En el día 3 te proponemos la siguiente frase de San Agustín:

*Cuanta menos atención presta el ser humano a sus propios fallos, tanto más curioso se vuelve para escudriñar los ajenos. (Serm. 19, 2).

Cuando criticamos maliciosamente a los demás esas palabras se convierten en un espejo de nuestros propios fallos. Antes de ponernos hablar mal de los demás seamos conscientes de nuestros propios fallos.

Hoy proponemos escribir las criticas maliciosas que hacemos y reflexionar si son un reflejo de nuestros propios fallos.