Padre nuestro

*  Considerad al árbol: primero baja hacia abajo para elevar al cielo su copa. ¿No nace su empeño de la humildad? En cambio, tú, sin tener caridad, quieres comprender las cosas sublimes. ¿Sin raíz quieres subir al aire? Eso es ruina, no elevación. (Serm. 117, 17).

* Todos los días hay combates en nuestro corazón. Cada hombre, en su corazón, lucha con un ejército. Los enigmas son la avaricia, la gula, la popularidad; todos le hacen guerra. A todos presenta batalla y aborrece, pero es difícil que alguno no le cause alguna herida (Enr. Iin ps. 99, 11).

*  Si el hombre vive según la carne, es semejante a las bestias; si vive según el espíritu, es semejante a los ángeles. (In Ion. Evang. 18, 7).

* Cristo es fuente de vida; acércate, bebe y vive; es luz; acércate, ilumínate y ve. Sin su influencia estarás árido. (Serm. 284, 1).

* Nosotros somos los vasos; Cristo es la fuente. (Serm. 289, 5)

*  Hablamos de Dios. ¿Por qué te admiras de que no le comprendas? Porque si lo comprendes ya no es Dios. Vale más la piadosa confesión de la ignorancia que la temeraria presunción de ciencia. Alcanzar apenas a Dios con la mente, ya es una felicidad. Pero comprenderlo es totalmente imposible. (Serm. 117, 3, 5).

*  Por eso fue tentado Cristo, para que el cristiano no sea vencido por el tentador. Porque aquel Maestro quiso ser tentado en todo, por ser tentado como nosotros; como quiso morir, porque morimos, y quiso resucitar porque también nosotros resucitaremos (Enr. in. Ps. 90. S. 2, 1).

* Se hizo hombre el que creó al hombre; pero permaneció sin inmutarse Dios y mejoró al hombre. (In Io. Evang. 52, 3).

* Da, pues, leche a los párvulos para dar comida de sabiduría a los mayores. El párvulo no puede con la comida que hay en la mesa; y ¿qué hace la madre? Encarna la comida y la convierte en lecho. Hace lo que podamos tomar. Así, el Verbo se hizo carne para que nos alimentásemos de leche los que no podíamos, por ser infantes, con la comida. (Serm. 117, 16)

* Dios es inefable. Más fácilmente decimos lo que no es que lo que es. Piensa en la tierra: eso no es Dios. Imaginas el mar: no es Dios. Te representas los hombres y animales terrenos: no son Dios. Piensa en los ángeles, potestades, virtudes, dominaciones, tronos: no son Dios. Pues, ¿qué es? ¿Sólo he podido decirte lo que no es? Pero, ¿qué es? ¿Buscas lo que es?: lo que ni ojo vio, ni oído oyó, ni logro barruntar corazón de hombre. (Enr. in ps. 85, 12).

*  Nadie hace bienaventurado al hombre sino el que creó al hombre (Epist. 155, 2)

* La fuente vence al que bebe ( Serm. 159, 9)

*  Así como la madre toma el alimento para que, pasándolo por la digestión carnal, lo comunique al infante convertido en leche, análogamente el manjar de los ángeles, Dios Verbo, se hizo carne y se convirtió en leche. Y así, dando leche, descendió a los pequeñuelos. (Enr. in ps. 119, 2)

* El que dice. \»yo estoy sano\», no busca al médico (Serm. 137, 4).

* . Y a ti, Señor, de qué modo te puedo buscar. Porque cuando te busco a ti, Dios mío, la vida bienaventurada busco. Búsquete yo para que viva mi alma, porque si mi cuerpo vive de mi alma, mi alma vide de ti. (Conf. 10, 20),

*  Vino a pasar hambre y a dar hartura; vino a tener sed y a dar de beber; vino a vestirse de hábito de muerte y a revestir de inmortalidad; vino de pobre para hacer ricos. (Enr. in ps. 49, 19).

*  No temas si se permite hacer algo al tentador; tú tienes un misericordioso Salvador (En. in. Ps. 51, 20)

* Veo que eres bueno, veo que eres justo; amo al bueno, temo al justo. El amor y el temor me llevan porque tu misericordia y tu verdad, Señor, siempre me abrazaron (En. in ps.39, 20)

* Creer en Cristo es comer el Pan vivo. El que cree, ya come. (In Io. Evang. Tract. 26, 1).

*  Nosotros somos los vasos; Cristo es la fuente. (Serm. 289, 5)