¡UNIDOS POR LA ESPERANZA! Yo me quedo en casa.
    Palabras Frases
    Deseo de Dios

    Nos hiciste, Señor, para Ti; y nuestro corazón estará inquiero hasta que descanse en Ti. (Conf. 1, 1)

    ¡Tarde te amé, Hermosura siempre antigua y siempre nueva, tarde te amé! ¡Cómo he podido vivir sin abrazarme a ti! Me tocaste, y mi ser entero sólo aspira al abrazo de tu paz. (Conf. 10, 27)

    Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti. (Conf. 1)

    Que yo, Señor, te busque invocándote y te invoque creyendo en ti, pues me has sido ya predicado. (Conf. 1, 1, 1)

    Buscaba qué amar amando el amar y odiaba la seguridad y la senda sin peligros, porque tenía dentro de mí hambre del interior alimento, de ti mismo, ¡oh Dios!, aunque esta hambre no la sentía yo no porque estuviera lleno de ellos, sino porque, cuando más vacío, tanto más hastiado me sentía. (Conf. 3, 1, 1).

    En este siglo, los hombres siempre andan con esperanzas, y apenas alcanzan lo que desearon; luego baja de precio lo conseguido. Y surgen nuevos deseos y nuevas esperanzas de cosas queridas; y también éstas, al poseerse, pierden sus encantos, porque son pasajeras. Porque a ti, ¡oh alma!, no te llena sino tu Creador. (Enr in. Ps. 125, 11)