DECIMOQUINTO DOMINGO ORDINARIO

DOMINGO XV DE TIEMPO ORDINARIO

1ª Lct.:Amós 7,12-15:Ve y profetiza a mi pueblo

Sal.84,9ab-10.11.12..13-14.:Muéstranos ,Señor, tu misericordia

2ªLct.:Efesios 1,3-14:Nos eligió antes de crear el mundo

Mc.6,7-13:Los fue enviando

 

El profeta es el hombre que habla en nombre de Dios anunciando ,consolando, exhortando o denunciando.

En el fragmento del profeta Amós se nos presenta a éste como un vaquero y picador de sicomoros(especie de higuera de Egipto y de tallo de madera incorruptible),un hombre que no pertenecía a la familia de los profetas profesionales y por eso el sacerdote Amasías le rechaza y le manda a otro lugar(Judá) para que ejerza de vidente allí pero no aquí. Su respuesta: el Espíritu de Yahvé me empuja a hablar a Israel. Y son palabras exigentes y verdaderas que el mismo sacerdote así percibe.

Si Jesús había dicho a Andrés, Santiago y Juan que el Hijo del Hombre no tenía donde reclinar la cabeza…si Jesús era el hombre libre que iba de un sitio a otro anunciando el evangelio del reino ,ahora les envía a sus discípulos ,de dos en dos, con libertad y disponibilidad total, con sobriedad en el estilo de vivir y moverse en  la vida. En unos sitios les reciben y en otros no y a los que les reciben les da un signo: la paz.

Luego ellos anuncian el evangelio de la conversión con signos y prodigios. Con Jesús, la buena noticia del Reino es acompañada por signos que indican que Dios está aquí amando, curando, consolando. Los discípulos también atestiguan los signos de curación que acontecen cuando se predica el Reino

Como cada domingo nos reunimos para actualizar la presencia de Jesús resucitado que nos da qué pensar; que nos da su Espíritu y nos recuerda :yo estoy con vosotros.Y sentimos el impulso de anunciar, celebrar y vivir el Reino de Dios, el evangelio de Jesús, la gracia de la salvación

Cuando Juan Pablo II el 22 de octubre de l978 inauguró su pontificado dijo: No tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo, el mundo se conmovió. Esta palabra la retomó Benedicto XVI en la inauguración de su pontificado y dirigiéndose a los jóvenes: Cristo no quita nada, absolutamente nada, lo da todo y dirigiéndose a los hombres de estado les dijo :Cristo no quita nada ,lo da todo. Os quita la mentira, la injusticia, el enriquecimiento injusto, la superficialidad en la existencia…

Dios recapituló todas las cosas en Cristo, orientó toda la realidad en el punto culminante de la historia que es Jesús el Señor de quien recibimos la gran iluminación

Recordamos lo que dice S.Pablo:”En Cristo hemos sido llamados a ser hijos de Dios santos e irreprochables , a ser eternos.””El nos ha destinado en la persona de Cristo-por pura iniciativa suya-a ser hijos en su querido Hijo”.El ha hecho de nosotros “alabanza de su gloria” y marcados, sellados, ungidos en el Espíritu Santo como prenda y anticipo de la vida eterna,nos envía al mundo a realizar los signos de su reino: justicia, fraternidad, paz. Pero nos recuerda: Mi reino no es de este mundo y nosotros no podemos realizarlo aquí en la tierra con nuestros cálculos y programaciones .Por eso rezamos “venga a nosotros tu Reino” y colaboramos en la viña del Señor  con las obras del amor y la justicia.

Por eso nuestra oración de súplica  espera recibir como don y gracia :”rechazar lo que es indigno del nombre cristiano y cumplir cuanto en él se significa”, ”crecer continuamente en santidad” y que “al celebrar el sacramento de la Eucaristía acrecentar en nosotros el fruto de la salvación”

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *