Caminemos

La vida es como un camino. El sendero a veces es claro y seguro. Otras veces es oscuro e inseguro y uno se desvía. Las lecturas de este 25° domingo de tiempo ordinario nos invitan a acordarnos de volver otra vez al camino. En el hallamos a Dios que como un compañero de viaje nos coge de la mano para no volver a errar.

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