SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO

SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO

1ª Lect.:Isaías 11,1-10:Con equidad dará sentencia al pobre

Sal.71,2.7-8.12-13.17:Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente

2ªLct.:Rom.15,4-9:Cristo salvó a todos los hombres.

Evangelio: Mateo,3,1-12:Haced penitencia porque se acerca el reino de los cielos.

 

Especialmente este tiempo de Adviento, es tiempo de esperanza en el señor que ya ha venido(1ª venida en la carne), que ya está viniendo( en los sacramentos) y que vendrá(2ª venida al final de los tiempos).

La Palabra de Dios que hoy estamos recibiendo por el profeta Isaías (personaje singular que nos acompaña especialmente ahora en Adviento), nos dibuja en esperanza, la figura de un Mesías, ungido, consagrado, salvador que recibirá el pueblo de Israel, especialista en la esperanza por sus vicisitudes históricas tan dolorosas y difíciles.

Del tronco de Jesé(padre del rey David), de su descendencia surgirá la figura del enviado enriquecido y ungido  por el espíritu de Ciencia(conocimiento de las cosas de Dios),Inteligencia(comprensión y explicación del misterio de Dios),Consejo(de orientación y dirección en la vida y en la buena conducta),de sabiduría ( sabor, saboreo de la vida de Dios),fortaleza(frente a la debilidad de la vida humana a veces enferma y triste), de piedad(sentimiento de devoción y ternura de Dios y compasión humana) y de temor de Dios por el cual el hombre reconociendo sus límites se asombra y venera  la grandeza y majestad de Dios .

Ejercerá el derecho y la justicia, reprimirá al violento: ”La justicia será ceñidor de sus lomos y la fidelidad ceñidor de la cintura. Será así un personaje, entero, cabal, integro, dechado de Dios, Ungido de Dios.

Esta intervención de Dios, esta venida de su ungido y consagrado, dará lugar a una nueva creación, un nuevo orden, de ahí la idílica situación descrita en que se reconcilian los  contrarios: el lobo con el cordero, la panera con el cabrito, el novillo y el león y el niño meterá la mano en el escondrijo de la serpiente. Y esta es la razón:!”por que está llena la tierra de la ciencia del Señor como las agua colman el mar”.

Esta promesa, esta profecía que mira al futuro, que anhela esa  situación e armonía cósmica adquiera una relevancia  y persistencia al escuchar al Precursor de Jesús, Juan el Bautista que predica: «Convertíos porque está cerca el Reino de Dios”. Actualiza y protagoniza lo anunciado por Isaías: «Una voz clama en el desierto: allanad los senderos del Señor». Y está revestido de manera singular: vestido de piel de camello, alimentado de saltamontes y miel silvestre, un dechado de sobriedad extrema. Y arrastra una multitud de simpatizantes que lo escuchan y confiesan sus pecados y se dejan bautizar para el perdón.

Pero ejerce también su misión profética denunciando a las escribas y fariseos: “raza de víboras ¿quién os ha enseñado a escapar de la ira de Dios?.. No sirve decir: ¡Abraham es nuestro padre. No sirve decir: somos cristianos de toda la vida o sacerdotes o religiosos. Es preciso convertirse, volver a Dios, bautizarse, sumergirse en la gracia.

Continúa diciendo: “ os bautizo con agua pero el que viene detrás e mi os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Esta es la palabra que el Señor tiene preparada hoy para nosotros: ”todas las Escrituras se escribieron para enseñanza nuestra entre la paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza” para que alabemos a Dios por su misericordia”.

Porque nos podemos creer creyentes…practicantes…pero a veces podemos encontrarnos insípidos, superficiales, autosuficientes, críticos agrios y necesitamos un sano y eficaz vapuleo, un  estremecimiento interior. Esta es la hora del Espíritu, de ser bautizados, sumergidos  en el Espíritu. Sí, también nosotros que ha hemos sido bautizados y confirmados.

Un sacerdote se encontraba reunido con un grupo de seglares que meditaban sobre la acción el Espíritu Santo que le habían invitado aunque su propósito en aquella nación era aprender inglés. Este sacerdote invitado que tenía prisa porque terminara el retiro se preguntaba  así mismo:¡Qué me van a decir a mi de nuevo que estoy bautizado, confirmado y ordenado sacerdote. Pertenezco a la orden de S.Francisco , soy hijo de S.Francisco … con toda la rica espiritualidad …Pero de pronto una persona del grupo tomando la Biblia lee al azar este texto del evangelio que hemos escuchado: No digáis soy hijo de Abraham, soy hijo de Abraham…Al punto cayó en la cuenta de la necesidad de una nueva efusión del Espíritu Santo en su vida  y exclamó para sus adentros: Bautízame ,Señor, con tu Espíritu y por la oración de aquellos hermanos hubo un cambio profundísimo en su vida que le ha llevado a ser un ministro predicador del evangelio  de Jesucristo por todo el mundo.

¿Estamos dispuestos a ser renovados en el Espíritu Santo, a ser fogueados, acrisolados, purificados, cauterizados, alentados a una nueva vida. Pidámosle a Jesús, nuestra alegría y nuestra esperanza que nos renueve en el Espíritu Santo.

Señor, de poder y de misericordia, no permitas que los afanes de este mundo impidan el encuentro con tu Hijo .Guárdanos con sabiduría para participar plenamente de su vida. Acude compasivo en nuestra ayuda y danos sabiduría para sopesar los bienes de la tierra amando intensamente los del cielo.     

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