DOMINGO VIGÉSIMO ORDINARIO

DOMINGO VIGÉSIMO DEL TIEMPO ORDINARIO

 

1ªLct.:Jer.38,4-6.8-10:Me engendraste hombre de pleitos para todo el país

Sal 39.2.3.4.18:Señor, date prisa en socorrerme

2ªLct.Hb.12,1-4:Corramos la carrera que nos toca sin retirarnos

Evangelio: Lc.12,49-53: No he venido a traer paz sino división.

 

TENDRÉIS TRIBULACIONES PERO YO HE VENCIDO AL MUNDO

En la lectura primera que ha sido proclamada, el Profeta Jeremías nos narra su desventura y sufrimiento pues su palabra resulta insoportable para los que gobiernan al pueblo de Dios: ”muera ese Jeremías porque está desmoralizando a los soldados y a  todo el pueblo con semejantes discursos”. Así es el destino del profeta que tomando en serio la Palabra de Dios ,no le importa denunciar los pecados e infidelidades de los creyentes judíos .¡Qué felices son los momentos en que el profeta anuncia una feliz ventura o consuela y anima a las personas ¡Pero en otras circunstancias ha de denunciar el desorden y el pecado arriesgando su propia vida como Jeremías hasta que Ebedmelek “reconociendo que lo han tratado inicuamente” interviene para que no muera de hambre ni hundido en el lodo. Imaginamos en su labios la angustiosa oración: “esperaba con ansia al Señor; el se inclinó y escuchó mi grito .Me levantó de la fosa fatal de la charca fangosa”.

Cada día algunos medios de comunicación nos advierten cómo en determinados ámbitos es peligroso ser cristiano: ”recientemente a una azafata inglesa el tribunal de Estraburgo le ha dado la razón  porque la expulsaron del trabajo por llevar una cruz en el cuello” .Muchos padres españoles por el ejercicio de libertad religiosa se han resistido a que el Estado imponga una doctrina como la de “Educación para la ciudadanía” .El Papa Benedicto XVI ha realizado hermosísimas reflexiones sobre el  relativismo y ha ejercido como un profeta de nuestro tiempo. Todavía hay personas íntegras capaces de vivir con coherencia y denunciar lo que es contrario a la verdad de Dios y de los hombres.

Jesús ,en el evangelio, pone de relieve el ardor y la novedad de la noticia que ofrece: “he venido a prender fuego en el mundo y ¡ojalá estuviera ya ardiendo” o en otro momento: “vosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo y si la sal se vuelve insípida ¿con qué la salarán?”. Esto le va a llevar a Jesús a la cruz, a ser condenado por las propias autoridades religiosas judías. De ahí la exclamación del Señor: :”Tengo que pasar por un bautismo y ¡qué angustia hasta que se cumpla¡” Anunciar la verdad y denunciar la injusticia es causa de persecución . El peligro de nuestro tiempo es el relativismo :”esto a ti te parece mal, pero a mi no ” “¡uno es libre de pensar como quiera ¡El obispo Tomás Becket se resistió a las injerencias del Rey Enrique II en la Iglesia; el gran Tomás Moro no cedió a las pretensiones de Enrique VIII de suplantar arbitrariamente a la autoridad de la Iglesia a pesar del peligro de su vida y familia….Siempre recordaremos la anestesia en que cayó el pueblo alemán ante el nazismo y sus derivados y estaremos agradecidos a algunos profetas tanto católicos como luteranos que no se dejaron convencer y denunciaron sus maldades. Se trata de asuntos muy importantes, no superficiales, de la vida, la muerte, la justicia, la verdad. Jesús es signo de contradicción y continúa siéndolo en sus discípulos. Es tan poderosa en ocasiones la conciencia de absoluta autonomía personal  del hombre que le lleva a oponerse a todo aquello que intente frenar o criticar sus propósitos .¡Así es el lado oscuro de los impulsos caprichosos del ser  humano¡

Jesús da un paso más. Sus seguidores encontrarán oposición y resistencia dentro de su propia familia. De varios hermanos, solamente dos deciden acoger y acompañar a su madre anciana. Un matrimonio joven decide abrirse responsablemente a la vida y sufren la oposición de su gente más cercana.

Recientemente un joven periodista decide hacerse cristiano pidiendo amparo para defender el derecho a la libertad religiosa. Jesús continúa siendo signo de contradicción en sus discípulos. Hoy la Palabra de Dios nos sitúa en los aspectos dolorosos de nuestra vida pero la verdad de Dios es la razón por la que merece la pena sufrir y morir por lo que siguiendo el impulso de la carta a los Hebreos: “corramos en la carrera que nos toda sin retirarnos, fijos los ojos en el que inició y completa nuestra fe: Jesús, que renunciando al gozo inmediato, soportó la cruz, sin miedo a la ignominia y ahora está sentado a la derecha del Padre” .Nos empuja aún más el motivo del Espíritu: “no os canséis ni perdáis el ánimo…todavía no habéis llegado a la sangre en vuestra pelea contra el pecado”.

En momentos de desierto, dificultad junto a los enfermos le digo al Señor: Te doy gracias por tanto como me has dado en la vida. Me conforta esa mirada del Señor a través de tantas personas que me han hecho el bien.

“Infunde tu amor en nuestros corazones para que amándote en todo y sobre todas las cosas consigamos alcanzar tus promesas que superan todo deseo” ,”para que al ofrecerte lo que tu nos diste, merezcamos recibirte a ti mismo”, que “transformados en la tierra a su imagen, merezcamos participar de su gloria en el cielo”.

 

 

 

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