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candle1° Domingo de adviento

Momentos con San Agustín

Momentos con San Agustín

Diviértete escuchando su vida, aprendiendo los verdaderos valores y descubre la alegría de vivir.
San Agustín

San Agustín

Nuestro amigo San Agustín fue muy amigo de Jesús. Conoce su vida.
Le escribimos a nuestro papá Dios

Le escribimos a nuestro papá Dios

¡Dale gracias, pídele! Recuerda las palabras de nuestro amigo Jesús: "Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá." (Mateo, 7)
Santa Mónica

Santa Mónica

San Agustín escribe de su madre. Conozcamos a esta gran Santa.

*¿Quieres tener a Dios de tu parte? Es muy sencillo: ponte tú de parte de Dios. (In ps. 39)

*Bienaventurado el que te ama a ti, Señor, y al amigo en ti, y al enemigo en ti, porque sólo no podrá perder al amigo quien tiene a todos por amigos en aquel que no puede perderse. (Conf. 4, 9. 14)

*¿Y qué cosa más cerca de tus oídos, Señor, que el corazón que te confiesa y la vida que procede de la fe? (Conf. 2, 3, 5).

*¡Ay de mí! ¿Y me atrevo a decir que callabas cuando me iba alejando de ti? ¿Es verdad que tú callabas entonces conmigo? ¿Y de quién eran, sino de ti, aquellas palabras que por medio de mi madre, cantaste en mis oídos, aunque ninguna de ellas penetró en mi corazón para ponerlas por obra? (Conf. 2, 3, 7).

*El que une su corazón a la eternidad de Dios, se hace eterno con Él. (Enr. in ps. 41, 8)

*El amor al mundo contamina al alma; el amor al autor del mundo purifica al alma. (Serm. 142, 3).

*Pero, ¿qué es lo que amo cuando yo amo? No hermosura de cuerpo, ni gracia del tiempo, ni resplandor de luz, que deleita nuestros ojos; no melodía de cantos suaves con variedad de tonos, no perfumes suaves de flores, de ungüentos y especias aromáticas, no manó ni miel, ni miembros agradables al contacto de la carne; no es esto lo que amo cuando a mi Dios amo. Y, con todo esto, amo cierta luz, u una voz, y un olor, y un manjar, u aun abrazo a Dios. Esto es lo que amo cuando a mi Dios amo. (Conf. X, 6).

*¿Comenzaste a amar a Dios? ¡Ya comenzó Dios a habitar en ti! (In Io. Epist. Tract. 8, 12).

*Figúrate que te dice Dios: 'tú me has invocado; ya voy a ti; pero dónde entraré? ¿Yo voy a soportar tantas suciedades de tu conciencia? Si convidases a un siervo mío a tu casa, ¿no procurarías antes limpiarla? Me convidas a mí a tu corazón, y está lleno de rapiñas'. El lugar al que se convida a Dios está plagado de blasfemias, de adulterios, de fraudes, de malas pasiones, y ¿tú le convidas?. De los tales está escrito en otro salmo: 'no invocaron al Señor' (Enr. in ps.30, S.3,4)

*Pero, ¿qué es lo que amo cuando yo amo? No hermosura de cuerpo, ni gracia del tiempo, ni resplandor de luz, que deleita nuestros ojos; no melodía de cantos suaves con variedad de tonos, no perfumes suaves de flores, de ungüentos y especias aromáticas, no manó ni miel, ni miembros agradables al contacto de la carne; no es esto lo que amo cuando a mi Dios amo. Y, con todo esto, amo cierta luz, u una voz, y un olor, y un manjar, u aun abrazo a Dios. Esto es lo que amo cuando a mi Dios amo. (Conf. X, 6).

*Las dos alas de la caridad son el amor a Dios y el amor al prójimo (Enr. in ps. 149, 5)

*No te falten los dos pies, no quieras ser cojo. ¿Cuáles son los dos pies? Los dos preceptos de la caridad: el amor a Dios y al prójimo (Enr. Iin ps. 33, S.2,10).