SOLEMNIDAD DE LA NATIIVIDAD DEL SEÑOR

SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

LA PALABRA SE HIZO CARNE Y ACAMPÓ ENTRE NOSOTROS
1ªLect.:Is.52,7-10:Los confines de la tierra verán la victoria de nuestro Dios
Sal.97,1.2-3ab.3cd-4.5.6:Cantad al Señor un cántico nuevo
2ªLect.:Hb.1,1-6:Dios nos ha hablado por su Hijo.
Evangelio:Jn.1,1-18:La Palabra se hizo carne.

La aparición humilde del Mesías, ungido del Señor, recostado en un  pesebre, desconcierta a cuantos lo esperaban con aparatosidad y poder. Por eso el profeta Isaías describe la ternura y el encanto del mensajero que trae la buena nueva y anuncia la paz. He aquí cómo despierta también el alborozo y júbilo de los vigías que ven cara a cara al Señor que vuelve a Sión:”Cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas”
Dios ha actuado con misericordia y fidelidad y después de haber hablado de muchas maneras y con pedagogía “ahora nos ha hablado por el Hijo, reflejo de su gloria, impronta de su ser. El sostiene el universo con su palabra poderosa”:La Palabra que estaba junto a Dios ,se hizo carne y acampó entre nosotros”
En el principio del mundo Dios con su Palabra creó esta realidad maravillosa donde vivimos. Dijo Dios: Hágase la luz, el mar, la tierra, el sol, los animales. Y dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra  imagen y semejanza. Dios con su palabra, con su Espíritu ordenó el Caos y lo transformó en cosmos lleno de sentido, orden y armonía.
Mas las palabras tan llenas de posibilidades creativas pueden ser torcidas ,manipuladas, mentirosas y malignas pueden trastornar el sentido, el orden. Pueden matar la vida.
Las palabras desencadenan vida, amor, encanto, entusiasmo, orden, sentido. Pero generan también violencia, odio, resentimiento, mentira. Son maliciosas y malignas en lo que perversamente ocultan bajo un rostro dulcificante e inofensivo:”interrupción voluntaria del embarazo” “violencia de baja intensidad”
Entre tanta palabra ambigua, perezosa o perversa vuelve a sentirse presente la Palabra de Dios que desde la humildad hace exclamar al profeta:¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz¡ El señor consuela a su pueblo¡
La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros y hemos contemplado su gloria .Y en la Palabra había vida y la vida era la luz de los hombres. Vino a los suyos y no la recibieron. A los que la recibieron les dio el poder para ser hijos de Dios.
Somos hijos de Dios, hemos sido creados y recreados para la vida, la verdad, la plenitud. Y en este mundo frágil, fragmentado, Jesús, la Palabra de Dios hecha carne que curó, consoló, perdonó, murió y resucitó nos dijo que El es  el camino la verdad y la vida. Quien cree en El tiene vida eterna.
Somos llamados por la Palabra de Dios a ser palabra de comunión, de amor, de bien, de verdad. Somos llamados a ser palabra valiente y sincera con el fin de alcanzar   el respeto y dignidad de todas las personas..
La Palabra de vida que hoy llama a nuestro corazón, nos pide hoy realizar un gesto, una palabra visible de solidaridad y caridad con los necesitados a través de la Colecta en favor de Caritas. No se trata de acallar momentáneamente nuestra conciencia .Se trata de prolongar la gratuidad que Dios tiene con nosotros compartiendo lo que tenemos con los necesitados. Pues así todos somos testigos de la alegría desbordante que brota en el corazón generoso

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