El mandamiento del amor

Evangelio: 

Tan pronto como Judas salió, Jesús dijo: «Ahora ha sido glorificado el hijo del hombre y Dios en él. Si Dios ha sido glorificado en él, Dios lo glorificará a él y lo glorificará en seguida».
«Hijos míos, voy a estar ya muy poco con vosotros. Me buscaréis, pero os digo lo mismo que dije a los judíos: Adonde yo voy no podéis ir vosotros.
Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros. Que como yo os he amado, así también os améis unos a otros. En esto reconocerán todos que sois mis discípulos, en que os amáis unos a otros».

(Juan 13, 31-33a.34-35) 

Comentario: 

«Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros».

¿Queremos ser amigos de Jesús? Nos pone una condición. El amor. Y ¿Qué clase de amor? El mismo amor con el que Jesús amó. Aprendamos como amo Jesús por medio de una historia que Él vivió.

Cierto día Jesús y sus discípulos estaban caminando. Iban discutiendo lo mal que se habían portado los Samaritanos (Pues se llevaban muy mal con los que adoraban a Dios en el templo de Jerusalén) al no darles alojamiento. Los discípulos Santiago Y Juan dijeron: ««Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?»» Volviéndose Jesús los reprendió. Más adelante del camino Pedro le pregunto a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿Cuántas veces le tengo que perdonar? Con lo que Jesús respondió que siempre. Y le conto una historia.

“Un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.» El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: «Págame lo que me debes.» El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: «Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.» Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron ofendidos y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: «¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?» Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda”.

El amor que Jesús nos enseña siempre mira el bien. Quiere que todos vivan según Dios. También sabe que mucha gente tiene un corazón que no siente y por ello pide a sus discípulos que sigan su ejemplo por medio del amor. Pues el es la fuente de tener un corazón que sienta. Aprendamos y vivamos amar como nuestro amigo Jesús.

Repasamos: 

El mandamiento del amor – El evangelio del Domingo

El mandamiento del amor – Preguntas


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