Humanismo

* Nada prueba mejor la calidad de un hombre que el trato que da al fallo ajeno. (In epist. ad Gal. 56)

* Al hombre se le conoce en lo cotidiano, no en las grandes ocasiones. (Serm. Dennos, 17)

* Un hombre es capaz de domar un león y, sin embargo, no es capaz de domarse a sí mismo. (De nat. et grati. 15)

* El hombre puede liberarse de todo menos de su conciencia. (In ps. 30)

* La caída de los grandes no debe ser disculpa, sino aviso, para los pequeños. (In ps. 50)

* Si eres oro, la tribulación te purifica de la escoria; si eres paja, la tribulación te reduce a cenizas. (In ps. 30)

* La mayor tontería que puede hacer un hombre es la de tratar en vano de engañarse a sí mismo. (In ps. 57)

* Rechazar las costumbres ajenas por ser distintas de las nuestras es una señal de inmadurez. (Epist. 54)

* Hombre soy, entre hombres vivo y nada de lo humano me es ajeno.

* Nada está perdido mientras haya ilusión por encontrarlo. (De música, 6, 23).

* Nada está perdido mientras haya ilusión por encontrarlo. (De música, 6, 23).

* Los seres humanos son curiosos para averiguar vidas ajenas y perezosos para corregir la propia. (Conf. 10, 3)

* Porque, ¿hay cosa más miserable que el que un mísero no tenga misericordia de sí mismo y no llore por su propia suerte por no amarte a ti, ¡oh Dios!, luz de mi corazón, pan interior de mi alma, ¿virtud fecundante de mi mente y seno amoroso de mi pensamiento? (Conf. 1, 13, 21)

* ¿Quién soy yo?: hombre soy, uno de tantos (Serm.233,2)

* En este siglo, los hombres siempre andan con esperanzas, y apenas alcanzan lo que desearon; luego baja de precio lo conseguido. Y surgen nuevos deseos y nuevas esperanzas de cosas queridas; y también éstas, al poseerse, pierden sus encantos, porque son pasajeras. Porque a ti, ¡oh alma!, no te llena sino tu Creador. (Enr in. Ps. 125, 11)

* Así como el edificio de la iglesia visible-material está hecho para que nosotros nos reunamos corporalmente, así el edificio que somos nosotros mismos se va construyendo para que Dios habite espiritualmente en nosotros ((Serm. 337, 3).