FIESTA DE SANTA MÓNICA

         SANTA MÓNICA, MADRE DE AGUSTIN

1ªLct:Eclesiástico 26,1—4.16-21: El sol bri8lla en el cielo, la mujer bella en el hogar

Sal.137,1.3.8-  R.144,18:Cerca está el Señor de los que lo invocan

Rm.12,9-16:Que vuestra caridad no sea una farsa.

Evanglio: Mt.7,7-12:Quien pide,recibe

 

En El libro de las confesiones cuenta Agustín un sueño de su madre en que un ángel le decía  par consolarla :DONDE TU ESTAS,ÉL ESTARA. Pero S.Agustín, todavía no convertido la tomaba el pelo diciéndole que era al revés: Donde yo, Agustín estarás tú, Mónica. Y Mónica se enfadaba porque era como ella había dicho. Esta visión me mi madre era auténtica. Pero a veces las visiones de mi madre no eran auténticas, eran fruto de sus deseos como cuando me buscaba una mujer para mis intereses.

  1. ¡Qué bien ha captado S.Agustín la entraña maternal y creyente de aquella singular mujer que sigue a su hijo y sufre por sus desvíos morales e intelectuales. El cree que la sabiduría de aquella mujer es superior a toda su cultura intelectual. Goza de la sabiduría del evangelio. Agustín destaca que su madre puso en paz muchos hogares evitando lo corrosivo de las murmuraciones y  de las alcahuetas.

.Mónica no sólo es madre carnal de Agustín ,sino también madre en la fe. Podríamos calificar a Mónica de pesada y terca hasta acercarse al gran obispo de Milán S.Ambrosio para confiarle sus cuitas y desvelos por la fe de su hijo. ”Mujer, no puede perderse un hijo de tantas lágrimas”. Y así Mónica llega a ver  a su hijo cristiano en la madre Iglesia.

.Agustín  nos narra  una de sus experiencias místicas “el éxtasis de Ostia”, donde en la tarde asomados al balcón de la casa se sienten  como llenos de una sabiduría y dulzura inexpresables .Ya no podrán regresar juntos a Hipona porque al poco morirá su madre. Lo que es a mi, poco me importa donde me entierres. Lo que importa es que me recuerdes en el altar del señor.

En la Ciudad de Ostia a 20 Km.de Roma, antigua ciudad  deshabitada hay en una des las avenidas una placa recordando este pasaje de las Confesiones que a instancias de uno gran agustinólogo a principios del siglo XX cuando se descubrió esta ciudad y se arrregló.

En la Iglesia de S.Agustín de Roma se conserva está la tumba de Sta Mónica. Parece que una lápida referida a la Madre fue la indicadora del sepulcro de Sta Mónica

Como Mónica , como creyentes cristianos el Señor ha asociado la vida creyente de tantas personas que no conocemos pero que en su momento se nos dará a percibir. Vosotras que habéis asistido a tantos enfermos, sois presencia y testimonio de eternidad. Lo definitivo está escondido  con Cristo en Dios 

 

 

 

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