DECIMOSEXTO DOMINGO ORDINARIO

DOMINGO DECIMOSEXTO DEL TIEMPO ORDINARIO

1ªLct:Jer.23,1-6:Reunir el resto de mis ovejas y les pondré pastores

Sal.22:El señor es mi pastor

2ªLct.:Ef.2,143-18:El es nuestra paz

Evang.Mc.6,30-34:Andaban como ovejas sin pastor.

El profeta Jeremías nos muestra  a Dios como pastor de su pueblo.

En el contexto rural en que se mueve ,el pastor es una figura entrañable que vive en sintonía con las ovejas a las que distingue una por una y siempre busca lo mejor de sus pastos.

Esta imagen de Dios como Buen Pastor le sirve también para reprochar la conducta de todos aquellos reyes, profetas, sacerdotes que teniendo la misión de apacentar a su rebaño lo abandonan a su suerte y  las ovejas sufren y se dispersan.

El profeta, lleno de esperanza  también se atreve a dibujar la silueta de un pastor futuro, El Señor nuestra justicia”,quien impartirá justicia y derecho.

Así es como la oración del salmista se torna segura, confiada, tierna, pletórica de felicidad: El Señor es mi pastor ,nada me falta” ,”me unges la cabeza con perfume y mi copa rebosa”,” tu bondad y misericordia me acompañarán toda la vida”

El pastoreo y cuidado de Dios hecho real y visible en su Hijo Jesucristo ”por cuya sangre hemos recibido la redención”,como nos advierte San Pablo, alcanza hasta eliminar el odio entre dos pueblos :judíos y gentiles. Ha creado un hombre nuevo “reconciliando y pacificando”.

Jesús interiorizando la imagen del buen Pastor  después de la experiencia evangelizadora que han realizado sus apóstoles, los reúne: Venid, vamos a descansar un poco, a un sito tranquilo.”Eran tantos los que iban y venían que no tenían  tiempo para comer”

Jesús, objeto de seguimiento por la multitud” sintió lástima porque andaban como ovejas sin pastor y se puso a enseñarles con calma”.

En estos últimos tiempos  recibimos la noticia del ejercicio de pastoreo de Benedicto XVI con una encíclica de contenido social dirigida a las Iglesia, y a todos los hombres de buena voluntad: Charitas in Veritate. Caridad en la verdad.

Necesitamos realizar un ejercicio del amor inteligente frente a la crisis económica en nuestro mundo moderno que es también crisis de valores. El hombre, la sociedad, el mundo no puede vivir sin amor, sin justicia. Este mundo tan tecnificado y con tantos logros no puede comprar la felicidad que es don y regalo de Dios y don de los hombres entre sí.

Padres de familia, profesores, profesionales de la salud, agentes de orden público, obispos, sacerdotes, religiosas…tantas personas…  llamados a ser pastores, cuidadores unos de otros, elevamos hoy nuestra mirada  a Jesús y le decimos: El Señor es mi pastor nada me falta.

Señor, muéstrate propicio y enciéndenos en la fe esperanza y amor para cumplir tu ley del amor.

Este tiempo vacacional es oportuno para realizar la palabra de Jesús:”venid vosotros solos a  un sitio tranquilo a descansar un poco.”Para poder vivir y así pastorear necesitamos estar  con Jesús en calma y contemplación,

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