gratuidad, la alegría y la abundancia de Dios y no desde la fragilidad del hombre que actúa por el mérito, la recompensa, el precio o el reconocimiento.

Mirar la vida desde Dios misericordioso y gratuito implica activar en nosotros el deseo de “buscar al Señor mientras se le encuentra”,”porque mis planes no son vuestros planes”.

Mirar con ojos nuevos es lo mismo que convertirnos, dejarnos llevar por Dios a donde nos resistimos porque implica morir a los espejismos y prejuicios de nuestro “ego”.Hemos de entregar la vida para recuperarla. Hemos de modular y liberar nuestras resistencias y apegos para recibir el aire fresco de la gracia.

San Pablo convertido al Señor de su riguroso fariseísmo, entregado al anuncio del evangelio entre los gentiles con ardor y entrega ,enamorado de Jesucristo, es capaz de expresarse así:”por un lado deseo partir para estar con Cristo y por otro quedarme en es ta vida por vosotros.”. Lo importante es que llevéis una vida digna del Evangelio de Cristo.

Decidamos caminar con el Señor, deseemos al Señor, oremos incesantemente para  recibir la luz de la vida. Dice S. Agustín: tu oración es tu deseo .Y tu deseo de estar y vivir con Dios dilata tu capacidad para recibir todo bien”.

“Señor, concédenos cumplir tus mandamientos para llegar así a la vida eterna””Que tu pueblo alcance en el sacramento eucarístico los bienes en que ha creído por la fe”.

“Cerca está el señor de los que lo invocan”