DECIMOTERCER DOMINGO ORDINARIO

DOMINGO XIII DEL TIEMPO ORDINARIO

 

1ªLct:Re.4,8-11.14-16ª:Ese hombre un santo; se quedará aquí

Sal.88,2-3.16-17.18-19:Cantaré eternamente las misericordias de Dios

2ªLct:Rm.6,3-4.8-11:Por el bautismo fuimos sepultados con Él en la muerte

Evangelio: Mt.10,37-42:El que no toma su cruz no es digno de mi

Al proclamar este fragmento del Evangelio de San Mateo adivinamos la figura de Jesús con la conciencia vivísima de su grandeza que habla con autoridad y reclama atención, seguimiento y adhesión incondicional a quien desee ser su discípulo.

Es serio y radical el ámbito de la familia que nos constituye y afirma en nuestras raíces vitales. Nuestros padres y hermanos o nuestros amigos son el suelo nutricio de nuestro yo. De ahí el mandamiento: “Honrarás a tu padre y a tu madre”.

Pues Jesús pide a su discípulo anteponerle a Él .También se nos dice “abandonará el hombre a su padre y as su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne” .Así de importante y vital  es la familia para nuestro desarrollo.El seguimiento de Jesús lo es más.

Jesús atrae a sus discípulos al centro y esencia de la vida. ¿Qué es ser cristiano?¿Quién es un cristiano? Un héroe, un dechado de virtudes y perfecciones??. Un discípulo de Jesús es alguien que se adhiere a Jesús porque en su interior ha experimentado un susurro de llamada:¡Ven¡¡Sígueme ¡Ha sido tocado por su gracia  y “lo vende todo como porque ha  encontrado un tesoro que llena su corazón”Es alguien  que vive y aprende de Jesús. Recibe la vida de Él y la entrega por Él

Lo que distingue al creyente cristiano es la persona de Jesús. Su amor, su seguimiento, su actitud de conocerle y amarle…estar siempre aprendiendo con Jesús .Así podemos apreciar y entender a S.Pablo: ”Todo lo estimo pérdida con tal de conocer a Jesús que me amó y se entregó pro mi…””Mi vivir es Cristo” ”ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mi”.

El creyente cristiano ordena su vida,sus talentos,sus energías,sus cualidades,sus defectos y carencias,su profesión y su trabajo desde la luz de Jesús.

Seguir a Jesucristo es asimilarnos al bautismo: ”incorporados a su muerte”, ”viviremos con Él, despertado de entre los muertos por la gloria del Padre”. No se trata de ser supercristianos o una élite de soberbios, sino gente que agradece al Señor su elección: «Dichoso el pueblo que sabe aclamarte, tu nombre es su gozo cada día».

Ser cristiano todos los días comporta una actitud de confianza activa, de acción de gracias, a veces de oscuridad y sequedad. Es vivir el misterio del sacramento del bautismo: sumergirnos en la pasión, muerte y resurrección de Cristo, auxiliados por el Espíritu Santo que habita en nosotros como en un templo y que viene en ayuda de nuestra debilidad. Por eso le pedimos que todos los días nos encuentre dignos de ser y llamarnos cristianos. Y que podamos decir: todo lo puedo en aquel que me conforta.

El Señor es más generoso y abundante que nosotros. Aquella sunamita le había dicho a su marido: Este hombre(Eliseo)me consta que es un santo, preparémosle una habitación. Si, aquella mujer y su marido que sufrían su esterilidad reciben una gracia: El año que viene, abrazarás a un hijo».A veces un matrimonio que se creía estéril, al poco tiempo de adoptar uno niño o una niña resulta que ella ha quedado embarazada. ¡Como si la generosidad desencadenase la fecundidad ¡ Así son las cosas de Dios y de Jesús: «el que dé de beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca a uno de estos pobrecillos sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os los aseguro». El Señor es abundante y misericordioso. Hoy también me asocio al salmista: Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por todas las edades».

«Señor, concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad». «Unidos a ti en caridad perpetua, demos frutos que siempre permanezcan» .

 

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