DECIMOCUARTO DOMINGO ORDINARIO

DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO

1ªLct:Isa.66,10-14:Yo haré derivar hacia ella como uno río la paz.

Sal.65,1-3ª.4-5.6-7ª.16 y 20:Aclamad al Señor tierra entera.

2ªLct.:Ga.6,14-18:Yo llevo en mi cuerpo las marcas de Cristo.

Evangelio: Lucas,10,1-12.17-20:Vuestra paz descansará sobre ellos.

 

DEJAOS RECONCILIAR POR DIOS EN NUESTRO SEÑOR     

                              JESUCRISTO

El profeta Isaías invita al pueblo judío a la alegría y regocijo por Jerusalén, ciudad de la paz: ”yo haré derivar hacia ella como un río la paz; como un torrente en crecida las riquezas de las naciones” Ir a Jerusalén una vez en la vida es un sueño para todo judío como para el musulmán peregrinar a la Meca, A pesar del talante belicoso de nuestra alma humana, de nuestro ego altanero, el anhelo profundo es la paz.

Pero qué difícil y compleja la vivencia de la paz en  alma, en la familia ,en los pueblos, en  las naciones. Se ha creado el premio Nobel de la paz, se ha creado a la ONU organización mundial de las naciones para velar por la paz mundial y ¡cuanta orgía sangrienta ¡¿Acaso el hombre no es capaz de vivir en paz? Porque se trata de una paz justa. El relato que el libro del Génesis nos ofrece sobre los dos hermanos: Caín y Abel ,detecta en el corazón humano una herida que lo lleva a enemistarse  por cualquier motivo: la soberbia, la envidia, la altanería

Por eso en esta mañana del domingo quiere del Señor que nos dejemos invadir por el río de la paz y del consuelo de Dios

No nos queda otra promesa ante la fragilidad y violencia del hombre que la paz como don de  Jesucristo  por su muerte  y resurrección . Así nos ha exhortado S.Pablo en la carta a los Gálatas:» la paz y la misericordia de Dios vengan sobre todos los que se ajustan a esta norma»: «la cruz de nuestro Señor Jesucristo» y «yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús».  Porque Cristo es nuestra paz: él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba, y aboliendo en su propia carne la Ley con sus mandamientos y prescripciones.(Colosenses 2, 14). Así creó con los dos pueblos un solo Hombre nuevo en su propia persona, restableciendo la paz». Por eso: «Dejaos reconciliar por Dios en Nuestro Señor Jesucristo»(2ªCo.5,20)

“Que tu iglesia Señor sea un recinto de verdad y de amor, de libertad, de  justicia y de paz para que todos encuentren en ella uno motivo para seguir esperando”(Plegaria V/b)

Con este trasfondo de gracia, alegría, misericordia y paz, sustancia del evangelio del Reino de Dios ,continúa Jesús instruyéndonos sobre el impulso y coraje apostólico(de enviados)que en este caso, da a 72 discípulos y también a nosotros que no tenemos una encomienda especial. Les advierte de un primer frente opositor: “como corderos en medio de lobos”:Marguerite ,premio Mundo negro, mujer africana con decisión y coraje dedica su vida a rescatar niños soldados…”Con valentía, en algunas ocasiones ,has se ha encarado  a grupos armados con niños solados para llevárselos con ella.

Jesús recomienda a estos  discípulos especiales :Id ligeros de equipaje” y centrados en el  empeño              misionero : ”ni talega, ni alforja, ni sandalias…sin saludar a nadie…

Luego,el saludo: La paz a esta casa…Y también dejaos obsequiar…permaneced en la casa donde os acojan y poned el práctica el poder del evangelio. El P.Tardif ,un hombre de Dios ,a quien le acompañaba en su anuncio del evangelio un fuerte carisma  la sanación, en una gran asamblea eucarística de oración por los enfermos, una mamá con su hijo enfermo se acercó a él .Lo bendijo ,lo besó en la frente  y el Señor  lo  curó. Al día siguiente toda una fila de madres con sus hijos…se acercaban para que los fuese besando y .¡Así es también el humor del Señor¡  “Sabed que está cerca el reino de Dios. El Señor acompaña a los discípulos con signos de poder: curaciones , conversiones…  También nosotros hemos de hacer un ejercicio de fe en el poder del evangelio que Dios nos da a sus discípulos, también a los de cada día. 

Jesús envía a sus discípulos a anunciar el evangelio del reino con poder: «curad enfermos» y con un signo precioso: la paz.

Los setenta y dos volvieron contentos por los signos que realizaron y Jesús les dice: Estad contentos porque vuestros nombres están inscritos en el cielo , es decir, pertenecéis al Dios de la vida y de la plenitud.

Señor, por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída, haz que perseveremos siempre cantando tu alabanza.

¡Qué hermoso terminar con la oración de S.Fracisco

Hazme un instrumento de tu paz ,donde haya odio lleve yo tu amor,
donde haya injuria tu perdón ,Señor, donde haya duda fe en ti

Maestro ayúdame a nunca buscar, el ser consolado sino consolar,
ser comprendido sino comprender, ser amado sino  amar

Hazme un instrumento de tu paz, que lleve tu esperanza por doquier
donde haya oscuridad lleve tu luz, donde haya pena tu gozo, Señor

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