CICLO C

Jul 4

La buena noticia

Los cristianos tenemos un mensaje que ofrecer. La buena noticia esta llena de esperanza, paz y alegría. El bautizo nos hace que Dios nos haya elegido para ser mensajeros.

Jesús conoce a la gente. Sabe cuales son sus miedos, desesperanzas, anhelos… y quien puede vencerlos. A sus discípulos les enseña y les hace experimentar la cercanía de Dios. Los convierte en auténticos portadores del poder de Dios, que los espíritus se les sometan, es decir, el poder del enemigo. Están preparados para la misión. Pero les recuerda que lo más importante es hacer la voluntad de Dios que comienza en la humildad de reconocer que es el autentico protagonista.

La voluntad comienza con la escucha de la buena noticia. Ella nos lleva a experimentar la cercanía de Dios: El miedo es vencido por la fe, el egoísmo por el altruismo, el odio por el amor, la desesperanza por la esperanza en Dios, el orgullo por la humildad, la inseguridad por la paz del espíritu.

Desde nuestro bautismo somos mensajeros de Dios. El mundo necesita conocer la verdad. Experimentar el poder de Dios. Nuestra misión es llevar dicho mensaje. Sabiendo que Dios es el protagonista.

Cuando dejamos actuar a Dios, el mensaje se hace vivo. En nuestra propia vida se muestra el verdadero poder: Cambiar los corazones de las personas. El cambio los lleva a vivir la vida en la esperanza y la caridad. El reino de Dios ya habita entre nosotros.

Abr 12

Tiempo de gracia...

La semana santa es un tiempo para acompañar al Señor. Jesús culmina su vida como la vivió. Es una oportunidad para que en esta semana reflexionemos sobre nuestra vida. La Pascua nos muestra que Jesús venció a la muerte y sigue entre entre nosotros.

Abr 4

Llamados a una nueva vida.

Jesús nos invita a vivir desde la condición de hijos de Dios.

Mar 29

Nuevas Criaturas

San Pablo nos invita a que seamos nuevas criaturas reconciliándonos con Dios y por consiguiente con el prójimo.

 

Dic 7

Preparamos nuestro corazón

El adviento es un buen tiempo para preparar nuestro corazón. La salvación de Dios ya se manifiesta en nuestras vidas por medio de las buenas obras. Debemos reflexionar nuestro actuar. Analizar nuestras acciones y cambiar aquellas que no hacen el bien. Este es el verdadero espíritu.
Juan el bautista se nos presenta como un hombre humilde, toda su confianza la pone en Dios. Es el vocero que proclama el cambio para un pueblo que ha encontrado gracia. El tiempo ha llegado. ¡Prepárense!
¿Cómo debemos prepararnos? Estar cerca del evangelio, escuchar la palabra de Dios. Por medio de ella el Altísimo pondrá una semilla que florecerá con las buenas obras. No nos olvidemos de asistir a la eucaristía los domingos. Celebrar la fe en comunidad y con la familia nos hace verdadero pueblo de Dios. Tanto la escucha como la celebración debe estar acompañada de una actitud de “recogimiento”. Buscar espacios para el silencio y desde el dejar al Espíritu para que nos mantenga en alerta. Despiertos para caminar y llegar a la navidad con un corazón limpio.
Podríamos añadir más acciones, el rezo del rosario, el calendario de adviento… todas ellas nos deben llevar a vivir desde la esperanza y la alegría de que el niño de Dios quiere estar con nosotros. Tengamos presente esa acogida.

El evangelio para los niños

humidios

(Haz clic en la imagen)