DÉCIMO TERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

DOMINGO XIII ORDINARIO

1ªLct:Sabiduría 1,13-15;2,23-25:Entró la muerte en el mundo

Sal.29,2-4.5-6.11.12ª.13b:Te ensalzaré ,Señor porque me has librado.

2ªLct.:2ªCo.8,7-9.13-15:Vuestra abundancia remedia la falta que los pobres tienen.

Evang.Mc.5,21-43:Contigo hablo,niña,levántate

El domingo pasado vimos cómo Job con mente clara habla de las maravillas del mundo creado que tiene sus limites pero ha sido hecho por Dios.

Al mismo tiempo observamos un mundo amenazante como el del mar bravo que atemoriza a los discípulos de Jesús exclamando: Señor, sálvanos. La poderosa intervención de Jesús les deja estupefactos y viendo visiones y desencadena la  exclamación:¿Quién es éste?

Ante el sufrimiento y la muerte, ante el mal, el escritor sagrado del libro de la sabiduría afirma la bondad de Dios y su acción creadora y remite al diablo, envidioso, como causa y origen, un ser perverso, frustrado en sí mismo.

La amenaza del “caos” y del “abismo”,de los enemigos y de la “tumba”,impulsan al creyente a la súplica:”Señor, socórreme, ten piedad de mí”; y al mismo tiempo, experimentando la acción benefactora de Dios ,recurre a ensalzar, dar gracias, tañer para su santo nombre pues “su cólera dura instante, su bondad de por vida, al atardecer nos visita el llanto y por la mañana el júbilo”.

Jesús ante el sufrimiento y la muerte, despliega su acción evangelizadora anunciando la presencia del reino de Dios, su cercanía, su amor y desencadena su poder contra el mal. Así es su acción taumatúrgica curativa.

“Tu hija no ha muerto, está dormida,¿para qué molestar al Maestro? Así es la reacción humana ante lo inevitable como la muerte: no se puede hacer nada más. Dolor, resignación, silencio.¿Qué difícil trascender la muerte.¡Cuántos interrogantes sin respuesta¡

Pero donde no se espera otra respuesta Jesús afirma: “la niña no está muerta, está dormida”.Jesús hace saltar el círculo vicioso, mecánico ,determinista e implacable del mal y de la muerte con un signo milagroso de la vida y de Dios, de la resurrección y de la esperanza.

“No temas, basta que tengas fe”.Jesús que es el mismo hoy ayer y siempre continúa realizando signos de poder que nos conmueven, despiertan o fortalecen la fe. El mundo ordinario de curar a los enfermos, lo sabemos, es la medicina ,un don maravilloso para ayudar o restaurar a la naturaleza enferma. Y a ella hemos de recurrir con agradecimiento y confianza. Pero Dios ,Jesús nos dan guiños, pruebas, signos de que este mundo no está encerrado en sí mismo sujeto a las leyes inexorables e implacables. Este mundo redimido que “gime con dolores de parto hasta la redención final” es sorprendido y conmocionado por el amor de Dios que sana, cura, libera, perdona y en ocasiones nos conmociona con un signo de curación. La fe de la hemorroísa sencilla y audaz iba a horadar una realidad enferma y sangrante “acercándose por detrás tocando el borde del manto pensando que con solo tocarle el vestido curaría. Y así fue ”¿Quién me ha tocado? Porque Jesús había notado que había salido una fuerza de él.Y he aquí la fiema del signo: Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud”. He aquí el orden nuevo al que está llamado este mundo herido.

“Tócale por la fe”, así anima a sus fieles San Agustín ¿Qué es tocar sino creer ¿Es preferirlo no tocarlo con las manos y sin con la fe a tocarlo con las manos y no con la fe.?.Tocarlo era fácil …tocarlo con la fe no tan sencillo. Oh Iglesia. Tócalo con la fe. Si piensas que Cristo es solamente hombre lo has tocado en la tierra… pero te privas del cielo si no confiesas su divinidad

Concédenos, Señor permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Señor,  obras con poder en tus sacramentos, que ante el sufrimiento, el dolor y la enfermedad seamos canales de misericordia y vida

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *