QUINTO DOMINGO DE PASCUA

QUINTO DOMINGO DE PASCUA

1ªLct.:Hch.6,1-7:Escogieron a siete hombres llenos de Espíritu Santo.

Sal.32,1-2.4-5.18-19.:Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros como lo   esperamos de ti

2ªLct.:1ªPe.2,4-9:Vosotros sois una raza elegida, un sacerdocio real.

Evangelio:Jn.14,1-12:Yo soy el camino, la verdad y la vida.

Jesús resucitado, el Señor glorioso ,prolonga su presencia en la comunidad cristiana que crece por el poder del Espíritu Santo y en la que también comienzan a aparecer desavenencias pues “los discípulos de lengua griega se quejaron” ya que “en el suministro diario no atendían a las viudas”.Los apóstoles deciden elegir a siete hombres de buena fama, llenos  de espíritu de sabiduría” para la “administración”.Así la Iglesia se configura como una comunidad de la palabra, de la celebración y de la caridad.

Así se expande la iglesia o comunidad de creyentes en Jesús crucificado y glorioso,”piedra viva desechada por los hombres pero escogida y preciosa ante Dios”.Y así se designa a la comunidad de bautizados:”raza elegida, sacerdocio real, nación consagrada ,pueblo de Dios que proclama sus hazañas del que nos llamó a salir de la tiniebla y a entrar en su luz maravillosa”.

El tiempo de Pascua en el que Jesús se deja ver por sus discípulos es un tiempo de maduración y crecimiento en la fe en Jesús glorioso.”No perdáis la calma, creed en Dios y creed también en mi”.Jesús se dirige directamente a sus discípulos pidiéndoles la actuación vigorosa de la fe, de la confianza en El y en el Padre. Escuche a un eminente pensador español:”Toda mi vida de catedrático estudiando y leyendo a tantos autores a quienes les iba dando mi fe y confianza hasta que me encontré con Jesucristo e hice esta sencilla reflexión:¡Cómo no dar crédito a este hombre divino en la sencillez y riqueza de lo que me ofrece¡

Después de haber estado con ellos, haberlos instruido y haber ejercitado señales de poder curando a los enfermos, les pide un acto de fe y confianza porque la comunicación y revelación          que les hace es impactante:”Yo y el Padre somos una misma cosa. Quien me ve a mi ve al Padre. Yo estoy en el Padre y el Padre en mi.”


Felipe, Tomás, Pedro, nosotros mismos, exageradamente, groseramente realistas nos equivocamos pidiendo una fulgurante manifestación del Padre:”Señor, muéstranos al Padre y nos basta”.Solo en la fe, “con los ojos nuevos” descubrimos la presencia del Hijo en el Padre y la del Padre en el Hijo”

“Si me conocierais a mi, conoceríais también a mi Padre”.Los relatos de las apariciones nos refieren los ojos con que los discípulos miraban a Jesús. Se habían quedado en el crucificado o le habían mirado como un Mesías espectacular y ahora no lo veían a Jesús resucitado. No daban crédito a sus manifestaciones.

Se les abrieron los ojos y lo reconocieron, se acordaron de que les había dicho:”subiré a Jerusalén, me condenarán y al tercer día resucitaré…”.”Jesús, dice S. Agustín responde a Tomas que no sabe a dónde va el Maestro: ellos lo sabían, aunque no sabían que lo             sabían y les va a convencer de que conocen lo que hasta ahora creían que no conocían.”(Com. San.Juan 14,1ss,P.Pío,v.1,p.453))

He aquí la fe vigorosa: fiarse, confiar, entregarse. Jesús nos refiere:”Yo soy el camino, la verdad y la vida”.En la humanidad de Jesús se revela y manifiesta la divinidad de Dios que es familia trinitaria.

Tan pobres y débiles son nuestros ojos nuevos en la fe que hemos de realizar un camino e ir en el camino que no es otro que Jesús. No es que la revelación o manifestación de la verdad sea parcial, fragmentaria o relativa sino que es desmesurada por lo que al mismo tiempo que la revelación es manifestación de Dios  al mismo tiempo velada.

Y hemos de hacer un recorrido con Jesús hacia el Padre hasta que al fin se manifieste tal cual es.”Aún no se ha manifestado lo que seremos. Cuando se manifieste seremos semejantes a Él porque lo veremos tal cual es”. Así también dirá S.Agustín:”La obra mayor del hombre en este mundo es curar lo ojos del corazón para ver a Dios”.

“Creedme :Yo estoy en el Padre y el Padre en mi. Si no creed a las obras. El que cree también el hará las obras que yo hago”.He aquí el ejercicio de la f e que realiza las obras en el amor: perdonar, dar la vida, compartir, consolar, escuchar, ayudar, sonreír aprender a morir y a sufrir. Porque Jesús es el camino y ya sabemos el camino que nos lleva a la verdad y a la vida.

“Señor, haz que cuantos creemos en Cristo alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna…Nos has iniciado en los misterios de tu Reino…que vivamos desde ahora la novedad de la vida eterna”.

CUARTO DOMINGO DE PASCUA

CUARTO DOMINGO DE PASCUA

1ªLct.:Hech.2,14ª.36-41:Dios lo ha constituido Señor y Mesías.

Sal.22,1-3ª.3b-4.5.6.:El Señor es mi pastor, nada me falta.

2ªLct.:1ªPe.2,20b-25:Habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras vidas.

Ev.:Jn.10,1-10:Yo soy la puerta de las ovejas

Las manifestaciones de Jesús resucitado a sus discípulos desencadenan el testimonio vibrante:”Todo Israel esté cierto de que al mismo Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías”. “Aceptaron sus palabras, se bautizaron y se les agregaron unos tres mil “.Una ola de alegría  inundó la ciudad.

San Pedro amplía el kerigma o anuncio potente del evangelio:”cargado con nuestros pecados subió al leño para que muertos al pecado vivamos para la justicia. Sus heridas nos han curado. Andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras vidas”.

La alusión al Pastor que busca buenos pastor para su rebaño de ovejas, que las conoce una a una y que dala vida por ellas sirve como telón de fondo para acercarnos a Jesús resucitado digno de ser amado y seguido “porque El nos ha amado antes”.

Las palabras de Jesús con esa imagen de fondo destacan lo que significa ser sus discípulos y seguidores .En cuanto discípulo tiene el creyente la cualidad de percibir y apreciar la voz de Jesús y el don de sentirse conocido y amado pues sabe que Jesús ha entregado su vida para que nosotros “tengamos vida abundante”.

Ser pastoreados por el Señor crucificado y glorioso impulsa al creyente a dar la vida, a convertirse en pastor de sus hermanos. Tantos de vosotros. padres, profesores, servicio doméstico, religiosos, sacerdotes…todas las profesiones ,tod0s los trabajos pueden llevar el tinte del cuidado y pastoreo de los demás. Sin ir mas lejos,dentro de la tragedia del seísmo de Lorca, he aquí una luz: un hombre libera de los escombros a una madre y sus dos niños pequeños. Y así tantos casos.

En nuestra cultura a veces indiferente, escéptica, insensible a los valores del Reino, pastorear implica escuchar, acompañar, señalar el más allá. Constancia, paciencia, comprensión resistencia pacífica al mal.

La comunidad de Jesús necesita de testigos especiales que consagren su vida a “administrar los misterios de Dios” anunciando su palabra, celebrando los sacramentos y guiando a la comunidad. Son los pastores: diáconos sacerdotes, obispos. Y además otros testigos que imitan a Jesús, pobre, célibe y obediente viviendo en comunidad.

Es urgente invocar la presencia poderosa del Espíritu Santo de Jesús resucitado que haga arder fuego de amor y generosidad en los hogares cristianos y que fascine a los jóvenes para seguirle con radicalidad y calurosa alegría.

Señor, has dado a tu iglesia el gozo inmenso de la resurrección de Jesucristo, concédenos la alegría eterna del reino de tus elegidos “Que la actualización repetida de nuestra redención sea para nosotros fuente de gozo incesante”.

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA

SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA

1ªLct.:Hch.2,42-47:Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común

Sal.117: Dad gracias al Señor porque es bueno

2ªLct.:1ªPe 1,3-9:Por la resurrección de Jesucristo para una esperanza nueva.

Evangelio. Jn.20,19-31:A los ocho días llegó Jesús.

Los relatos evangélicos nos refieren que los discípulos de Jesús tenían las puertas cerradas por miedo a los judíos.

A Jesús lo abandonaron, huyeron, lo traicionaron y negaron, se dispersaron. Ahora se reúnen al menos para compartir la pena y la tristeza por el maestro tan querido.

Algunas mujeres alertan  que han visto al  Señor. Pedro y Juan corren al sepulcro y se sorprenden al verlo vacío.”Juan vio y creyó”.Los dos discípulos de Emaús lo reconocen al partir el pan y “en el ardor de las Escrituras”.Juan lo vuelve a reconocer al lado del lago:¡Es el Señor¡ Y ahora cuando están reunidos aparece Jesús resucitado. Los apóstoles balbucean para narrarnos este acontecimiento excepcional: HEMOS VISTO AL SEÑOR….

No dejan de ser tan racionalista y carnales como nosotros a dos mil años de distancia de estos testimonios. Por eso Tomás, uno de ellos ,que todavía no había gozado de aquella revelación de Jesús resucitado, no da crédito a lo que le dicen sus compañeros: “Si no veo, no creo…”

La exclamación de Tomás:”Señor mío y Dios mío” es una confesión de fe, una respuesta a la gracia de Jesús resucitado que excede su capacidad natural de querer abarcarlo todo, controlarlo y conocerlo todo.

La presencia poderosa de Jesús resucitado es tan desmesurada que sólo con unos “ojos nuevos” y una respuesta desde la fe y desde la gracia podemos acoger esta entrañable y esencial verdad: ¡JESÚS VIVE¡,¡HA RESUCITADO¡. Está lleno de gloria, sentado a la derecha del Padre. Los apóstoles “que vieron al Señor” en una experiencia singular dieron también un paso en la fe. Nosotros hemos de dar un paso en la fe ante tal fecundo testimonio. Por eso Jesús exclama. “Dichosos los que crean sin haber visto”.

Todos los signos, las apariciones de Jesús resucitado movieron a los apóstoles   a confesarlo vivo y glorioso :“para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios y para que creyendo tengáis vida en su Nombre”.

Lo que Jesús resucitado  desencadena en los creyentes  nos lo ha referido S.Lucas en el fragmento de los Hechos de los apóstoles. Salieron de su escondrijo  y acudían a la enseñanza, a la oración, vivían la fraternidad y “alababan a Dios con alegría”.

Por el poder del Espíritu Santo la iglesia que permanece, permanentemente nos ofrece estos testimonios de fe que ha  cambiado la vida de tantos creyentes.

A nosotros mismos nos ocurre lo que dice S.Pedro en su carta:”no habéís visto a Jesucristo y lo amáis, no lo veis y creéis en El y os alegráis con gozo inefable y transfigurado””Alegraos aunque de momento tengáis que sufrir un poco en pruebas diversas” y “seáis acrisolados como el oro”.

Acrecienta en nosotros la gracia para que comprendamos mejor la inestimable riqueza del bautismo que nos ha purificado, del Espíritu que nos ha hecho renacer y de la sangre que nos ha redimido”

VIGILIA PASCUAL

VIGILIA PASCUAL

1ªLct:Gn.1,1-31;2,1-1:Vio Dios lo que había hecho y era muy bueno

Sal.10·:Envía tu Espíritu ,Señor y repuebla la faz de la tierra.

2ªLct.:Ex.14,15-15,1:Los israelitas entraron en medio del mar a pie enjuto

Sal.Ex.15,1-2.3-4-5-6.17-18:Cantemos al Señor, sublime es su victoria.

3ªLct.:Isa.5,1-11:Venid a mi y viviréis ;sellaré con vosotros alianza perpetua.

Sal.Is.12,2-3.4bcd.5-6:Sacaaréis agua con gozo de las fuentes de la salvación.

4ªLct.:Ez.36,16-28:Derramaré sobre  vosotros un agua pura y os daré un corazón nuevo.

Sal.41,3-5bcd;42,3.4:Como busca la cierva corrientes de agua así te busco, Dios mío.

Rm.6,3-11:Cristo una vez resucitado ya no muere más.

Sal.117:Este es el día en que actuó el Señor.

Evan.:Mt.28,1-10:Ha resucitado y a delante de vosotros a Galilea.

Durante tres años de su vida publica, Jesús predicando el Reino de Dios y curando a los enfermos mostró la grandeza de su persona, su propia identidad y suscitó la animosidad y la oposición de algunos judíos contra Él

El relato de la Pasión de Jesús según San Juan que ayer escuchamos marca un punto de inflexión en el acontecer de la vida del Señor. A la respuesta: buscamos a Jesús de Nazaret y a su añadidura : Yo soy, cayeron rostro a tierra. Luego,Jesús se entrega y es apresado.

Tomaron la iniciativa los hombres, las tinieblas y Jesús a merced de sus decisiones interiorizó la figura del Siervo inocente que soportó todos nuestro crímenes hasta la muerte ignominiosa en la cruz y “encomendó a Dios su espíritu”.

En el fondo de los relatos evangélicos una tenue y piadosa luz : un Cirineo obligado,  las mujeres de Jerusalén,  la madre y el discípulo Juan .Son poco contra el implacable martirio y la potencia del mal.”A Jesús, que ungido por el Espíritu Santo pasó haciendo el bien y curando toda dolencia, lo crucificaron colgándolo de un madero en tiempo de Poncio Pilato”.

Ahora, al alborear el primer día de la semana ,en la madrugada del sábado, al piadoso ejercicio de embalsamar un cadáver como último homenaje, aquellas intrépidas mujeres son sorprendidas por la iniciativa de Dios que tomó a su cargo la defensa del justo inocente.

No temáis.  Buscáis a Jesús crucificado. No está aquí .Ha resucitado. Todos los esquemas humanos quedan hechos añicos y como gracia y don de Dios despiertan hombres y mujeres abatidos, a la novedad de su Hijo Jesús glorificado, exaltado, resucitado.

Y Jesús resucitado se deja ver entre la alegría y el asombro y todos comienzan a recordar lo que ya les había dicho: “al tercer día el Hijo del Hombre resucitará”

En este sacramento de Jesucristo  que es la Iglesia aquí a través de tantos signos visibles pero de manera culminante en el Sacramento de la Eucaristía, en la fracción del pan, se hace presente Jesús resucitado con sus llagas gloriosas que nos recuerdan su cruz salvífica y a cada uno de nosotros se nos regala el asombro y la alegría de verlo resucitado y glorioso.

Un camino nuevo hemos de recorrer con Jesús resucitado que nos regala su Espíritu.”Pues si nuestra existencia está unida a Él en una muerte como la suya, lo estará también en una resurrección como la suya. Si hemos muerto con Cristo creemos que también viviremos con Él”

Las llagas gloriosas de Jesús son primicia de las heridas humanas de nuestro morir cotidiano. Aunque no hemos llegado a la meta nuestra vida está con Cristo escondida en Dios hasta que se nos manifieste  y lo veamos  cara a cara.

Feliz pascua de resurrección en nombre de esa familia agustiniana de Bilbao

VIERNES SANTO

VIERNES SANTO

1ªLct.:Is.52,13-53,12:él fue traspasado por nuestras rebeliones

Sal.30,2.6.12-13.15-16.17 y 25:Padre,a tus manos encomiendo mi espíritu

2ªLct.:Hb.4,14-16;5,7-9:El, a pesar de ser Hijo, aprendió sufriendo a obedecer.

Pasión de Ntr.Sr.Jesucristo según S.Juan.18,1-19,42.

Ya que Cristo padeció en la carne, armaos vosotros de ese mismo pensamiento: quien padece en la carne ha roto con el pecado.

Lo más profundo de la Pasión de Cristo es la pasión del alma. S.Pablo profundiza en la pasión de Cristo animándonos a bautizarnos en su muerte.

Diversos son los componentes de la pasión de Cristo. En primer lugar la soledad. Progresivamente Jesús se va sintiendo solo: de la multitud, de los discípulos.”Todos huyeron”. Y  siente el abandono del Padre.

Impresionante la soledad en Getsemaní. Se lee en el evangelio que Jesús comenzó a sentir tristeza y angustia. La palabra en griego es más dura: A- demonein(a:sin—demonein: pueblo).Se siente callado, solo, en un punto del universo sin apoyo, en el vacío.

Soledad suprema en el calvario:”Dios mío, Dios mío por qué me has abandonado?”No fue un grito de desesperación. De hecho el centurión al ver aquello dijo: Verdaderamente este es Hijo de Dios. No fue desesperación sino soledad inmensa.

Jesús en la cruz-dicen algunos espirituales- deviene ateo(a:sin, Dios)En modo activo ateo es quien rechaza o niega a Dios. En sentido pasivo es quien se siente rechazado por Dios. Es en este sentido en el que  Jesús se siente rechazado por Dios. Cuando los místicos nos acercan a su experiencia de “noches oscuras” nos ofrecen alguna pálida comprensión del momento de Jesús.

Otro acento de la Pasión de Cristo es la humillación, el desprecio. Aquel que en la vida ha sido humillado está preparado para entender esa dimensión: púrpura, corona de espinas…

El ”cáliz de la ira de Dios” contra el pecado de impiedad. Jesús se ha hecho pecado. Jesús que vivía en una relación de atracción infinita con el Padre se siente impedido por la cuña del pecado. Nuestro pecado estaba allí.

¿Cuál ha de ser nuestra respuesta? La Pasión de Cristo es una parte importantísima del evangelio. Se constata que la leemos solamente dos veces al año en la liturgia de la Palabra .Se necesitamos leerla y meditarla más

En las corales del evangelio según San Mateo de J.S.Bach conmueven las respuestas ¿Soy yo?¿Soy yo? A la aserción del maestro: Uno de vosotros me va a entregar.

Jesús murió y resucitó por nosotros, “pro me””por mí” y por ti. Hemos de entrar en ese “por mi” y hemos de bautizarnos en su mueRte y resurrección

Que “los que hemos llevado grabada, por exigencia de la naturaleza humana, la imagen de Adán, el hombre terreno, llevemos gravada en adelante por la acción santificadora de su gracia la imagen de Jesucristo el hombre celestial”.